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lunes, 1 de octubre de 2007

Cresta de Peguera (AD, IV+)

El sábado nos fuimos con Oscar a la cresta de Peguera. La idea era haber ido al pirineo central, pero como el otoño parece haber traído el invierno, buscamos cotas más bajas.

La meteo era bastante dudosa, de camino nos cruzamos con alguna tormenta, pero el sol nos recibió en Berga. Pasado Cercs tomamos el desvío a la izquierda, y nos dirigimos al pueblo abandonado de Peguera. Aparcamos en el cruce de la pista de Peguera, lo cual no es obvio, pues las cunetas están llenas de coches de boletaires.

Caminamos por la pista hasta el pueblo fantasma, que tiene una atmosfera curiosa. Lo rodeamos y atravesamos los prados para llegar fácilmente al lomo de la cresta. La primera parte, hasta el punto más alto de la cresta, es caminar. Después, comienzan las dificultades. El día está bastante gris, y en algún momento nos caen algunas gotas amenazantes. No nos asusta, y además, la cresta se puede abandonar en cualquier momento, no es demasiado alta, y hay vegetación para montar un eventual rápel.

Un corto rápel de 10 metros da paso a un trozo de cresta de II. Después, una chimenea de IV, protegida con dos químicos, una aguja opcional (III), y un tramo fácil hasta el segundo rápel, escaqueable por la derecha (II+ un poco roto). Para acabar, una fisura de IV+, con otros dos químicos nos lleva a otra instalación de rápel. Queda una agujita con otra instalación de rápel, sería algo así como 10 mts+10 mts, pero rapelar pa na es tontería, así que con un sólo rápel de 15 metros nos bajamos al sur, a la pradera.

Desde aquí se vuelve fácilmente al punto de partida, tanto por el Sur, por el pueblo abandonado, como por el norte, por la carretera. Unas cuatro horas nos costó todo.

Otra opción, si nos hemos quedado con ganas, podría ser deshacer la cresta. El IV+ se rapela desde la reunión de arriba de la aguja, y el IV no tiene reunión, pero se puede destrepar con cuidado y usando los químicos, o bien rapelar desde la aguja opcional. Faltaría mirarse el primer rápel para ver si es reversible.

El coche se podría dejar en algún otro sitio distinto del cruce, lo más cómodo parece el extremo W de la cresta, pero nos quedaríamos sin visitar el pueblo abandonado, que merece la pena. De material, pues un poco de todo, para practicar el cacharreo. No hay nada muy expuesto, ni de difícil protección . La parte dura está bien protegida, y los rápeles montados con químicos y cadena. Con una cuerda de 30 vale.

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