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lunes, 13 de octubre de 2008

Oeste del Mallo Cored



El sábado no madrugamos demasiado para acercarnos a la Oeste del Cored. Esta vez tenemos la suerte de contar con la compañía de Eva, que se está acabando de recuperarse de su lesión. No va a tener que sufrir mucho. La vía, como su propio nombre indica, tiene sombra por la mañana, y además es corta, y no muy concurrida, así que nos lo tomamos con calma. Del párking del depósito de aguas tomamos el camino de aproximación. Cuando estamos a la altura de la canal que separa la Aguja Roja del Mallo Cored, abandonamos la pista, y tomamos el mismo sendero que para subir a la Aguja Roja. Enseguida se bifurca, y tomamos el ramal de la izquierda, que sube directo hacia la cueva del Cored. Bordeamos la pared por la izquierda y alcanzamos el pie de vía, sin pérdida, bajo la gran chimenea.

L1(5b, 30m): Comienza Montse. La noche no ha sido demasiado fría, y la temperatura de la roca es agradable. Por delante tiene cuatro chapas de muro vertical, típico riglero, donde se concentra la dificultad de la vía. Buen canto, y buenos pies hasta la salida del muro, donde las opciones se reducen y hay que ir más fino. Asegurada para pasar sin miedo. Después, se remonta la canal/diedro hasta completar treinta metros de cuerda y llegar a la R.

L2(4c, 45 m): Este me toca a mí. Desde abajo se ve una chimenea oscura y empinada. Dejo la mochila en la reunión y tiro para arriba. De entrada, canal/diedro sencilla, como la parte final del largo anterior. Se llega a una instalación de rápel, al pie de la chimenea, que es para bajar con cuerda simple. No monto R y tiro para arriba. Al principio en X, y después en ramonaje, aprovechando que no llevo mochila. Subo sin problemas, pese a que creo que llevo la espalda por el lado que no es. Llegando arriba la chimenea se abre, y parece complicado, pero en cuanto cambio la espalda de lado veo la salida, por la izquierda. Otro poco de canal fácil, y reunión cómoda en una gran repisa.

L3(5a, 30m): Otro para Montse. Para nuestra sorpresa, de la R salen dos vías. Optamos por la de la derecha, que a simple vista parece más fácil, más corta, mejor protegida y con mejor roca. Podíamos haber elegido la otra, pero no se me ocurre ninguna razón. Es un corto muro vertical, donde hay que alcanzar un puente de roca con sirga. Después se sigue hacia la derecha hasta llegar a un parabolt, y se sale a una rampa tumbada. Ya sólo hay que vigilar las piedras sueltas, e ir buscando seguros hasta alcanzar la R3, cerca de la cima.

En la R3 plegamos las cuerdas y subimos a cima para buscar la instalación de rápel, situada en una sabina centenaria con una sirga, hacia el lado de la Aguja Roja. El rápel es delicado, con una primera zona tumbada, con muchas piedras sueltas, por donde ninguno de nosotros consiguió bajar sin tirar cosas para abajo. El final es vertical. Mejor bajar con autoseguro y separarse bien de la pared después de llegar al suelo. Con cuerdas de sesenta sobra un pedazo para llegar al suelo, pero no vimos instalación intermedia para bajar con cuerda simple.

Buena vía, probablemente la más sencilla de las que hemos hecho en esta escuela, muy recomendable, con roca excelente en general. Se hace corta, pero se puede combinar con cualquiera de las de la Aguja Roja hasta completar una jornada completa de escalada.

jueves, 27 de marzo de 2008

Sureste de la Aguja Roja

El Jueves amanecimos en Riglos, y aprovechando que estábamos ahí, echamos un vistazo a la guía para buscar una vía corta, sencilla y soleada. No encontramos ninguna, así que elegimos la sureste de la aguja roja, esperando que al menos cumpla dos de los requisitos. En la reseña dice 5c, con un tramo de 6c/A0. Toño nos dice que es quinto, así que nos dirigimos para allí.

L1, 5c: La vía empieza en la parte sur de la aguja, por una fisura muy marcada. El primer largo es el más duro de la vía, y todavía no da el sol, así que me voy arrastrando de chapa a chapa. Arriba hay un alejillo para llegar a la reunión. También es más tumbado, pero aún así, sufro bastante y llego a la reunión con ganas de bajarme de la vía. Pero la R no es rapelable, así que monto y recupero a Montse.

L2, 4b: Largo de chimenea muy vertical. Hay un buen aleje entre la primera y la segunda, pero se hace muy bien. Se progresa fácil, sólo hay que vigilar no mover nada. R2 cómoda en el colladito, donde ya pega el sol, pero a cambio hay algo de corriente.

L3+L4, 6c/A0: Entrada en artificial para superar una panza. Después travesía hacia la derecha. Llega un momento en que se acaban los paraboles, y empiezan los problemas. A lo lejos veo chapas, más o menos en la dirección en la que debería ir la vía, ascendiendo con clara tendencia a la derecha. No parece más de quinto, así que tiro hacia allí, esperando encontrar algún parabol detrás de un bolo. No aparece ninguno, así que al cabo de un rato llego al seguro que había visto, chapo y miro donde estoy. Debajo mía hay otro parabolt, y un nicho donde debería haber una reunión. Pero sólo veo algún buril oxidado y roto. Además, en la roca está indicado Espolón recto y S.E. hacia la derecha. Así que tiro en la dirección que marca S.E. Un poco de quinto, y luego cuarto. La cuerda va pesando, llego a un árbol pensando en montar R, y entonces veo la R4, la pie de la canal que lleva al collado. Monto y recupero la poca cuerda que me faltaba.

Problemas: Cuesta mucho recoger la cuerda. No hay visibilidad directa, y tampoco es posible escucharse, pues cada R está en una cara distinta de la aguja. No noto que Montse avance, así que pienso que tendrá algún problema en la zona de artificial. Pasa un rato, sin muchos cambios, así que decido anclar la cuerda a la R, liberar la tensión un poco para poder rapelar e ir para abajo. Llegando abajo encuentro la R3, que estaba en el nicho donde debía estar. Me había saltado la R3 y la primera chapa del L4. Monto la R3, y ya escuchándonos puedo recuperar a Montse en la travesía, sin tirar demasiado de ella, que desde el último seguro hay un buen tramo, aunque hay canto y roca adherente. Remonto de nuevo el L4 con el pato, y, ahora sí, recupero a Montse sin problemas.

L5, 4c: Es el peor de la vía. Va por la canal hasta el collado de la vía normal, sucio y roto en algunas zonas.

Del collado queda el último largo de la vía normal, también de cuarto, pero ya habíamos tenido bastante, así que rapelamos hacia el Norte. El primer rápel ronda los treinta metros, yendo en simple hay que hacer nudos e igualar bien las cuerdas, y vigilar que lleguen. Con dos cuerdas las mitades de las dos cuerdas quedaron encima de la R, aunque el nudo arriba tenía cabos generosos. Se llega a una repisa estrecha pero cómoda. De ahí, cuarenta metros verticales hasta el suelo. Y para casa, que se acercaba el temporal de Semana Santa.

Bonita vía, variada y recomendable. Excepto el L5, el resto es muy bonito. Poco soleada, los primeros largos a la sombra hasta la tarde, y los últimos a la sombra por la tarde, así que yendo lentos apenas se ve el sol.

lunes, 4 de febrero de 2008

Anorexia al Mallo Colorado. Riglos Invernal.

... Aún llegamos a tiempo de ver la puesta del sol en los mallos de Riglos. Vamos al nuevo refugio de Montañeros de Aragón, donde nos atienden de maravilla. Además, ducha, cena y sábanas limpias para dormir.

El domingo por la mañana nos levantamos sin prisa. Aún hace frío, y el día está algo gris. Nos damos un paseo por la base de las paredes, donde sólo una pareja se atreve a acercarse a la murciana al Pisón. Casi a las once vemos que el día no va a mejorar mucho, así que nos decidimos a ponernos en faena con lo que tenemos. Y nos acercamos al Mallo Colorado a hacer la Anorexia. En veinte minutos desde el depósito se llega a la base de la pared. Nos preparamos rápido y comienzo a escalar. Hay un paso casi al principio. No es demasiado duro, pero todavía la roca está muy fría, y yo también. A pesar de todo, lo supero, y sigo camino de la reunión. Antes de llegar veo que empieza a nevar. Nada serio, pero es señal del frío que hace. Ya en la R me pongo los guantes para recuperar la cuerda y a mis compañeras de escalada.

En cuanto llegan, seguimos para arriba. El segundo largo es un poco más duro, o soy yo que estoy más frío, y tengo que acerar en la parte inferior. Después es más tumbado, y se hace rápido. En la R2 me alegro de nuevo de haber cogido los guantes. Sigue cayendo algo de agua. La roca está algo húmeda, no molesta para escalar pero sí que enfría antes los dedos.

El tercer largo empieza muy tumbado, y se acaba andando. Es más fácil escalar que dar cuerda. En un momento se llega al pie del último resalte. La R3 es bastante expuesta al viento, con lo que en cuanto puedo me voy directo a la cima.

El cuarto largo es sencillito. Tiene sólo una minipanza, que intento sacar con guantes, pero me los tengo que quitar para poder seguir. Después, fácil hasta la R. Con las prisas me he olvidado el aparato asegurador abajo. Como al menos tengo dos mosquetones de seguro, hago un dinámico autoblocante, o Remy, para recuperar a Montse, que ya trae el Toucan. Sube después Silvia, justo cuando estoy dejando de sentir los dedos de los pies.

Queda un rápel de treinta y cinco metros hasta abajo. Al tirar las cuerdas, el viento se las lleva hacia Francia, y las enreda estratégicamente en una sabina. Hay que hacer una película para desenredarlas y poder llegar al suelo. Abajo ya hace menos aire, y calzados y con las manos más calientes bajamos presurosos a buscar un bocata al bar de Toño. Ya llegando al coche sale el sol, como riéndose de nosotros y del frío que nos había hecho pasar.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Espolón Adamelo

El miércoles disfrutamos de Riglos entre semana. Habíamos quedado con Tino y Xosé, que ya es un acontecimiento, y además, pudimos escalar casi juntos. A las doce estábamos todavía en la cafetería del refu. Un poco más tarde ya estábamos a los pies del Pisón.

Riglos desierto. Una cordada en la Fiesta del Biceps, otra en el Filo del Cuchillo y otra a la izquierda de la Murciana. Y los gallegos que se meten en la Chopper, y nosotros al espolón. Todo para nosotros.

L1: 45 metros, 5b. Empieza unos metros a la izquierda del espolón. La primera chapa está muy lejos, luego mejor. Bastante pancero, viene bien de aperitivo.

L2: 15 metros, 5c. Es un 5c algo durillo, jeje. Dos panzas, bien protegidas. Los estribos vienen bien, aunque me lie con ellos y al final acabé sacando el paso en libre. La vez anterior me había parecido 6b, pero no es para tanto. Aún así, estas panzas y las del primer largo nos hacen trabajar, lo que aprovechan los gallegos en la Chopper para colocarse por encima nuestra.

L3: 20 metros, 4c. De la reunión hacia la derecha por un murito vertical precioso. La roca ya no está pulidísima, lo cual se agradece. Después es tumbado. No hay problemas en empalmarlo con el anterior, pero desde la R3 es difícil echarle una mano al segundo en el paso clave del L2.

L4: 35 metros, 5b. Para lo que desploma la salida de la R es fácil. Se pasa por la izquierda. Después, tumba mucho, y se llega hasta encima de la sabina por la derecha.

L5: 30 metros, 4c. Terreno tumbado hasta un clavo. Ahí la vía debe ir por la canal de la derecha. Por la izquierda unos parabolts llamaron mi atención. Debe ser el final de la Caída de los Dioses, o algo así. Quinto, con un paso gracioso para alcanzar la reunión.

L6+L7: 60 metros, 4c. La vía pierde dificultad y calidad en la roca. Por terreno fácil y delicado se acaba llegando a una repisa ya encima de la canal de descenso hacia los Volados. Como la Chopper es cada vez más dura y el Adamelo cada vez más fácil, recuperamos terreno y volvemos a ponernos a su altura geodésica, que no escalatoria, y aprovecho para echarles alguna foto.

En un largo, roto y fácil se llega al collado. Sólo tiene interés si se va a la cima, o a bajar por el circo de verano. Si no, desde la R7 tomamos el cable que nos lleva a una canal que baja del collado. Un trozo de senda algo colgada, y otro cable hasta la instalación de rápel. Veinticinco metros o así, hasta el cauce del barranco seco. Después hay un destrepe con una sirga, y otro nuevo rápel. Con 35 metros de cuerda se pasa bien el volado y la chimenea de después, que es destrepable. Otra resalte con cable y se llega a lo bueno. Vamos con cuerda de deportiva de 70 metros, así que la estrategia es que uno baja en simple hasta el suelo, va al coche, busca otra cuerda, sube, y ata los cabos para que el segundo pueda bajar. Así lo hacemos, y casi triunfamos. Sólo nos pasó que al ser el rápel volado y dar vueltas al bajar, las cuerdas se trenzaron, y recuperarlas cuerdas desde la terraza fue fatigoso, y se hizo algo de noche. Poco para ser finales de diciembre y haber empezado a mediodía. Cinco horas y poco subir y bajar.

lunes, 29 de octubre de 2007

Mallo colorado. Ultravox. 120 metros, 5c

El domingo, pese al cambio de hora, nos levantamos a las mil. Vamos al bar de Toño, y vemos que el asunto es generalizado, la gente está perreando más de lo habitual. Tomamos un café, y nos vamos para el depósito de agua. Aparcamos y nos subimos toda la cuesta hasta el Mallo Colorado. Tengo una cuenta pendiente con la Ultravox, ya me he bajado llorando una vez, así que esta me llevo los estribos.

Cuando llegamos a pie de vía hace ya bastante calor, no como en la NO de la Aguja Roja, que nos pelamos. Se puede escalar sin camiseta. Hay gente en la Victor García y en la Anorexia, pero en la nuestra no. Bien, un día de calorcete y sin gente en la vía. Y con los gatos buenos, así que no hay excusas.

El primer largo es un muro de 20 o 25 metros, de quinto. La primera chapa esta demasiado baja, y hay un aleje al final, compensado por una sabina en el sitio justo. Dudo un rato entre chaparla o seguir, y al final acabo lazándola y acabando el largo sin problemas. De la R1 vemos llegar a Guillem Cocoloko, y le indicamos dónde queda la entrada de la Anorexia

El segundo es una típica panza riglera, a la que en la guía le dan 5c. Yo creo que será un poco más duro, pero no sé cuánto más, porque entré en el largo con los pedales desplegados, y me colgué de todo. Con un pedal sale bien, hay tres chapas bastante juntas en el desplome, y también se puede ir en A0 de chapa a chapa. Luego tumba mucho, hasta convertirse en una rampa de I. Cuando has perdido la esperanza de encontrar la R, aparecen dos parabolts con anilla, salen unos 45 metros de largo.

El último largo le toca a Montse. Hay que andar hasta la R3 de la Anorexia, y después se sigue hasta la cima. Hay que escalar aún un poquito por roca regular, pero Montse resuelve el paso sin problemas y monta la R3 en dos parabolts. Subo, recogemos las cosas y vamos a buscar el rapel, montado con una sirga en unos arbustos. Con la cuerda de 70 llega muy justo hasta el suelo, aunque con cuerdas más cortas no hay problema en destrepar con cuidado los últimos metros. El tramo vertical son 25 metros o así.

Después, vuelta al pueblo, a volver a estar con la gente y a escuchar más piadas. Hoy la cosecha no ha sido tan buena, pero la gente se ha ido apuntando La Caída de los Dioses, la Mosquitos, la Anorexia, y algo de deportiva también. Nos despedimos de la gente y nos marchamos, esperando volver a Riglos un poco más fuertes, y también ver de nuevo a la gente en Margalef, o donde sea.


Vía Edil a la Aguja Roja. (150 mts, V+)

Este sábado había un montón de buena gente en Riglos. Llegamos el viernes tarde, y el sábado por la mañana al aparecer en el párking repartimos saludos y abrazos.

En Riglos hay vías para todos y cada uno eligió sus objetivos. Nosotros íbamos a la Edil a la Aguja Roja, Jose y Lai nos indican que se hace bien, y que da la sombra. Que nos saltemos la primera R por incómoda y montemos más arriba, en una buena repisa. Sergi, a quien no veía desde Huaraz, años ha, y Archeo también venían con la reseña de la Edil, así que nos vamos todos juntos con el coche hasta el depósito.

La aproximación es sencilla. Se camina por la pista hasta llegar casi a la altura de la Aguja Roja. Entonces, a la altura de un montón de piedras apilado en forma de hito se sube para arriba por buena senda, hasta llegar a la pared.

Cuando llegamos ya hay unos vascos escalando. Esperamos a que acaben y salgo detrás. El primer largo es 4c, bien para calentar. La primera chapa parece alta, pero bueno. Escalo un poco y chapo. Buff, algo duro. Sigo hasta la siguiente. Hay canto, pero no sobra, y es vertical. Chapo y me cuelgo. ¿Esto es cuarto? Pues cómo será el V+. Avanzo otra chapa, escalando bastante, y me paro otra vez. Llego a la cuarta con el mismo estilo. Montse me dice que en vez de arrastrarme deje escalar a los demás, así que me bajo llorando.

Se mete Archeo, y más de lo mismo. Se cuelga de la segunda, y de la tercera, y en eso que llegan más vascos, y nos dicen que por ahí no es, que estamos penando en la Villarig, que es 5c. Entendemos muchas cosas, desmontamos y nos vamos para la Edil, veinte metros más arriba.

Aquí Xavié y Zaldyon se han aprovechado de nuestra pardillez y nos han cogido la delantera, pese a no madrugar y tiran para arriba. Detrás va Montse, pero a mitad de largo se harta de pasar frío y se baja. Cedemos el turno a Sergi, que resuelve bien, protegiendo el aleje con el Camalot #1 y mirándose un poco el desplome entre las reuniones. Detrás de Archeo sale Montse, que ha retomado fuerzas al ver que el sol ya pega en la R2. Encadena sin problemas, porque el desplome es de colocarse, y me sube a la R1.
Los vascos se han desviado de la Villarig en la R2 para salir por nuestra vía y hay retrasos que aprovechamos para charlar con Sergi. Después salgo para arriba para disfrutar como un enano del segundo largo. Hay algún aleje, el equipamiento son spits y un buril nuevo, pero me lo paso muy bien por dentro de la chimenea. Más overbooking en la reunión, a la que llega otra cordada de franceses por la Villarig.
Sube Montse a la que le cambia la cara cuando ve el sol que tenemos en la R, y se mete en el L3. Hay un paso muy raro, de panza/fisura/chimenea, que acaba resolviendo colocándose y subiendo pies. Después es una canal con algún aleje pero que sale bien. Yo hago el largo como puedo, y ataco el último. Lai nos lo había desaconsejado, pero a mí me agradó. Un paso fino al principio, luego más fácil y luego andar hasta la cima.

Foto de cima los cuatro y dos rápeles hacia el norte, con las cuerdas de sesenta, por la vía normal.

Y para el bar de Toño, a ver qué se cuenta la gente que va bajando de las paredes, alguno más puntual que otros. Ha habido de todo, Directa as Cimas, deportiva en el Puro, Carnavalada, Murciana, Adamelo, deportiva en Los Volados, Mosquitos... Y a cenar a Murillo. Cuarenta personas nada menos nos juntamos, entre ellas varios bloggers.

martes, 16 de octubre de 2007

Cresta de la roca de Nargó


El domingo andábamos sin reseñas, así que nos metimos aquí, que no tiene perdida. Se entra a Coll de Nargó, y aquí hay que seguir las indicaciones a Coll Piquer.

Aparcamos en el depósito de aguas y en cinco minutos llegamos al extremo E de la cresta. Hay varias vías que llevan al filo, todas parecen de V+ o más, así que bordeamos el extremo E y buscamos encaramarnos a la cresta por el Norte.

La parte inicial es sencilla y algo boscosa, hasta que llegamos a un primer resalte donde nos encontramos con dos cordadas, que lo están protegiendo. Parece III+ o IV, así que sacamos también la cuerda y le damos. Efectivamente, es III+ o IV, y la roca no es del todo fiable. Después, vuelve a ser terreno cómodo y no demasiado aéreo, y volvemos a coger velocidad, hasta llegar al punto más complicado.

Momento friki del día, evitable por la izquierda, IV

Un resalte, con equipamiento de corte deportivo. Después, mirando las reseñas de colldenargo, vimos que se trata del sector Pell Roja. La vía Apache Pass es la continuación lógica de la cresta, pero está ocupada por la cordada que nos precede, así que para hacer algo se me ocurre poner las cintas en la vía de al lado. Desploma algo, pero parece
una fisura con canto. Además, se puede desmontar desde arriba, así que no hay miedo. Lo paso mal para chapar la segunda, me cuelgo, me arrastro hasta chapar la tercera, y no soy capaz de salir de ahí. Recuerdo el tiempo en que la hubiera encadenado para calentar. La guía dice Mohawk, (6a+). Montse prueba también, pero tampoco sale de la tercera.

Apache Pass se ha quedado libre, así que le doy para allí. Chapar la tercera tiene su gracia. Así que paso una cuerda y después la otra, con lo que me quito el peligro de picar suelo al chapar, que alguna ventaja tiene que tener el ir en doble. Después, busco la fisura-escaqueo de la izquierda, trinco los invertidos, que se mueven, y me doy cuenta que he chapado una cuerda bien y otra mal, y que eso no hay manera de que corra, así que tengo que tirar de la cuerda con la mano, y darme comba, y la roca no es del todo buena, y los invertidos se mueven. Vuelvo de la fisura-escaqueo, y llego por encima de la cuarta chapa. Prefiero seguir a chapar la quinta, estoy cansado, y la cuerda me pesa mucho, así que por el mismo precio subo un poco más y llego a una cómoda repisa y chapo la reunión. Me descuelgo para desmontar Mohawk, Montse sube Apache Pass en top-rope y me asegura desde arriba. En el segundo intento, con la cuerda por arriba, me sale mucho mejor, no sé por qué

Después, viene una zona larga de caminar, un corto resalte vertical con muy buen canto (III), y comienzan las dificultades con una serie de destrepes hacia Coll Piquer, no muy complicados pero sí bastante aéreos. Con mucho cuidado, vamos haciendo, hasta que llegamos al punto donde no queda otra que rapelar. Se puede montar algo, pero optamos por usar el descuelgue de Ambient de Parapent, 6b+, y en 29 metros llegamos al suelo. Hay que vigilar este último tramo, pues hay gente debajo, y aunque la roca es buena hay que vigilar la gravilla, y tener cuidado con la cuerda.

En resumen, bonito recorrido, con muy buena roca en general, y bastante vegetación, que da bien para pasar un día agradable en cualquier época del año, salvo en verano, que no se lo deseo a nadie. Gracias a Dave y Trabalon por descubrirlo y publicarlo.

lunes, 1 de octubre de 2007

Cresta de Peguera (AD, IV+)

El sábado nos fuimos con Oscar a la cresta de Peguera. La idea era haber ido al pirineo central, pero como el otoño parece haber traído el invierno, buscamos cotas más bajas.

La meteo era bastante dudosa, de camino nos cruzamos con alguna tormenta, pero el sol nos recibió en Berga. Pasado Cercs tomamos el desvío a la izquierda, y nos dirigimos al pueblo abandonado de Peguera. Aparcamos en el cruce de la pista de Peguera, lo cual no es obvio, pues las cunetas están llenas de coches de boletaires.

Caminamos por la pista hasta el pueblo fantasma, que tiene una atmosfera curiosa. Lo rodeamos y atravesamos los prados para llegar fácilmente al lomo de la cresta. La primera parte, hasta el punto más alto de la cresta, es caminar. Después, comienzan las dificultades. El día está bastante gris, y en algún momento nos caen algunas gotas amenazantes. No nos asusta, y además, la cresta se puede abandonar en cualquier momento, no es demasiado alta, y hay vegetación para montar un eventual rápel.

Un corto rápel de 10 metros da paso a un trozo de cresta de II. Después, una chimenea de IV, protegida con dos químicos, una aguja opcional (III), y un tramo fácil hasta el segundo rápel, escaqueable por la derecha (II+ un poco roto). Para acabar, una fisura de IV+, con otros dos químicos nos lleva a otra instalación de rápel. Queda una agujita con otra instalación de rápel, sería algo así como 10 mts+10 mts, pero rapelar pa na es tontería, así que con un sólo rápel de 15 metros nos bajamos al sur, a la pradera.

Desde aquí se vuelve fácilmente al punto de partida, tanto por el Sur, por el pueblo abandonado, como por el norte, por la carretera. Unas cuatro horas nos costó todo.

Otra opción, si nos hemos quedado con ganas, podría ser deshacer la cresta. El IV+ se rapela desde la reunión de arriba de la aguja, y el IV no tiene reunión, pero se puede destrepar con cuidado y usando los químicos, o bien rapelar desde la aguja opcional. Faltaría mirarse el primer rápel para ver si es reversible.

El coche se podría dejar en algún otro sitio distinto del cruce, lo más cómodo parece el extremo W de la cresta, pero nos quedaríamos sin visitar el pueblo abandonado, que merece la pena. De material, pues un poco de todo, para practicar el cacharreo. No hay nada muy expuesto, ni de difícil protección . La parte dura está bien protegida, y los rápeles montados con químicos y cadena. Con una cuerda de 30 vale.

Más fotografías aquí

miércoles, 11 de julio de 2007

Cresta del Sol Reloaded

Este domingo volvimos a Sant Llorenç de Morunys, a repetir la Cresta del Sol. Esta vez acompañados por Silvia, David, Nuria y Fran, de Terrassa. La cresta se nos da bien, las zonas fáciles al ensamble, chapando los spits y protegiendo en árboles y arbustos. Los cinco largos de la reseña de Aspavil los hacemos a largos, sin poder empalmarlos, porque vamos con cuerdas de 50.

El tercer largo, de IV+, lo intento con bambas. Me cuesta un rato, pero subiendo los pies despacito, y buscando los cantos gordos acaba saliendo. Otro IV+ para la libreta. Después, en la R4 Montse se encuentra unos gatos huérfanos, y los adoptamos.

Llegamos a la cima, comenzando a estar deshidratados, y aún queda lo chungo. Para el rápel montamos un pasamanos antes de la instalación, que no viene mal. Y la ferrata también la evitamos, con un ráppel desde una mata de boj, mucho más bonito que el de arriba.

100% deshidratados llegamos al coche. El bar del pantano está cerrado, así que subimos a Sant Llorenç de Morunys, buscamos una terraza con sombra y nos pedimos las cervezas pertinentes de dos en dos.





lunes, 4 de junio de 2007

Pedraforca

Ayer domingo nos acercamos al Pedraforca. La idea era escalar algo sencillo por la cara norte, pero problemas logísticos variados retrasaron nuestra salida. Y cuando más nos acercabamos a Berga, más gris se ponía el día. Así que eliminamos la opción de entrar en la tarde en una chimenea de III con una tormenta, y nos decantamos por hacer la normal por la canal del Verdet. Muchos coches en el párking, y mucha gente durante toda la ruta, posiblemente demasiada gente.
El Pedraforca es un pico emblemático para el montañismo catalán, y se nota. Nos dedicamos pues, a masificar la montaña, y a pulir la caliza. El recorrido no tiene perdida. Echamos un trago de agua en la Collada del Verdet, y atacamos la canal. Hay algo de tráfico, lo evitamos por la izquierda, es tercero o así, pero no brilla, y no está lleno de gente. La roca está realmente fría, no sé cómo nos hubiéramos apañado de habernos metido a escalar.
Llegamos a la cima Norte, hay varios niños pequeñitos, de unos cuatro añitos, encordados y disfrutando de sus primeras escaladas. Unas trepadas más, arriba y abajo y llegamos a la cima del Pollegó Superior. Ya desde lejos se oía el murmullo de la gente hablando en la cima. Otro trago de agua y para abajo.
Hasta la enforcadura es fácil, sólo hay que tener cuidado en no tirar piedras. Y después, la mítica tartera del Pedra, ideada sin duda por el señor Vibram para vender más suelas. La sufrimos en silencio, poniendo especial cuidado en el resalte de la parte inferior, para no lapidar a los que nos preceden, y salimos de ella.
En veinte minutos más llegamos al refugio Lluis Estasen. Cuatro horas la vuelta entera, parando poquito. Después, vuelta a casa, parando en Maçaners para la preceptiva foto del Pedra.
Hacemos un amago de acercarnos a la cresta del Mercadal, pero se nos pasa rápido, y la dejamos para otro día.








lunes, 28 de mayo de 2007

Cresta del Sol

Ayer domingo nos acercamos a Sant Llorenç de Morunys con la intención de escalar la cresta del Sol. Nos saltamos el párking, y llegamos casi hasta el cruce de Berga para poder dar la vuelta, lo cuál nos sirvió para localizar un restaurante, y comprobar que la parte superior de la cresta estaba cubierta por la niebla. Entre eso, que el día anterior había llovido, y que hacían 10 grados estuvimos a punto de no entrar al párking y volvernos para casa. Pero aparcamos, y comenzamos a seguir la reseña para la aproximación.
Los primeros pasos para encaramarse al túnel me parecieron muy finos, si eso es segundo, tendremos que apretarle bien al IV+. Después, el día se va abriendo, la reseña es precisa y el camino está bien fitado, y encontramos sin ningún problema el spit que marca el principio de la cresta. Aquí nos ataviamos para la ocasión. También nos ponemos los gatos, aunque no debe ser problema ir en zapatillas hasta la R0. Hacer la vía en zapatillas ya será otra historia.
Le doy al primer largo. La entrada está algo húmeda, pero llego a la primera chapa. Paso la cuerda, respiro y busco la siguiente. Había oído hablar de alejes, y tenía algo de respeto, léase miedo.
-¿Dónde estará?
-Ah, ¡ahí está!. Y tiene un maillon, y otra chapa al lado.
-Mira que va a ser la R1.
-Pues en algún sitio estará. Además, si aleja es que es fácil. Así que para arriba.
Doy un par de pasos y veo la segunda chapa, que estaba en su sitio, pero escondida detrás de un bolo. Y a partir de ahí, a disfrutar. Sigo hasta montar la R2 en los pinos. Llega Montse, contenta porque la cresta hace honor a su nombre y nos empieza a pegar el sol, y le ataca al L3, la veo desaparecer, y le voy dando cuerda.
-Vaya, parece que los 30 metros son casi 35. O 40. Casi 60.
Cuando me recupera yo tampoco veo la R3, ¿tal vez haya desaparecido?
Recogemos la cuerda, y otro tramo de andar, I, II, III hasta el último resalte.
El L5 tiene una roca excelente, y un equipamiento tirando a deportivo. Da pena que se acabe.
Pero aún queda bajar. Se baja un poquito hacia el Norte y se flanquea hasta el collado. Y desde ahí, todo recto para abajo. Canal, bloque empotrado, rapel y ferrata/maderata.
Todo, desde el principio hasta el final, estupendamente indicado en la reseña de Aspavil. La vía está equipada con buen gusto, sólo echamos de menos una instalación de rapel al principio de la peculiar ferrata, o en el centro del barranco, para llegar al suelo sin jugarse el tipo más de la cuenta, que la ferrata es algo precaria.
Como último apunte, nos costó cinco horas de coche a coche, y llegamos justo a la hora de comer.