Mostrando entradas con la etiqueta Joan J. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joan J. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de noviembre de 2008

Almetas y totones. Noche de las Ánimas en el Somontano.

Fin de semana multicultural en el Somontano de Barbastro. Después de haber salvado los muebles escalando un poquito en Alquézar, vemos un cartel que anuncia cuentos de miedo japoneses en el cementerio de Radiquero. Llamativo, cuando menos. Así que, después de comer y alargar bastante la sobremesa nos dirigimos hacia allí.

Llegamos al pueblo, donde nos indican que el cuentacuentos es en la iglesia, que está abarrotada. Nos buscamos un hueco, y escuchamos entretenidos las historias, narradas con arte, de cómo es en Japón el tránsito hacia el más allá, y de que hay que cruzar el río, y si no llevas seis monedas te quitan la ropa para pasar.


También nos cuentan historias más locales, de almetas y totones, y de cómo se descalza a los difuntos, para que sus almas no vuelvan.
De vuelta a Pozán, donde amablemente Joan nos acoge en su casa, asamos boniatos, castañas y butifarra, y tomamos panellets y mistela


El domingo toca un paseo bajo la lluvia, para intentar bajar los excesos del día anterior. Desde Pozán de Vero, tomamos el camino de la Costera que, a transcurre entre viñas, almendros y olivos, hasta los pies del Puntón.





Allí el camino se empina un poco hasta llegar a la cima, desde donde se pueden contemplar unas vistas privilegiadas del pirineo central. Pero eso es otro día, porque nos había entrado la niebla, y justo que nos veíamos entre nosotros.



Bajamos del Puntón y volvemos a atravesar las tierras de cultivo, esta vez en busca de San Macario. Con poca fortuna, ya que pillamos bastante barro, y además, antes encontramos a San Fabián, de Castillazuelo. Por fin nos orientamos, y acabamos encontrando a San Macario, enchironado, pero al menos tiene los pies más secos que nosotros.



En un rato más estamos de vuelta a casa, después de haber completado un recorrido agradable, totalmente llano salvo el tramo de la subida al puntón, en unas tres horas, muy relajados.

lunes, 4 de agosto de 2008

Cingles dels Cavalls Express

Escalada sorpresa el viernes por la tarde. A la hora de empezar a preparar la cena, cogemos los trastos y nos acercamos a Can Robert, aparcamos, y subimos hasta el pie de la Aresta del Salt dels Cavalls. Silvia y Montse ya han empezado a escalar, saludamos al resto que están al pie de vía. Sergi C, Joan y Javi.






Hoy le toca comenzar a Montse. Cuando tiene vía libre arranca para arriba. Es algo tarde, así que empalma L1 con L2. Para ello no hay que llegar a la R1, sino seguir la línea de spits por la derecha, porque si no, rozaría mucho. Aún y todo, llevamos cintas cortas, y la cuerda le acaba pesando.



Cuando salgo yo, el sol está a punto de ponerse. Con la cuerda por encima las dos primeras tiradas me parecen algo más sencillas que la vez anterior, aunque ambas tienen su pasito fino. En la R2, hacemos el relevo, y tiro hasta cima, a ver si llego con luz. La tercera tirada es sencilla, y las chapas indican el sitio por donde mejor es la roca. La cuarta es la mejor, un diedro donde hay que elegir bien el sitio donde la roca es mejor, y una salida bastante aérea. Luego el desplomillo con buzones y se llega al rellano. La cuerda todavía no me pesa demasiado, así que hago el último resalte y monto la R en la cima.



Va subiendo el resto de la gente, las dos Montses, Javi, Sergi, Silvia y Joan. Mientras, montamos un pasamanos hasta la instalación del rápel y tiro la cuerda. El rápel ya lo hacemos de noche. Al menos llevamos más de un frontal por cordada, y podemos bajar sin demasiados tropiezos