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lunes, 10 de noviembre de 2008

Tercera República a la Pared de las Onze Hores

El Domingo, madrugada espectacular para escalar. A la una del mediodía logramos salir de casa, y a y media estábamos en el párking de Depósitos, con material de deportiva, para hacer algo que tuviera parabolts en la pared de las Onze, que ya habíamos hecho una de buriles, pasando demasiado miedo.


Así, llegamos al pie de vía de la Tercera República, claramente identificable por la línea de spits mimetizados que pasa entre dos bolos gigantescos.

L1 (V+/Ae): Me meto con moral y convicción, y me dura hasta que chapo el primer spit, la roca no es del todo buena, y me da palo tirar en libre, pese a que lo intento. Pruebo un poco en A0, pero tampoco llego, y acabo sacando el estribo. Así, acabo el largo en Ae, con algún paso muy largo y algún pasillo suelto obligado en libre. Además, me manejo fatal con el estribo, y me cuesta un rato llegar a la R, tres paraboles con anilla. A Montse se le da bastante mejor, y pasa escalando bastante, sin sacar el estribo.

L2.1(V+/Ae): Más de lo mismo, otro tramo muy vertical por roca no del todo buena, y algún paso largo. En la parte superior, la roca comienza a ser buena, y ya se puede ir en libre sin problemas. El largo es muy largo, 45 metros, pero como nos faltaban unas cuantas cintas para llevar las diecisiete que marca la reseña tengo que pararme a montar una R intermedia en cuatro buriles que encuentro por ahí, a la altura de la R2 de la Flops. De nuevo Montse pasa bien, acerando lo mínimo. La roca es indicada para escalar con la cuerda por arriba.

L2.2(IV+): Aquí hay roca excelente, el largo es algo tumbado, pero no sobra canto, y hay que usar los pies e ir buscando lo fácil. Por fin algo para escalar. Después sube Montse, no la veo escalar, pero seguro que lo hizo muy bien, porque al llegar a la R recibió una gran ovación del público asistente.

L3(Ae): Magnífica visera para iniciarse en escalar sin tocar la pared con ninguna parte del cuerpo. Comienzo, siguiendo los consejos de Montse, porque no sé cómo atacar el tema, me planto sin demasiados problemas en el seguro del medio del techo, y después, a la hora de pasarme al de salida comienza el espectáculo, que pasa por varias fases, al principio lamentable, después patético, y luego esperpéntico para llegar a la R. Con dos estribos de aluminio igual hubiera ido mejor, pero llevábamos sólo uno, y otro de cinta, y eso unido a mi carencia de técnica propició que me arrastrara de mala manera. Le descuelgo los estribos a Montse, izo la mochila, y la aseguro a ella, que sube con mucho más arte que yo, y supera sin problemas la salida del techo.


Ya casi se ha puesto el sol, y hace bastante frío, así que recogemos rápido y corremos a buscar el Camí dels Monjos para bajar al coche.

Entretenido recorrido, por roca característica, que deparará grandes sensaciones a quien lo pruebe en libre. Trampeándolo no da excesivos problemas, apenas un par de pasos obligados. Para acabar, la visera, opcional y de dimensiones reducidas, con seguros cerca y el asegurador a lado, es un buen lugar para empezar a pillarle la técnica a ese tipo de superficies. 17 cintas, la mitad de ellas largas, para evitar el rozamiento en el L2.


lunes, 13 de octubre de 2008

Oeste del Mallo Cored



El sábado no madrugamos demasiado para acercarnos a la Oeste del Cored. Esta vez tenemos la suerte de contar con la compañía de Eva, que se está acabando de recuperarse de su lesión. No va a tener que sufrir mucho. La vía, como su propio nombre indica, tiene sombra por la mañana, y además es corta, y no muy concurrida, así que nos lo tomamos con calma. Del párking del depósito de aguas tomamos el camino de aproximación. Cuando estamos a la altura de la canal que separa la Aguja Roja del Mallo Cored, abandonamos la pista, y tomamos el mismo sendero que para subir a la Aguja Roja. Enseguida se bifurca, y tomamos el ramal de la izquierda, que sube directo hacia la cueva del Cored. Bordeamos la pared por la izquierda y alcanzamos el pie de vía, sin pérdida, bajo la gran chimenea.

L1(5b, 30m): Comienza Montse. La noche no ha sido demasiado fría, y la temperatura de la roca es agradable. Por delante tiene cuatro chapas de muro vertical, típico riglero, donde se concentra la dificultad de la vía. Buen canto, y buenos pies hasta la salida del muro, donde las opciones se reducen y hay que ir más fino. Asegurada para pasar sin miedo. Después, se remonta la canal/diedro hasta completar treinta metros de cuerda y llegar a la R.

L2(4c, 45 m): Este me toca a mí. Desde abajo se ve una chimenea oscura y empinada. Dejo la mochila en la reunión y tiro para arriba. De entrada, canal/diedro sencilla, como la parte final del largo anterior. Se llega a una instalación de rápel, al pie de la chimenea, que es para bajar con cuerda simple. No monto R y tiro para arriba. Al principio en X, y después en ramonaje, aprovechando que no llevo mochila. Subo sin problemas, pese a que creo que llevo la espalda por el lado que no es. Llegando arriba la chimenea se abre, y parece complicado, pero en cuanto cambio la espalda de lado veo la salida, por la izquierda. Otro poco de canal fácil, y reunión cómoda en una gran repisa.

L3(5a, 30m): Otro para Montse. Para nuestra sorpresa, de la R salen dos vías. Optamos por la de la derecha, que a simple vista parece más fácil, más corta, mejor protegida y con mejor roca. Podíamos haber elegido la otra, pero no se me ocurre ninguna razón. Es un corto muro vertical, donde hay que alcanzar un puente de roca con sirga. Después se sigue hacia la derecha hasta llegar a un parabolt, y se sale a una rampa tumbada. Ya sólo hay que vigilar las piedras sueltas, e ir buscando seguros hasta alcanzar la R3, cerca de la cima.

En la R3 plegamos las cuerdas y subimos a cima para buscar la instalación de rápel, situada en una sabina centenaria con una sirga, hacia el lado de la Aguja Roja. El rápel es delicado, con una primera zona tumbada, con muchas piedras sueltas, por donde ninguno de nosotros consiguió bajar sin tirar cosas para abajo. El final es vertical. Mejor bajar con autoseguro y separarse bien de la pared después de llegar al suelo. Con cuerdas de sesenta sobra un pedazo para llegar al suelo, pero no vimos instalación intermedia para bajar con cuerda simple.

Buena vía, probablemente la más sencilla de las que hemos hecho en esta escuela, muy recomendable, con roca excelente en general. Se hace corta, pero se puede combinar con cualquiera de las de la Aguja Roja hasta completar una jornada completa de escalada.

martes, 26 de agosto de 2008

Els Ports. Tintín a les Moles.

El domingo se presentaba caluroso, y ya estábamos algo quemados del día anterior, así que nos decantamos por la Tintín a les Moles, sencilla sobre el papel, e incluso la más fácil del mundo mundial. La vía no tiene pérdida, es fácilmente localizable, en la vertical de la verruga característica. No madrugamos mucho y llegamos al pie de vía cuando empieza a pegar el sol.

L1(III, 35 mts): Le toca a Montse. Dos seguros, es importante no caerse llegando a la reunión, sabina y parabolt.

L2(IV, 20 mts): El largo duro me toca a mí. Seis parabolts. Me cuesta un montón salir de la reunión, y después no me entero de cómo se escala. Ya no encadeno ni los cuartos. Que paquete.

L3(IV-, 30 mts): Otra vez le toca a Montse, tres seguros en el largo, hay que seguir el rastro de la vía en la roca, porque no se ve la siguiente chapa. En cualquier caso es todo para arriba, y tumbado.

L4(III+, 30 mts): Acabo yo, tres parabolts bastante al principio y luego paseo a buscar la R. Está la opción de tirar por la izquierda, por la variante dels Arrels, haciendo la vía más interesante, pero hace sol, y abajo el río nos llama, así que no nos liamos más.

Para bajar, la guía dels Ports marca un descenso por la canal de la derecha, o algo así. Nos parece demasiado complicado, con algunas posibilidades de embarque, y optamos por rapelar la vía, dos rápeles muy cómodos, el primero de casi sesenta metros y nos sumergimos en el río Estrets.

Vía sencilla, con equipamiento sólido, algo expuesta en la primera tirada. No es la más fácil del mundo, pero se deja hacer bien. Los grados son los de la guía, es probable que les afecte la inflación.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Rantanplan a la Magdalena Inferior

Ayer nos pasamos de nuevo por gorros, esta vez a la Magdalena Inferior. Vuelve Marisa, que se sube por las paredes después de tres semanas sin escalar. Aparcamos en el monasterio, cogemos escaleras para arriba, y llegamos al pie de l apared. La Rantanplan es la primera vía según se llega a la pared por abajo, con parabolts amarillos.

L1 (35 mts, V): Le toca a Montse comenzar. Va haciendo poco a poco, y es que es finillo, y está bastante pulido. Hacen falta 15 cintas, y sólo llevamos 13, así que hay que reciclar alguna. De la R se baja. Hay que tener cuidado con el largo de las cuerdas, yendo con cuerdas de 60 hay que subirse a la R0 para descolgar al primero. Después, pruebo yo el largo. No me entero de nada, ni con las cintas puestas. Igual es que llevo el mochilón de 65+15, o los gatos de paseo, aunque lo más seguro es que escalo fatal. Reposo en un par de sitios, trampeo algún paso y llego a la R. Detrás suben Montse y Marisa, silbando.

L2(25 mts, IV+): Otro para Montse. Este largo es otra cosa. Un murito vertical con mucho canto para empezar, y después más tumbado, con buenas presas. Otro paso tieso antes de la R, y ya está. La roca ya no está pulida, y se disfruta.

L3(30 mts, IV): Este para mí. Es más fácil que los anteriores, apenas alguna zona un poco tiesa con buenos bolos. Al final tumba, y se acaba llegando a la R3, un poco por debajo de la cima. De nuevo roca excelente.

De aquí salgo caminando a cima, a intentar localizar el rápel antes de que se haga de noche. De camino veo aún algún parabolt amarillo, de la vía. De la cima, localizo el descuelgue (dos spits con cadena y anilla gorda), algo oxidado. Ya con la noche casi encima, rapelamos. El rápel es por la vía normal, bastante tumbado, hacia el collado con la Magdalena Superior. Se puede hacer con una cuerda de 60, teniendo en cuenta que llega justo justo, igualando los cabos bien y vigilando el final del rápel.

Ya de noche, bajamos por las escaleras de Jacob, entre la Magdalena Inferior y la Gorra Marinera, y tiramos para el monasterio. De nuevo tenemos párking gratuito, que alguna ventaja tenía que tener ser lento.

martes, 12 de agosto de 2008

Daniel SA a la Miranda de les Bohigues

El domingo salimos de nuevo con Óscar a escalar. De nuevo a la zona de Agulles. Como nos va la marcha, a las dos del mediodía llegamos al parking de Agulles, con lo que la torrada en la aproximación fue grandiosa. Sin embargo, y contra todo pronóstico, en la vía corría aire, y se estaba muy a gusto.


Llegamos al pie de la Miranda sin demasiada información, sólo que había un par de vías cómodas junto a la aresta Brucs. Echamos un vistazo, y optamos por la vía de la derecha.


L1 (III): Entramos por la aresta Brucs, con lo que nos escaqueamos el primer largo. Se pasa bien con bambas. Hay unos cáncamos algo separados para montar la R1


L2(V): Travesía a la derecha para encontrar la línea de parabolts. Después del tercero se pone bastante empinado y me escaqueo por la izquierda, por donde encuentro un buril y al cabo de un rato otro, ya a la altura de la R2, a donde se llega bien haciendo una pequeña travesía horizontal.


L3(IV+): De la R2, todo recto para arriba. Tieso, pero con buen canto y buena roca. Va tumbando cada vez más. A la altura del último seguro hay una gran laja a la derecha, a punto de caer sobre la cara Este. Mejor evitar acercarse, y darse el paso por la izquierda, algo más fino, pero mucho más sólido.


Una vez en la cima no hay que quitarse los gatos todavía. Se continúa hacia el Norte y se destrepan unos metros un poco hacia la derecha de un primer collado. Hay un spit que aprovechamos para asegurar a Óscar. Del collado se sube a la siguiente aguja, y con otro destrepe corto se gana terreno firme, junto al camino de Agulles. Aquí no vimos ningún anclaje, así que utilizamos una encina grande para proteger el destrepe.


Hacemos una buena parada para comer algo. No se ve mucha gente por la zona. Había una cordada en la norte de la Saca Gran, y otra que andaba por la Este de la Miranda y con la que hemos coincidido en el descenso. La verdad es que los treinta grados que marcaba en el párking no animaban a meterse en una cara sur, pero el aire que corría hacía que fuera muy agradable estar subido en la pared. Continuamos el descenso hacia el coll de las Portellas. Descolgamos a Óscar en el paso que hay equipado con cuerda fija, y ya después, recogemos el material. Después de las Portellas el calor vuelve a apretar, así que llegamos raudos al coche y vamos a buscar un sitio donde bañarnos.

lunes, 4 de agosto de 2008

Cingles dels Cavalls Express

Escalada sorpresa el viernes por la tarde. A la hora de empezar a preparar la cena, cogemos los trastos y nos acercamos a Can Robert, aparcamos, y subimos hasta el pie de la Aresta del Salt dels Cavalls. Silvia y Montse ya han empezado a escalar, saludamos al resto que están al pie de vía. Sergi C, Joan y Javi.






Hoy le toca comenzar a Montse. Cuando tiene vía libre arranca para arriba. Es algo tarde, así que empalma L1 con L2. Para ello no hay que llegar a la R1, sino seguir la línea de spits por la derecha, porque si no, rozaría mucho. Aún y todo, llevamos cintas cortas, y la cuerda le acaba pesando.



Cuando salgo yo, el sol está a punto de ponerse. Con la cuerda por encima las dos primeras tiradas me parecen algo más sencillas que la vez anterior, aunque ambas tienen su pasito fino. En la R2, hacemos el relevo, y tiro hasta cima, a ver si llego con luz. La tercera tirada es sencilla, y las chapas indican el sitio por donde mejor es la roca. La cuarta es la mejor, un diedro donde hay que elegir bien el sitio donde la roca es mejor, y una salida bastante aérea. Luego el desplomillo con buzones y se llega al rellano. La cuerda todavía no me pesa demasiado, así que hago el último resalte y monto la R en la cima.



Va subiendo el resto de la gente, las dos Montses, Javi, Sergi, Silvia y Joan. Mientras, montamos un pasamanos hasta la instalación del rápel y tiro la cuerda. El rápel ya lo hacemos de noche. Al menos llevamos más de un frontal por cordada, y podemos bajar sin demasiados tropiezos

jueves, 31 de julio de 2008

Camel a la Pared Oeste de Cap de Mort.

Ayer nos acercamos otra vez a Cap de Mort, con Silvia, Montse y Marisa, que está fanática. La idea era hacer una vía fácil, que no llegaba a V, y que estaba en alguna parte de la pared. Llegamos a pie de pared y vemos que no llevébamos copia de las reseñas. Así que nos lanzamos a la aventura. Tiramos recto a la parde por una senda, y llegamos al pie de vía de la Segona sense monitor. No es ahí, así que bajamos al camino y volvemos a intentar acercarnos a la pared, esta vez más a la derecha. Esta vez sí, localizamos el diedro que buscábamos.

L1 (V+): Pinta tumbado y poco protegido. Nos preparamos y vamos para arriba. Empiezo yo. La parte inferior del diedro es sucia, pero no complicada. Encuentro un clavo oxidado antes de llegar al buril que se veía desde abajo. Después del buril entran las dudas, tirar en travesía a la izquierda, a buscar una R de buriles, o tirar recto por el diedro, que se convierte en chimenea, hasta llegar a una R que está muy lejos. Elijo esto último, y tiro recto unos metros. El canto no sobra, la R sigue estando muy lejos, no hay rastro de seguros y se ve una zona algo rota antes de la R. Cambio de planes, destrepo con cuidado hasta el buril, y tiro en travesía hasta la R. Tres buriles con un cordino. Chapo y miro como seguir. Recto hay buriles, pero no es ni IV ni Ae. Miro a la izquierda, y sí que es IV, pero no hay buriles. Decido bajarme, pero de abajo me animan, y tiro por la línea de buriles. Trampeando todo lo que puedo, y escalando entre buriles va saliendo. Debajo de un muro tieso hay una chapa con el nombre de la vía. Al menos ya sé dónde estoy. Me escaqueo el muro con una gran travesía a la izquierda, y vuelvo a la línea con otra travesía. Así llego a una R de cuatro buriles oxidados. No está mal, pero la cambio por una de dos paraboles, cinco metros a la izquierda. Detrás suben las chicas. Con la cuerda por arriba no se pueden escaquear el paso de V+, pero lo pasan bien.

L2(V+): Este es para Montse. De la R de parabolts vuelve a la derecha, a coger la línea de buriles. Enseguida hay una panza, bien protegida con un buril abajo y otro arriba. Es fina de manos y pies, pero Montse se coloca bien, le aprieta, pero se le astilla uno de los cantos, y se pira. Lo vuelve a intentar, y a la segunda sí que pasa. Después de la panza ya es menos vertical, aunque tampoco sobra mucho canto. Un par de buriles más y se llega a la parte superior de la pared. Un poco a la izquierda hay una R con dos paraboles, rapelable. Con dos de sesenta se llega abajo, con dos de cincuenta hay que vigilar, porque andará muy justo.

Con todo eso, y bajar aprovechamos la tarde, y parte de la noche. Una buena vía, con roca excelente, con buriles bien colocados para no pasar mucho miedo.

jueves, 24 de julio de 2008

Contrafuerte oriental al Midi d'Ossau

Simpatica escalada de iniciación según los autores (Munsch, Ravier y Thivel) de Roca, nieve y hielo en Pirineos.

Una definición bastante acertada. Dificultades moderadas y escaso compromiso dentro de el magnifico ambiente de las paredes del Midi d´Ossau. La vía recorre el contrafuerte oriental, perfil derecho del Midi tal como se ve desde Pombie, bastante cerca de la vía normal. No es nada perdedora. El abandono es posible en la mayor parte del recorrido, bien andando por viras, bien mediante un rapel, siempre a la derecha, claro.

Dificultad: (AD, IV)

Longitud:300 metros.

Horario:3 horas para la via. 3/4 de hora más hasta cima.

Material: 2 de 60, fisureros, friends, cintas para bloques. Sólo hay tres clavos en todo el recorrido, y un spit para el destrepe al final de la via.

Aproximación:
Seguir la vía normal hasta la base de la primera chimenea. Unos pocos metros a la izquierda hay una amplia repisa donde preparar los cacharros.



Recorrido de la vía
:

L1: Atacar directo primero por placa y luego por diedros poco marcados. Roca con mucho liquen, y presas no muy claras (IV-). Este primer largo marca la dificultad de la vía. Llegar hasta que la pared pierde inclinación. (40 m)
L2: Por terreno fácil (II, I y luego andar) llegar a la base del muro del tercer largo. (50 m)
L3: Atacar el muro de roca bastante fraccionada (III) por la derecha, ir cruzando hacia la izquierda y salir por un diedro a montar R en la parte superior. (30m)
L4: Seguir el filo de la arista (III) y montar reunion al principio de unas placas tumbadas (40m).
L5: Superar las placas, que van perdiendo dificultad (II, I, andar) y darle al ensamble hasta la base de un pequeño murito (90m)
L6: Superar el corto murito (II+) y llegar por terreno fácil hasta la base del diedro desplomado (40m)
L7: Apretar un poco en la entrada al diedro (IV), dos clavos, seguir a la derecha por diedro chimenea y luego por una amplia fisura a la izquierda (otro clavo, seguramente de la primera de P. Daudu, J. Fayet, R. Olliver y J. Ravier del 1 de diciembre del 57). (50 m, escaqueable por la derecha)
L8: Descender un par de metros a una brechita y atacar un muro bastante tieso (III). En la parte superior, montar R con la cuerda en un bloque del tamaño de un R5. (30m)
Ahora, sólo falta una trepadita (I+) para colocarnos encima de una brecha. Un destrepe aéreo y delicado (III+) o un corto rápel (5-10m) de un spit M8 nos situa en la brecha, desde la que se alcanza rápidamente la via normal de acceso, junto a la cruz que marca el descenso por la tercera chimenea
Descenso:
Por la vía normal.

lunes, 14 de julio de 2008

Pic del Martell. Carrozas

Ayer volvimos al Pic del Martell, con Marisa. Es un poco fuera de temporada, porque pega el sol de lleno desde que amanece hasta media tarde. Sin embargo, la tormenta del sábado y una ligera brisa hicieron que la escalada fuera llevadera, o que, al menos, el calor no fuera el principal problema.

Después de barajar varias opciones, elegimos la Carrozas. La guía de Barcelona y alrededores le da IV,III,V,III, con las reuniones equipadas, así que confiamos en encontrarnos una vía fácil en su mayor parte, seguramente sucia y algo selvática, con algún tramo fino a proteger para pasar un poco de miedo.

La aproximación es corta, y cuesta abajo, y en veinte minutos estamos a pie de vía. Una cordada ya ha empezado la Herboristas, y el calor ha espantado al resto de la gente. Nuestra vía empieza en el rincón a la izquierda de la Herboristas.

L1(IV): Comienza Montse. La entrada es algo sucia, por la vegetación. Al principio cuesta encontrar los cantos entre los matojos. Pero ensegida la cosa cambia, y aparece la roca, fisuras, canto. Hay un buril, un poco desplazado de la vía, y más arriba un diedrito fisurado, tieso, protegido con un cordino nuevo en un puente de roca, que se ve desde el pie de vía. Se supera el diedro y se llega a la R, un spit con anilla y tres buriles que hay que chapar con expreses, porque los mosquetones de seguro no entran.

L2(III): Me toca a mí. Montse ya me había comentado que era un tercero algo peculiar, así que voy avisado. Empieza por un sistema de pequeñas fisuras, bastante vertical. Para empezar, coloco un fisurero, un friend y un alien. Otro se me queda atascado al colocarlo, y como no estoy para andar dándole tirones, lo chapo para que no se caiga y tiro para arriba con fe. Llego a una zona más tranquila, coloco otra pieza y sigo hacia la salida del largo. La roca arriba es muy compacta, mal para proteger, así que coloco bien el Camalot #3 antes del paso, y tiro para arriba, escalando un poco, poniendo bien los pies y ayudándome de laterales para las manos, algún canto bueno y con ayuda del árbol supero el techito y llego a una buena repisa para montar R. Busco un poco por la izquierda y encuentro la R2 de Fronteras del Infinito, tres parabolts con cadena, y me la apropio. Me he llevado el sacafisureros, y Montse tiene bastantes problemas para recuperar alguno de los cinco friends que he metido, y es que cuando los andaba colocando estaba bastante pillado.

L3(V): Otro para mí. De la R se busca el marcado diedro. La primera parte se pasa bien en ramonage. Después llega el paso clave, un diedro vertical con agujeros. Abajo se monta un buen puente de roca, pero después es más sencillo escalarlo que protegerlo. Hay un buril a la salida, y gracias a él y a el Camalot del #2 salgo en A0, con más miedo que vergüenza. Después el diedro pasa a ser una canal, y ya es sencillo, sólo hay que vigilar algún bloque dudoso e ir subiendo. A la izquierda encuentro la R3 de Fronteras, dos spits y un parabolt, y monto ahí.

L4(III): Ahora le toca a Montse. Contábamos con una caminata hasta la parte superior de la pared, pero aún queda tela que cortar. La canal continúa unos metros, hasta que desaparece, y hay que buscar por dónde es. Montse le tira recto, por un bloquecillo con su desplomillo protegido por un par de buriles. Lo supera y ataca un muro vertical muy fisurado, que supera también. Así, llega a la última panza. Chapa un buril e intenta superarla, pero los cantos le pillan lejos y abajo los pies son malos. Lo prueba por un lado y por otro. Al final, intenta una travesía, pero pierde el equilibrio, resbala y el buril aguanta la caída. Después de la panza, un spit y un desplomillo con cantos en los que te puedes caer dentro llegan a la parte superior de la pared. Se monta R en un puente de roca y ya está.

Foto de grupo arriba de la pared, con la playa al fondo, un cuarto de hora hasta el coche, también cuesta abajo, y a Castelldefells, a buscar un garito con cervezas, que falta hacen.

La vía me ha parecido buena, con dificultades homogéneas en todos los largos, poco equipamiento (un buril o dos por largo) y buenas reuniones, y sencilla de proteger. No es tan fácil como indica la reseña, aunque es probable que en el último largo hicieramos el de la Fronteras del Infinito. En todo caso, recorrido recomendable, con la roca impecable, muy adherente, que ya es decir tratándose del Pic del Martell.

viernes, 11 de julio de 2008

Flops a la Paret de les Onze Hores. Sant Llorenç de Munt

Ayer tarde, con temperaturas más favorables para escalar, volvimos a Sant Llorenç de Munt. Miguel nos convenció para ir a la Flops, en la Paret de les Onze, y allí que nos metimos.

Para empezar, una trepadilla de tercero nos deja en la repisa donde empieza la vía, a la altura de una gran encina. Hay una R de tres buriles.

L1 (V+): Arranca en diagonal a la derecha, y luego tira todo recto. Está equipada con buriles, pero para hacer en libre. Llegado a la zona del V+ lo veo chungo, el barro endurecido para los pies es algo regular, y hay romos para las manos, y los buriles no están a tocar. Me lo miro mucho, y no lo veo claro. Seguramente me hubiera bajado si Miguel, que va por arriba, no me hubiera echado una mano. Hay varios pasos de V+, con roca regularcilla, y los seguros no animan a volar, así que mejor entrar con el V+ consolidado, lo cuál no es el caso. Con la cuerda por arriba la cosa cambia, pero tampoco es fácil. Me acuerdo de PGB, que supongo que también tendrá un dejà-vu. Arriba hay tres buriles y un spit, donde montar R. Detrás suben Silvia, Montse y Marisa, que mantienen una animada charla mientras sortean las dificultades.

L2(IV+): Encima de la R se ve un buril pequeño a lo lejos. En cambio, Montse y Miguel le dan en travesía a la derecha hasta la altura de la otra R, y de ahí para arriba, a buscar otra línea de buriles. Aquí la roca, al contrario que el largo anterior, es excelente. Hay una línea de paraboles un poco a la derecha, de la Tercera República, creo, pero hacen como que no los ven. Para salir, se va directo al techo para en el último momento, esquivarlo por la derecha, con una bonita secuencia, con mucho canto y roca perfecta. Se sale al llano arriba, y se camina hasta una sabina con un parabolt, donde montar R.

Y ya está, para bajar salimos caminando, por la derecha hacia el Camí dels Monjos para llegar a los depósitos o por la izquierda hacia la canal de les Gaites para el parking de la zona del Cavall Bernat.

martes, 8 de julio de 2008

Cadireta de Agulles. Xacó-Barés

Este sábado nos juntamos con los valencianos para escalar en Montserrat. Nos juntamos en Santa Cecilia y decidimos ir a la norte Frares, que da la sombra. Vinyet, Tendi y Ciscu a la CADE del Centenari y Archeo, Gabi, Montse y yo a la GAM del Bisbe. Salimos de Can Massana, y de camino pasamos bajo la Cadireta, donde Miguel, Silvia y Álex están empezando la Anglada-Guillamón.

En un rato corto de caminar llegamos a nuestras respectivas vías. La arista del Bisbe se presenta impresionante, al igual que el diedro del Centenari.

Nos saludamos y nos vamos cada uno por su lado. En la GAM encontramos tráfico. Una cordada en el segundo largo, otra empezando el primero, y otros que han cogido número. Los que han cogido número se van, y los que estaban empezando empalman los dos primeros largos, así que nos dejan la vía libre pa nosotros. Tampoco nos sirve de mucho, porque ni a Gabi ni a mí nos gusta el primer largo, y a Montse y a Archeo no les entusiasma el segundo, así que nos bajamos a buscar otro sitio.

De vuelta vemos a Tendi en el diedro, pasada la mitad de la vía. Al resto no los vemos, pero deben estar también por ahí. Seguimos de vuelta a Can Massana, y pasamos bajo la Cadireta, donde saludamos a Silvia, Álex y Miguel, que ya han superado el primer techo, y apenas les queda el segundo, más cortito. Archeo sugiere la Xacó-Barés, en la cara Oeste, y nos metemos ahí.

L1 (5b): Un sólo paso para levantarse del suelo, el resto es más fácil. Un poco de diedro con roca regular, una travesía con roca delicada, y luego, otro diedro donde la roca tampoco es para echar cohetes. De todas formas, se pasa bien. Muchos parabolts. Al final se llega a una reunión de dos parabolts con anilla en el suelo, justo donde caen las piedras de la canal. Está bien usarla, pero mejor colocarse en algún otro sitio.

L2(Ae): Línea de spits cinco metros a la izquierda de la canal. Las distancias varían, sin llegar a ser insalvables. Archeo demuestra una buena técnica. Después del primer tramo de spits, hay un paso, que Archeo resolvió colocando un par de fisureros pequeños, y el resto colgando el pedal de los fisus. En eso que bajan por la canal rapelando Álex, Miguel y Silvia. Les saludamos por tercera vez en el día y seguimos. Después del fisurero, otro par de pasos de estribos y se llega a la canal, desde donde, ya en libre, se alcanza la R bajo el bloque empotrado. Por un pequeño desliz sólo llevamos diez cintas, en vez de las dieciséis que habíamos pensado llevar o las veinte que harían falta para chaparlo todo, así que tenemos trabajo doble para el primero, de ir poniendo y quitando cosas, e ir ahorrando cintas para los tiempos malos. Aún así, Montse se curra bien el largo, aunque llega agotada y deshidratada. Ya es por la tarde, y el sol pega duro en este tramo. Entrando por la mañana, en cambio, la vía va siempre por la sombra.

L3(Ae): De la R, salida graciosa haciendo equilibrios por encima del bloque empotrado hasta llegar a la pared. Después, más Ae de spits. Gentilmente, Archeo y Gabi nos han dejado alguna cinta puesta, con lo que ya no tengo que subir ahorrando cintas, y los pasos quedan bastante más cortitos. Así, el largo queda lo suficientemente relajado para que lo pase sin sufrir mucho, y sin pillarme los dedos. Además, al final la salida en libre a la reunión me la dejan montada para subir sin tocar la roca, que está bastante rota. Sube Montse también, algo cansada. Por la mañana decía que tenía ganas de hacer la Cadireta, y casi vemos la puesta del sol en la cima. Un rápel con una cuerda de 60 hasta la R2 y otro con las dos cuerdas al suelo, y al Bruc, a buscar a los demás y a ver si nos dan de cenar. Quedando a las ocho de la mañana hemos logrado hacer una vía sin que se nos haga de noche. Es lo bueno que tiene madrugar.

Una vía corta y bonita, que se puede hacer sin problemas en el día. Con un tramo de roca delicada en el primer largo, y otro de roca corrupta llegando a la cima, y donde la ubicación de la R1 y la R2 hacen usar el casco.



jueves, 26 de junio de 2008

Dent d'Orlu. Arista este.

Después de las tapas, el domingo venía el plato fuerte, la arista este (Arête est en las reseñas del CAFMA). No madrugamos demasiado, pero visto lo que tuvimos, lo suyo para esta época del año es salir a las cinco de la mañana para llegar al col de Brasseil con las primeras luces del día. Llegamos bastante más tarde que eso, y ya había gente escalando. Del collado se avanza por el pie de la pared, siguiendo la línea de puntos rojos hasta encontrar una instalación de rápel. Antes de que la cosa se ponga muy chunga mejor pararse a ponerse el arnés, que la repisa no es demasiado cómoda para andar con tonterías. Un destrepe de segundo nos lleva a una buena instalación. De allí, un rápel de 45 metros nos deja en la repisa herbosa donde comienza la vía. La rampa del rápel parece IV desequipado, así que volver es factible, pero delicado. Hay un parabolt y unos puntos rojos y el nombre de la vía escrito, así que no hay problema.

L1 (5a): La vía sigue una diagonal herbosa hacia la izquierda, para alcanzar la arista. No tiene gran dificultad, pero si hay humedad, las transiciones hierba-roca son graciosas. Al final de la diagonal está el paso de quinto, en una especie de chimenea que se protege bien. Un poco más arriba se hace reunión en dos parabolts. Este largo es el único que nos salió de más de cincuenta metros, pero no hay problemas para hacerlo, ni el resto de la vía, con cuerdas de 50.

L2(5a): De la R se sigue un poco hacia la izquierda, para buscar el paso más sencillo del resalte, que está bien protegido con un friend. Después, se sigue hasta la R, con algún seguro.

L3(5c): Primero de los largos duros. Un resalte tieso, protegido con un parabolt. Después, travesía hacia la izquierda, por fisuras protegibles, y se llega a una bonita placa con otro parabolt, que se supera ayudándose de una veta de cuarzo. Me faltó convicción, y me colgue a mirármelo, pero no era demasiado duro.

L4(5b): De la R enseguida se llega a un murito con diedros con la entrada algo desplomada. Meto un friend, lo pruebo, pero no lo veo muy claro. Estoy un rato y al final me decido por el escaqueo por la derecha. Cambio el friend del sitio y encuentro un clavo junto al friend que he puesto. Sigo por la rampa a la derecha y encuentro un parabolt. Tiro un poco más hacia arriba y cuando la cuerda empieza a pesar, monto R en un buen merlet. Tal vez me haya perdido algo, porque el 5b no lo he visto. En cambio, en la repisa de la R veo algo que brilla. Pa la saca.

L5(4c): Llega el momento All-Bran del día. De la R, salida matojera por encima de un enebro enclenque, que lazo. Más adelante encuentro otro enebro enclenque, con un cordino ya puesto, que vuelvo a lazar. Y luego viene el paso. Hay que cambiarse a un diedrillo a la izquierda, con pies regulares y manos malas, en un paso de fe. No lo veo claro, y en cambio, voy subiendo más, y yéndome más a la derecha, hasta que hago un paso que luego no podré destrepar. Y ahí me quedo, sin poder volver a la vía, y sin poder meter nada, pues estoy en una placa bastante compacta y sin ningún seguro mínimamente fiable desde la R. Así que de perdidos al techo, a ver si puedo meter un friend en una fisura con mucho liquen. Tiro poco a poco con cuidadín, me planto medio bien, pruebo con el #2 y es muy grande. Pongo el #1, que entra bien, pero no me acaba de dar buen rollo. Chapo una cuerda, y consigo un poco más de calma, suficiente para coger la fisura del techo en invertido, y mediante unos movimientos escalatorios lograr incorporarme a terreno más fácil. Respiro, que llevaba un rato sin, coloco el #3 en un buen lugar, y sigo sin más incidencias hasta la R.

L6 (5a): Aquí hicimos lo que parece imposible en una arista. Nos perdimos. Tiramos una diagonal hacia la derecha, por unas terrazas, casi caminando, y luego para arriba, hasta que se acabó la cuerda y hubo que hacer reunión en unos bloques. Todo bastante fácil. Seguro que este largo es bonito, pero no lo vimos.

L7(5a): Conscientes de que estábamos fuera de la vía, hacemos una tirada matojera para intentar volver a la arista, resultando uno de los peores largos que se recuerdan. Llegamos a la R, desde donde vemos el largo, que parece una bonita placa de adherencia. Pero no estamos para rapelarlo y comprobar si es tan bonito como parece.

L8 (4a): Recuperamos el placer de escalar por roca. Además, al alcanzar el filo del espolón nos encontramos con una vista preciosa de la Main, con una cordada atravesando la Taillante. Hay un parabolt donde me dispongo a montar R, pero veo unos metros más arriba el descuelgue de la Durendalle, y sigo hasta allí.

Llegados aquí estamos a mitad de vía, buen momento para hacer una parada, y evaluar los daños. Hemos hecho seis de los nueve largos de quinto, pero aún nos quedan dos de 5c. De agua llevábamos tres litros y ya estamos en la reserva. El sol sigue plantado encima nuestra, calentándo de lo lindo. Físicamente estamos también bastante justos. Rapelar la vía es bastante complicado. Seguramente el abandono más sencillo en este punto sea rapelar por la Durendalle o les Enfants. Pero tampoco estamos tan mal, sólo necesitamos que el sol nos deje de pegar duro como lo ha hecho durante todo el día. Buscamos la sombra de unos bloques, reposamos un poco, comemos algo, y continuamos el camino.

L9 (3c): Largo cómodo hasta que se junta con la salida de les Enfants de la Dalle, a la altura de la última chapa. Un paso que no es 3c y se llega a la reunión.
L10(3c): Este sí que es tercero, aunque comienza bastante aéreo. Luego no tiene más problema que el ir viendo el largo siguiente cada vez más cerca, e ir comprobando que la vía sí que va por ahí. De la R nos descolgamos un poco hasta una zona de sombra, donde seguimos esperando que el sol se marche.

L11(5c+): En efecto, la vía sigue el filo del espolón, y no se lo escaquea. En cambio, al meterse en faena la cosa cambia. Al principio, una placa fina pero factible, bien protegida con un parabolt nos lleva a un replano en la arista. Un paseíllo aéreo pero fácil nos lleva a la travesía de 5c+. Dos metros y pico de travesía por una placa lisa. Así, a vista, me pareció imposible, pero hay un parabolt al principio, otro a mitad de la travesía, y un enebro en el diedro de salida. El A0 me salió bordado. Después no tiene más problema que el ir viendo el largo siguiente cada vez más cerca, e ir comprobando que la vía sí que va por ahí.

L12(5c): Esta es la razón por la que merece la pena subir hasta aquí. El largo sigue el filo de un magnífico y estético espolón. Encadenarlo debe ser magnífico, pero si ya de normal andamos justos de grado, a estas alturas de partido, ir de chapa a chapa trampeando todo lo posible ya es un triunfo. Está bien protegido con parabolts, no hay excusa para no intentarlo en libre. Pongo el Z5 antes de el primer parabolt, que está un poco alto, y escalando un poco llego a él. Lo chapo, respiro, y me preparo para una sesión de A0 con salidas en libre, de chapa a chapa, por todo el filo. La última chapa me pilla muy alta, así que me escaqueo por la derecha, colocando el #.5 a cañón, y después saco de la saca la cosa brillante que me esperaba en la R4, que proteje la salida de la fisura de la derecha, hasta llegar a terreno más fácil.

Sobre la reseña ya hemos pasado lo duro, estamos justísimos de fuerzas, pero no deberíamos tener problemas. Además, las nubes de evolución comienzan a hacer su trabajo, y el sol nos da algo de tregua.

L13(4c): Se camina hacia la derecha y después se remontan unas placas fáciles, con roca algo delicada, hasta la R. Seguramente tercero.

L14(5b): Un último paso para acabar bien el día. Un diedro con pancita, bien protegido. Lo pruebo, pero me falta el canto que me permita subir bien los pies. Tengo un buzón para la izquierda, pero las fuerzas no me dan para el canto de la derecha, que está en un agujero que veo de color amarillo. Lo pruebo un par de veces y no salgo. El último movimiento de la vía se me está amontonando. Al final, veo la luz. Izquierda en el buzón, Camalot del #2 en la mano derecha, directo al agujero, A0, pies arriba y ya está. De la reunión ya veo el último largo, que ya conocemos de cuando hicimos la Josephine.

L15(3c): Travesía sencilla y reunión en un bloque. Coincidimos con un par de cordadas, una entra por el sur, por la Ithaque, y la otra por el Norte, por Es poulit l'éfan. A partir de aquí, el terreno se conocido, y la otra vez lo pasamos sin material, así que esta no pasaremos mucho miedo.

L16(4a): Un muro vertical con mucho canto, una travesía y una diagonal fácil en adherencia, para llegar a la última R de la vía. La cuerda roza bastante. Y ya está la vía. Los franceses han desaparecido, seguramente se hayan desencordado en este punto. Nosotros optamos por una solución intermedia, plegamos una de las cuerdas y tiramos al ensemble con la otra. Hasta cima quedan tres muritos de III, tiesos y con tanto canto como patio.

Y ya está, casi. Guardamos el material, y arrancamos para abajo, agotados y totalmente deshidratados. Una primera parte del descenso incómoda da paso a un tramo más cómodo, donde el sol vuelve a aparecer para intentar darnos la puntilla. Tras un tramo agónico, logramos introducirnos en el bosque. Allí, la sombra nos permite seguir bajando hasta que, por fin, llegamos al arroyo, donde nos prehidratamos, y nos aseguramos la supervivencia hasta el coche, donde nos esperan unas cervezas fresquitas.

Ha sido una vía muy dura, más aún teniendo en cuenta que le hemos entrado un poco tarde, y bastante justos de fuerzas en un día demasiado caluroso. La vía nos ha resultado más exigente que la Josephine, tiene bastante de aventura, algunas zonas un poco feas, un largo muy muy bueno, parabolts en los pasos duros y tramos de autoprotección. La retirada es bastante complicada en casi toda la vía. El ambiente a partir de la R7 es excelente, con todo el patio de la cara sureste, y la mano y la Taillante. Muy alpino.

De material, utilizamos friends de todos los números. Concretamente, en el tramo desde la salida de la Durendalle y les Enfants de la Dalle a cima colocamos cuatro piezas, en el L12 el Z5 de WC porque la primera chapa está un pelín alta y el #.5 y el #.75 de BD para proteger el escaqueo del último parabolt y en el L14 el #2 para acerar el 5b. Todos más por falta de grado que para proteger puesto que los pasos duros están con parabolts. Si algún día nos animáramos a meternos a les Enfants creo que sólo llevaría cintas largas para merlets y sabinas, y no llevaríamos ningún friend para este tramo, o a lo más el Z5, que no pesa. El resto, teniendo el grado son prescindibles tranquilamente en el último tramo.