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lunes, 10 de noviembre de 2008

Tercera República a la Pared de las Onze Hores

El Domingo, madrugada espectacular para escalar. A la una del mediodía logramos salir de casa, y a y media estábamos en el párking de Depósitos, con material de deportiva, para hacer algo que tuviera parabolts en la pared de las Onze, que ya habíamos hecho una de buriles, pasando demasiado miedo.


Así, llegamos al pie de vía de la Tercera República, claramente identificable por la línea de spits mimetizados que pasa entre dos bolos gigantescos.

L1 (V+/Ae): Me meto con moral y convicción, y me dura hasta que chapo el primer spit, la roca no es del todo buena, y me da palo tirar en libre, pese a que lo intento. Pruebo un poco en A0, pero tampoco llego, y acabo sacando el estribo. Así, acabo el largo en Ae, con algún paso muy largo y algún pasillo suelto obligado en libre. Además, me manejo fatal con el estribo, y me cuesta un rato llegar a la R, tres paraboles con anilla. A Montse se le da bastante mejor, y pasa escalando bastante, sin sacar el estribo.

L2.1(V+/Ae): Más de lo mismo, otro tramo muy vertical por roca no del todo buena, y algún paso largo. En la parte superior, la roca comienza a ser buena, y ya se puede ir en libre sin problemas. El largo es muy largo, 45 metros, pero como nos faltaban unas cuantas cintas para llevar las diecisiete que marca la reseña tengo que pararme a montar una R intermedia en cuatro buriles que encuentro por ahí, a la altura de la R2 de la Flops. De nuevo Montse pasa bien, acerando lo mínimo. La roca es indicada para escalar con la cuerda por arriba.

L2.2(IV+): Aquí hay roca excelente, el largo es algo tumbado, pero no sobra canto, y hay que usar los pies e ir buscando lo fácil. Por fin algo para escalar. Después sube Montse, no la veo escalar, pero seguro que lo hizo muy bien, porque al llegar a la R recibió una gran ovación del público asistente.

L3(Ae): Magnífica visera para iniciarse en escalar sin tocar la pared con ninguna parte del cuerpo. Comienzo, siguiendo los consejos de Montse, porque no sé cómo atacar el tema, me planto sin demasiados problemas en el seguro del medio del techo, y después, a la hora de pasarme al de salida comienza el espectáculo, que pasa por varias fases, al principio lamentable, después patético, y luego esperpéntico para llegar a la R. Con dos estribos de aluminio igual hubiera ido mejor, pero llevábamos sólo uno, y otro de cinta, y eso unido a mi carencia de técnica propició que me arrastrara de mala manera. Le descuelgo los estribos a Montse, izo la mochila, y la aseguro a ella, que sube con mucho más arte que yo, y supera sin problemas la salida del techo.


Ya casi se ha puesto el sol, y hace bastante frío, así que recogemos rápido y corremos a buscar el Camí dels Monjos para bajar al coche.

Entretenido recorrido, por roca característica, que deparará grandes sensaciones a quien lo pruebe en libre. Trampeándolo no da excesivos problemas, apenas un par de pasos obligados. Para acabar, la visera, opcional y de dimensiones reducidas, con seguros cerca y el asegurador a lado, es un buen lugar para empezar a pillarle la técnica a ese tipo de superficies. 17 cintas, la mitad de ellas largas, para evitar el rozamiento en el L2.


lunes, 13 de octubre de 2008

Oeste del Mallo Cored



El sábado no madrugamos demasiado para acercarnos a la Oeste del Cored. Esta vez tenemos la suerte de contar con la compañía de Eva, que se está acabando de recuperarse de su lesión. No va a tener que sufrir mucho. La vía, como su propio nombre indica, tiene sombra por la mañana, y además es corta, y no muy concurrida, así que nos lo tomamos con calma. Del párking del depósito de aguas tomamos el camino de aproximación. Cuando estamos a la altura de la canal que separa la Aguja Roja del Mallo Cored, abandonamos la pista, y tomamos el mismo sendero que para subir a la Aguja Roja. Enseguida se bifurca, y tomamos el ramal de la izquierda, que sube directo hacia la cueva del Cored. Bordeamos la pared por la izquierda y alcanzamos el pie de vía, sin pérdida, bajo la gran chimenea.

L1(5b, 30m): Comienza Montse. La noche no ha sido demasiado fría, y la temperatura de la roca es agradable. Por delante tiene cuatro chapas de muro vertical, típico riglero, donde se concentra la dificultad de la vía. Buen canto, y buenos pies hasta la salida del muro, donde las opciones se reducen y hay que ir más fino. Asegurada para pasar sin miedo. Después, se remonta la canal/diedro hasta completar treinta metros de cuerda y llegar a la R.

L2(4c, 45 m): Este me toca a mí. Desde abajo se ve una chimenea oscura y empinada. Dejo la mochila en la reunión y tiro para arriba. De entrada, canal/diedro sencilla, como la parte final del largo anterior. Se llega a una instalación de rápel, al pie de la chimenea, que es para bajar con cuerda simple. No monto R y tiro para arriba. Al principio en X, y después en ramonaje, aprovechando que no llevo mochila. Subo sin problemas, pese a que creo que llevo la espalda por el lado que no es. Llegando arriba la chimenea se abre, y parece complicado, pero en cuanto cambio la espalda de lado veo la salida, por la izquierda. Otro poco de canal fácil, y reunión cómoda en una gran repisa.

L3(5a, 30m): Otro para Montse. Para nuestra sorpresa, de la R salen dos vías. Optamos por la de la derecha, que a simple vista parece más fácil, más corta, mejor protegida y con mejor roca. Podíamos haber elegido la otra, pero no se me ocurre ninguna razón. Es un corto muro vertical, donde hay que alcanzar un puente de roca con sirga. Después se sigue hacia la derecha hasta llegar a un parabolt, y se sale a una rampa tumbada. Ya sólo hay que vigilar las piedras sueltas, e ir buscando seguros hasta alcanzar la R3, cerca de la cima.

En la R3 plegamos las cuerdas y subimos a cima para buscar la instalación de rápel, situada en una sabina centenaria con una sirga, hacia el lado de la Aguja Roja. El rápel es delicado, con una primera zona tumbada, con muchas piedras sueltas, por donde ninguno de nosotros consiguió bajar sin tirar cosas para abajo. El final es vertical. Mejor bajar con autoseguro y separarse bien de la pared después de llegar al suelo. Con cuerdas de sesenta sobra un pedazo para llegar al suelo, pero no vimos instalación intermedia para bajar con cuerda simple.

Buena vía, probablemente la más sencilla de las que hemos hecho en esta escuela, muy recomendable, con roca excelente en general. Se hace corta, pero se puede combinar con cualquiera de las de la Aguja Roja hasta completar una jornada completa de escalada.

martes, 7 de octubre de 2008

Cresta de Vall-llonga

El Domingo fuimos a hacer esta cresta en las inmediaciones de Sant Llorenç de Morunys. Ya habíamos hecho la vecina Cresta del Sol, y esperábamos algo de las mismas características, pero un poco más duro. Nos encontramos con roca bastante peor, menos tramos de escalada, y escalada menos agradable, debido a la roca discreta. No me pareció demasiado recomendable, aunque igual no era mi día.


De nuevo hace fresco por la mañana, y hacemos tiempo tomando un café hasta que el sol caliente un poco. Casi a las once llegamos al párking del km. 18.9 de la carretera del pantano de la Llosa del Cavall, nos ponemos los arneses, los trastos, los chalecos reflectantes, e iniciamos la aproximación. Parece sencilla, sólo hay que recorrer 700 metros por el arcen de la carretera, pero cruzar el tunel en curva con las bandas de motoristas dándole gas arriba y abajo le da un toque de emoción. Enseguida localizamos a la derecha los parabolts del primer largo, y llegamos al pie de vía.

L1 (IV+): Montse le ataca a la placa tumbada de conglomerado. La parte inicial es de roca crocanti, y hay que vigilar. Más para arriba la roca se convierte en aceptable, y tumba más. Hay cinco parabolts en el largo, bien situados, así que es más peligroso asegurar el largo que escalarlo.

L2(III): Continuación del anterior, mucho más tumbado y con tramos de tierra y vegetación. Feo. Hay un puente de roca y más arriba una cinta en una sabina, donde es aconsejable hacer reunión. Yo aún tiré para arriba unos metros, caminando, y acabé montando una R en unos matojos.

Después de este largo viene un tramo de caminar, se llega al colladito sobre el túnel y se sigue la cresta, bordeando la siguiente aguja por la derecha hasta llegar a una brecha antes de un muro empinado. Buenas vistas sobre el pantano de la Llosa del Cavall, y sobre la más concurrida Cresta del Sol, al otro lado. Se puede seguir la evolución de las cordadas mientras escalan, y se escucha lo que hablan entre ellos, seguramente mejor de lo que ellos se oyen. A estas alturas del año el sol empieza a dar en la pared a la una del mediodía, así que no es necesario madrugar mucho.

L3(V): También para Montse, que hoy es su día. Entrada vertical con roca aceptable, para alcanzar una cinta en una sabina. Después hay que incorporarse en la lastra de la derecha intentando no romper muchas cosas y chapar un parabolt. Montarse en la placa tumbada y seguir para arriba, intentando ayudarse solamente de los bolos fijos. Hay un clavo raro, otro seguro y se monta R en un gran pino.

L4(I/II): Caminar siguiendo la arista, sin complicaciones, setenta u ochenta metros, hasta superar una antecima que da paso a una zona afilada de la arista. Allí un parabolt permite hacer una reunión no homologada.

L5(III): Otro para Montse. La reseña marcaba V, y desde la arista parece que el resalte final, de unos cuatro metros, pueda ser complicado. Se pone en faena, chapa el primer parabolt, y sube sin más problemas, siempre vigilando la roca, que no es buena. Chapa otro parabolt arriba, ya pasadas las dificultades, y continúa hasta el siguiente colladito hasta que encuentra una sabina para montar R.

Y se acabó. Paramos un rato a comer algo, y disfrutar del día y de las vistas, y emprendemos el descenso. Habíamos olvidado la reseña, y yo estaba convencido de que era hacia el Norte. Bajamos unos metros hacia el norte y tiramos al oeste a buscar el siguiente collado de la cresta. Yo lo veo feo para pasar, pero Sergi se asoma a mirar y encuentra el camino, sencillo pero aéreo, para bajar al collado. De allí el camino ya es evidente, bordeando por el Sur la cresta, para llegar hasta la carretera, por trazas de sendero. Otra vez nos ponemos el chaleco reflectante y para el coche, a donde llegamos en cinco minutos.

jueves, 28 de agosto de 2008

Sin orgullo en la Castellassa

Ayer, cargados de motivación y material, nos dirigimos de nuevo a la Castellassa para intentar la vía Orgullo Masónico. Sobre la reseña nos quedaba un pelín grande, pero íbamos con ganas.

Dos chapas me duraron las ganas, hasta la primera salida en libre por el barro. Después de un rato colgado al final le ví el color, incluso me pareció que no era para tanto, pero ya se me había ido la motivación, y como esperábamos a Marisa y Silvia para hacer la normal y desde donde estaba podía bajar al suelo sin dejar nada de material, abandonamos.
Para hacer tiempo, y ya que tenemos todo el material, nos metemos en la entrada directa a la normal de la Castellassa, una fisura de cuatro o cinco metros, 6a en libre, limpia pero con signos de haberse clavado y desclavado varias veces. La idea es hacerla toda en A1, sin tocar la roca, usando sólo los pedales para pies.
En los cuatro metros de fisura coloco 10 seguros, fisureros y friends entre el 0.3 y el 0.75 y algún clavo. Los seguros se colocan a placer, aunque salvo dos o tres, tampoco dan ganas de tener un saque sobre ellos. A partir de la mitad de la fisura se puede salir en libre sin ningún problema, pero ya que estamos, tiramos hasta que se acaba. Después se camina por terreno algo suelto hasta la R común con la vía normal.
Al final acaban llegando Silvia y Marisa. Marisa se estrena con los pedales. Hay demasiados seguros, lo cual hace que sea un poco más lioso de lo normal, pero para cuando llega arriba ya se maneja bien con los estribos. Silvia lo pasa sin problemas y Montse recoge todo, que ya se va a hacer de noche de nuevo. Esta vez hemos salido desde casa con el frontal colocado en el casco, y es que, poco a poco, vamos aprendiendo.

martes, 26 de agosto de 2008

Els Ports. Tintín a les Moles.

El domingo se presentaba caluroso, y ya estábamos algo quemados del día anterior, así que nos decantamos por la Tintín a les Moles, sencilla sobre el papel, e incluso la más fácil del mundo mundial. La vía no tiene pérdida, es fácilmente localizable, en la vertical de la verruga característica. No madrugamos mucho y llegamos al pie de vía cuando empieza a pegar el sol.

L1(III, 35 mts): Le toca a Montse. Dos seguros, es importante no caerse llegando a la reunión, sabina y parabolt.

L2(IV, 20 mts): El largo duro me toca a mí. Seis parabolts. Me cuesta un montón salir de la reunión, y después no me entero de cómo se escala. Ya no encadeno ni los cuartos. Que paquete.

L3(IV-, 30 mts): Otra vez le toca a Montse, tres seguros en el largo, hay que seguir el rastro de la vía en la roca, porque no se ve la siguiente chapa. En cualquier caso es todo para arriba, y tumbado.

L4(III+, 30 mts): Acabo yo, tres parabolts bastante al principio y luego paseo a buscar la R. Está la opción de tirar por la izquierda, por la variante dels Arrels, haciendo la vía más interesante, pero hace sol, y abajo el río nos llama, así que no nos liamos más.

Para bajar, la guía dels Ports marca un descenso por la canal de la derecha, o algo así. Nos parece demasiado complicado, con algunas posibilidades de embarque, y optamos por rapelar la vía, dos rápeles muy cómodos, el primero de casi sesenta metros y nos sumergimos en el río Estrets.

Vía sencilla, con equipamiento sólido, algo expuesta en la primera tirada. No es la más fácil del mundo, pero se deja hacer bien. Los grados son los de la guía, es probable que les afecte la inflación.

lunes, 25 de agosto de 2008

Integral de las gronsas. Els Ports

Este sábado nos acercamos por fin a los Ports. La tormenta del viernes nos hizo dudar un poco, pero al final el sábado amaneció más calmado, y después de juntarnos a desayunar con Dario y Rafa en Horta, tomamos la pista de els Estrets, hasta una pequeña presa, donde dejamos los coches.

La cresta es bastante larga, unos tres kilómetros, pero las reseñas indican muchas zonas de caminar relajado, y unas pocas de escalada, así que confiamos en poder acabarla sin usar el frontal.

Gronsa Nord
De la presa, remontamos la ladera hasta alcanzar el lomo de la cresta, que todavía no está marcada. Por terreno sencillo llegamos al pie del primer resalte. Es posible escaquearse por la izquierda, pero lo atacamos por la derecha, por un diedro equipado con dos espits. Es fino de pies, pero hay buen canto para subir en bavaresa. Monto reunión en el pino gordo, y recupero a los demás, sin problemas.

Después, viene la segunda tirada, más problemática. Se le entra por donde menos desploma, hay un spit con el casquillo muy salido para proteger la entrada, buen canto y buenos pies. Unos pasos atléticos y se llega al segundo seguro, un buril con cordinos viejos. Después de chaparlo se me parte el bolo que tenía pillado en la mano izquierda, igual me había pasado un poco al forzar en libre por roca regular. Lo mando al infierno de los bolos, acero un poco para respirar, y vuelvo al filo de la arista, un paso fino, dos spits y ya está, a buscar la R. Hay una sabina con cordinos, en una repisa, que es donde monto. Más allá había un spit solitario, que tampoco era ninguna maravilla.

Detrás suben Rafa y Montse. A Rafa se le amontona un poco el desplome, pero con calma, tranquilidad y la ayuda de Montse acaba superándolo y llegando a la R, petado de brazos y agotado. Detrás Darío pasa mejor el desplome, pero paga el esfuerzo en los metros de después, y también llega cansado a la R. Estamos un poco desanimados, porque nos ha costado más de lo que esperábamos. Pero según la reseña ya hemos pasado lo peor, así que después de un trago y unas barritas, reanudamos la marcha.

Caminando alcanzamos la cima del Embut, desde donde ya nos metemos de lleno en el ambiente de las Gronsas. Sin grandes problemas bordeamos el Embut, escaqueándonos por la derecha (II) un corto espolón rocoso. Así, ganamos la cima de la Gronsa Nord, y destrepamos hacia el collado con la Gronsa Central. Casi abajo hay un destrepe delicado (III) que evitamos mediante un corto rápel desde una sabina.

Gronsa central

Del collado se toma una vira por la izquierda. Enseguida la abandonamos hacia la derecha, para remontar un diedro tumbado defendido por una sabina. Se llega a una brecha, y se continúa por el filo de la cresta. Un pequeño pero muy aéreo destrepe (I) nos deja en terreno más cómodo, desde donde alcanzamos ya la cima de la segunda Gronsa del día.

De la cima encontramos unos hitos que nos llevan a una primera instalación de rápel, en una sabina. La parte de arriba es incómoda, irregular y con piedras sueltas. Veinte metros más abajo hay que buscar un buen resguardo fuera del alcance de las piedras que vengan de arriba.
Bajamos todos y continuamos caminando por terreno empinado, en busca del segundo rápel. Un parabolt con anilla (???) invita a rapelar un diedro muy cómodo de destrepar (II), y con roca compacta. Abajo hay unos cordinos en unas sabinas. Casi he montado el rápel cuando mis compañeros ven una reunión en condiciones, de dos parabolts con anilla. Cambiamos la R y hacemos el segundo de los rápeles, treinta metros algo tumbados y destrepe (I) con cuidado hasta el collado con la Gronsa Sud.

Gronsa Sud

Del collado, un sendero nos lleva en dirección a la cima. Una placa tumbada (II) obliga a prestar atención a la colocación de pies y manos, pero la roca es compacta. La cima todavía no es momento de celebraciones. Aún queda un poco de faena. La cresta sigue, y se camina por terreno delicado y a veces expuesto. Llegamos a una pequeña aguja, con un corto resalte que interrumpe el paso. La roca tiene mal aspecto, y es de difícil protección. Sacamos de nuevo la cuerda y lo escalamos (III expo). Continuamos la cresta hacia abajo. Evitamos mediante un rápel destrepar una corta chimenea empinada (III) y atacamos la última aguja de la jornada. O más bien nos defendemos de ella, porque con el cansancio, y los principios de insolación y deshidratación que llevamos no estamos para atacar nada. Una travesía por el Este nos lleva a los pies de una chimenea con vegetación. Podemos escalarla (II) para pisar la última aguja, o bien continuar el flanqueo por el Este. A partir de aquí, y ya por terreno cada vez más cómodo, vamos acabando la cresta, hasta acabamos dentro del río, donde, ya sí, podemos disfrutar del trabajo realizado. Jornada completa, ocho horas, y sin parada para el bocadillo.

Del río nos quedan cinco minutos de camino hasta el párking donde deberíamos haber dejado uno de los coches para hacer la combinación. Como somos algo melones, los dos coches estaban juntitos al comienzo de la cresta, así que tenemos media hora más de pateo, observando desde abajo el terreno que habíamos recorrido por arriba.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Rantanplan a la Magdalena Inferior

Ayer nos pasamos de nuevo por gorros, esta vez a la Magdalena Inferior. Vuelve Marisa, que se sube por las paredes después de tres semanas sin escalar. Aparcamos en el monasterio, cogemos escaleras para arriba, y llegamos al pie de l apared. La Rantanplan es la primera vía según se llega a la pared por abajo, con parabolts amarillos.

L1 (35 mts, V): Le toca a Montse comenzar. Va haciendo poco a poco, y es que es finillo, y está bastante pulido. Hacen falta 15 cintas, y sólo llevamos 13, así que hay que reciclar alguna. De la R se baja. Hay que tener cuidado con el largo de las cuerdas, yendo con cuerdas de 60 hay que subirse a la R0 para descolgar al primero. Después, pruebo yo el largo. No me entero de nada, ni con las cintas puestas. Igual es que llevo el mochilón de 65+15, o los gatos de paseo, aunque lo más seguro es que escalo fatal. Reposo en un par de sitios, trampeo algún paso y llego a la R. Detrás suben Montse y Marisa, silbando.

L2(25 mts, IV+): Otro para Montse. Este largo es otra cosa. Un murito vertical con mucho canto para empezar, y después más tumbado, con buenas presas. Otro paso tieso antes de la R, y ya está. La roca ya no está pulida, y se disfruta.

L3(30 mts, IV): Este para mí. Es más fácil que los anteriores, apenas alguna zona un poco tiesa con buenos bolos. Al final tumba, y se acaba llegando a la R3, un poco por debajo de la cima. De nuevo roca excelente.

De aquí salgo caminando a cima, a intentar localizar el rápel antes de que se haga de noche. De camino veo aún algún parabolt amarillo, de la vía. De la cima, localizo el descuelgue (dos spits con cadena y anilla gorda), algo oxidado. Ya con la noche casi encima, rapelamos. El rápel es por la vía normal, bastante tumbado, hacia el collado con la Magdalena Superior. Se puede hacer con una cuerda de 60, teniendo en cuenta que llega justo justo, igualando los cabos bien y vigilando el final del rápel.

Ya de noche, bajamos por las escaleras de Jacob, entre la Magdalena Inferior y la Gorra Marinera, y tiramos para el monasterio. De nuevo tenemos párking gratuito, que alguna ventaja tenía que tener ser lento.

martes, 12 de agosto de 2008

Daniel SA a la Miranda de les Bohigues

El domingo salimos de nuevo con Óscar a escalar. De nuevo a la zona de Agulles. Como nos va la marcha, a las dos del mediodía llegamos al parking de Agulles, con lo que la torrada en la aproximación fue grandiosa. Sin embargo, y contra todo pronóstico, en la vía corría aire, y se estaba muy a gusto.


Llegamos al pie de la Miranda sin demasiada información, sólo que había un par de vías cómodas junto a la aresta Brucs. Echamos un vistazo, y optamos por la vía de la derecha.


L1 (III): Entramos por la aresta Brucs, con lo que nos escaqueamos el primer largo. Se pasa bien con bambas. Hay unos cáncamos algo separados para montar la R1


L2(V): Travesía a la derecha para encontrar la línea de parabolts. Después del tercero se pone bastante empinado y me escaqueo por la izquierda, por donde encuentro un buril y al cabo de un rato otro, ya a la altura de la R2, a donde se llega bien haciendo una pequeña travesía horizontal.


L3(IV+): De la R2, todo recto para arriba. Tieso, pero con buen canto y buena roca. Va tumbando cada vez más. A la altura del último seguro hay una gran laja a la derecha, a punto de caer sobre la cara Este. Mejor evitar acercarse, y darse el paso por la izquierda, algo más fino, pero mucho más sólido.


Una vez en la cima no hay que quitarse los gatos todavía. Se continúa hacia el Norte y se destrepan unos metros un poco hacia la derecha de un primer collado. Hay un spit que aprovechamos para asegurar a Óscar. Del collado se sube a la siguiente aguja, y con otro destrepe corto se gana terreno firme, junto al camino de Agulles. Aquí no vimos ningún anclaje, así que utilizamos una encina grande para proteger el destrepe.


Hacemos una buena parada para comer algo. No se ve mucha gente por la zona. Había una cordada en la norte de la Saca Gran, y otra que andaba por la Este de la Miranda y con la que hemos coincidido en el descenso. La verdad es que los treinta grados que marcaba en el párking no animaban a meterse en una cara sur, pero el aire que corría hacía que fuera muy agradable estar subido en la pared. Continuamos el descenso hacia el coll de las Portellas. Descolgamos a Óscar en el paso que hay equipado con cuerda fija, y ya después, recogemos el material. Después de las Portellas el calor vuelve a apretar, así que llegamos raudos al coche y vamos a buscar un sitio donde bañarnos.

lunes, 11 de agosto de 2008

Matiné. Oest del Cap de Mort

Nueva escalada vespertina en Cap de Mort. Y nueva puesta de sol. En una de estas nos va a tocar hacer noche en la R1. Esta vez, con Silvia, Nuria, Albert y Montse, elegimos el itinerario a la izquierda de la Camel, que no sale en la reseña y desconocemos el nombre. Si hubiéramos mirado un poco, lo hubiéramos visto escrito discretamente a pie de vía. Alex ya habia estado antes. No es mucho problema, porque hay bastantes seguros, y brillantes. Han cambiado la mayoría de los spits por parabolts, y está para hacer en libre con alegría.






L1 + L2 (35 mts. V+/6a? o V/A0): Comienzo por un muro vertical, con buenos bolos. Navegando un poco llego sin tirar mucho hasta el tercer parabolt. Ahí la escasez de canto y la roca un poco arenosa hacen que comience el festival de A0. Trampeando voy llegando debajo de un muro ligeramente desplomado, donde hay dos parabolts para hacer R1. Me la salto y ataco el muro, hay mucho canto y los seguros están cerca. Cinco metros de muro y se llega a una placa tumbada (III), y siquiendo los seguros, a la cómoda R2.






L3(18 mts, V+): Un muro muy vertical, fino, con equipamiento deportivo. Montse y Silvia lo prueban, pero no consiguen encadenarlo. Haciendo trampillas no es nada obligado, y se llega sin problemas a la R3, encima de Cap de Mort.





Para bajar, nos lo jugamos a los chinos, y cuatro bajan en simple, de un tirón, y el último hace dos rápeles. De la R2, con cuerda de 70 sobra un buen trozo, con cuerda de 60 se podrá bajar, igualando bien los cabos.

lunes, 4 de agosto de 2008

Cingles dels Cavalls Express

Escalada sorpresa el viernes por la tarde. A la hora de empezar a preparar la cena, cogemos los trastos y nos acercamos a Can Robert, aparcamos, y subimos hasta el pie de la Aresta del Salt dels Cavalls. Silvia y Montse ya han empezado a escalar, saludamos al resto que están al pie de vía. Sergi C, Joan y Javi.






Hoy le toca comenzar a Montse. Cuando tiene vía libre arranca para arriba. Es algo tarde, así que empalma L1 con L2. Para ello no hay que llegar a la R1, sino seguir la línea de spits por la derecha, porque si no, rozaría mucho. Aún y todo, llevamos cintas cortas, y la cuerda le acaba pesando.



Cuando salgo yo, el sol está a punto de ponerse. Con la cuerda por encima las dos primeras tiradas me parecen algo más sencillas que la vez anterior, aunque ambas tienen su pasito fino. En la R2, hacemos el relevo, y tiro hasta cima, a ver si llego con luz. La tercera tirada es sencilla, y las chapas indican el sitio por donde mejor es la roca. La cuarta es la mejor, un diedro donde hay que elegir bien el sitio donde la roca es mejor, y una salida bastante aérea. Luego el desplomillo con buzones y se llega al rellano. La cuerda todavía no me pesa demasiado, así que hago el último resalte y monto la R en la cima.



Va subiendo el resto de la gente, las dos Montses, Javi, Sergi, Silvia y Joan. Mientras, montamos un pasamanos hasta la instalación del rápel y tiro la cuerda. El rápel ya lo hacemos de noche. Al menos llevamos más de un frontal por cordada, y podemos bajar sin demasiados tropiezos

jueves, 31 de julio de 2008

Camel a la Pared Oeste de Cap de Mort.

Ayer nos acercamos otra vez a Cap de Mort, con Silvia, Montse y Marisa, que está fanática. La idea era hacer una vía fácil, que no llegaba a V, y que estaba en alguna parte de la pared. Llegamos a pie de pared y vemos que no llevébamos copia de las reseñas. Así que nos lanzamos a la aventura. Tiramos recto a la parde por una senda, y llegamos al pie de vía de la Segona sense monitor. No es ahí, así que bajamos al camino y volvemos a intentar acercarnos a la pared, esta vez más a la derecha. Esta vez sí, localizamos el diedro que buscábamos.

L1 (V+): Pinta tumbado y poco protegido. Nos preparamos y vamos para arriba. Empiezo yo. La parte inferior del diedro es sucia, pero no complicada. Encuentro un clavo oxidado antes de llegar al buril que se veía desde abajo. Después del buril entran las dudas, tirar en travesía a la izquierda, a buscar una R de buriles, o tirar recto por el diedro, que se convierte en chimenea, hasta llegar a una R que está muy lejos. Elijo esto último, y tiro recto unos metros. El canto no sobra, la R sigue estando muy lejos, no hay rastro de seguros y se ve una zona algo rota antes de la R. Cambio de planes, destrepo con cuidado hasta el buril, y tiro en travesía hasta la R. Tres buriles con un cordino. Chapo y miro como seguir. Recto hay buriles, pero no es ni IV ni Ae. Miro a la izquierda, y sí que es IV, pero no hay buriles. Decido bajarme, pero de abajo me animan, y tiro por la línea de buriles. Trampeando todo lo que puedo, y escalando entre buriles va saliendo. Debajo de un muro tieso hay una chapa con el nombre de la vía. Al menos ya sé dónde estoy. Me escaqueo el muro con una gran travesía a la izquierda, y vuelvo a la línea con otra travesía. Así llego a una R de cuatro buriles oxidados. No está mal, pero la cambio por una de dos paraboles, cinco metros a la izquierda. Detrás suben las chicas. Con la cuerda por arriba no se pueden escaquear el paso de V+, pero lo pasan bien.

L2(V+): Este es para Montse. De la R de parabolts vuelve a la derecha, a coger la línea de buriles. Enseguida hay una panza, bien protegida con un buril abajo y otro arriba. Es fina de manos y pies, pero Montse se coloca bien, le aprieta, pero se le astilla uno de los cantos, y se pira. Lo vuelve a intentar, y a la segunda sí que pasa. Después de la panza ya es menos vertical, aunque tampoco sobra mucho canto. Un par de buriles más y se llega a la parte superior de la pared. Un poco a la izquierda hay una R con dos paraboles, rapelable. Con dos de sesenta se llega abajo, con dos de cincuenta hay que vigilar, porque andará muy justo.

Con todo eso, y bajar aprovechamos la tarde, y parte de la noche. Una buena vía, con roca excelente, con buriles bien colocados para no pasar mucho miedo.