viernes, 2 de noviembre de 2007

Sant Sadurní de Gallifa


Ayer nos fuimos a Sant Sadurní de Gallifa, por el Camí dels Feliuans. El camino es precioso, siempre por dentro del bosque, y húmedo y sombrío, por lo que parece recomendable para días calurosos de verano. En esta época tiene el aliciente de los madroños, abundantes en la parte inferior del recorrido, que ya están maduros. A pesar de que hay cingleras, en ningún momento es expuesto, se puede ir con niños sin problemas.

Se puede completar un recorrido circular bajando a Gallifa, y contemplar las ermitas y masías de la zona, pero a nosotros se nos hizo algo tarde, y los senderos y las cingleras no parecen recomendables para bajar de noche, así que optamos por deshacer el camino, y retornar al coche. Poco más de dos horas, con paradas.

Después, una visita relampago a Caldes de Montbuí, para ver la Font del Llop y las termas, comprar carquinyolis y a casa, que ya es tarde.

lunes, 29 de octubre de 2007

Mallo colorado. Ultravox. 120 metros, 5c

El domingo, pese al cambio de hora, nos levantamos a las mil. Vamos al bar de Toño, y vemos que el asunto es generalizado, la gente está perreando más de lo habitual. Tomamos un café, y nos vamos para el depósito de agua. Aparcamos y nos subimos toda la cuesta hasta el Mallo Colorado. Tengo una cuenta pendiente con la Ultravox, ya me he bajado llorando una vez, así que esta me llevo los estribos.

Cuando llegamos a pie de vía hace ya bastante calor, no como en la NO de la Aguja Roja, que nos pelamos. Se puede escalar sin camiseta. Hay gente en la Victor García y en la Anorexia, pero en la nuestra no. Bien, un día de calorcete y sin gente en la vía. Y con los gatos buenos, así que no hay excusas.

El primer largo es un muro de 20 o 25 metros, de quinto. La primera chapa esta demasiado baja, y hay un aleje al final, compensado por una sabina en el sitio justo. Dudo un rato entre chaparla o seguir, y al final acabo lazándola y acabando el largo sin problemas. De la R1 vemos llegar a Guillem Cocoloko, y le indicamos dónde queda la entrada de la Anorexia

El segundo es una típica panza riglera, a la que en la guía le dan 5c. Yo creo que será un poco más duro, pero no sé cuánto más, porque entré en el largo con los pedales desplegados, y me colgué de todo. Con un pedal sale bien, hay tres chapas bastante juntas en el desplome, y también se puede ir en A0 de chapa a chapa. Luego tumba mucho, hasta convertirse en una rampa de I. Cuando has perdido la esperanza de encontrar la R, aparecen dos parabolts con anilla, salen unos 45 metros de largo.

El último largo le toca a Montse. Hay que andar hasta la R3 de la Anorexia, y después se sigue hasta la cima. Hay que escalar aún un poquito por roca regular, pero Montse resuelve el paso sin problemas y monta la R3 en dos parabolts. Subo, recogemos las cosas y vamos a buscar el rapel, montado con una sirga en unos arbustos. Con la cuerda de 70 llega muy justo hasta el suelo, aunque con cuerdas más cortas no hay problema en destrepar con cuidado los últimos metros. El tramo vertical son 25 metros o así.

Después, vuelta al pueblo, a volver a estar con la gente y a escuchar más piadas. Hoy la cosecha no ha sido tan buena, pero la gente se ha ido apuntando La Caída de los Dioses, la Mosquitos, la Anorexia, y algo de deportiva también. Nos despedimos de la gente y nos marchamos, esperando volver a Riglos un poco más fuertes, y también ver de nuevo a la gente en Margalef, o donde sea.


Vía Edil a la Aguja Roja. (150 mts, V+)

Este sábado había un montón de buena gente en Riglos. Llegamos el viernes tarde, y el sábado por la mañana al aparecer en el párking repartimos saludos y abrazos.

En Riglos hay vías para todos y cada uno eligió sus objetivos. Nosotros íbamos a la Edil a la Aguja Roja, Jose y Lai nos indican que se hace bien, y que da la sombra. Que nos saltemos la primera R por incómoda y montemos más arriba, en una buena repisa. Sergi, a quien no veía desde Huaraz, años ha, y Archeo también venían con la reseña de la Edil, así que nos vamos todos juntos con el coche hasta el depósito.

La aproximación es sencilla. Se camina por la pista hasta llegar casi a la altura de la Aguja Roja. Entonces, a la altura de un montón de piedras apilado en forma de hito se sube para arriba por buena senda, hasta llegar a la pared.

Cuando llegamos ya hay unos vascos escalando. Esperamos a que acaben y salgo detrás. El primer largo es 4c, bien para calentar. La primera chapa parece alta, pero bueno. Escalo un poco y chapo. Buff, algo duro. Sigo hasta la siguiente. Hay canto, pero no sobra, y es vertical. Chapo y me cuelgo. ¿Esto es cuarto? Pues cómo será el V+. Avanzo otra chapa, escalando bastante, y me paro otra vez. Llego a la cuarta con el mismo estilo. Montse me dice que en vez de arrastrarme deje escalar a los demás, así que me bajo llorando.

Se mete Archeo, y más de lo mismo. Se cuelga de la segunda, y de la tercera, y en eso que llegan más vascos, y nos dicen que por ahí no es, que estamos penando en la Villarig, que es 5c. Entendemos muchas cosas, desmontamos y nos vamos para la Edil, veinte metros más arriba.

Aquí Xavié y Zaldyon se han aprovechado de nuestra pardillez y nos han cogido la delantera, pese a no madrugar y tiran para arriba. Detrás va Montse, pero a mitad de largo se harta de pasar frío y se baja. Cedemos el turno a Sergi, que resuelve bien, protegiendo el aleje con el Camalot #1 y mirándose un poco el desplome entre las reuniones. Detrás de Archeo sale Montse, que ha retomado fuerzas al ver que el sol ya pega en la R2. Encadena sin problemas, porque el desplome es de colocarse, y me sube a la R1.
Los vascos se han desviado de la Villarig en la R2 para salir por nuestra vía y hay retrasos que aprovechamos para charlar con Sergi. Después salgo para arriba para disfrutar como un enano del segundo largo. Hay algún aleje, el equipamiento son spits y un buril nuevo, pero me lo paso muy bien por dentro de la chimenea. Más overbooking en la reunión, a la que llega otra cordada de franceses por la Villarig.
Sube Montse a la que le cambia la cara cuando ve el sol que tenemos en la R, y se mete en el L3. Hay un paso muy raro, de panza/fisura/chimenea, que acaba resolviendo colocándose y subiendo pies. Después es una canal con algún aleje pero que sale bien. Yo hago el largo como puedo, y ataco el último. Lai nos lo había desaconsejado, pero a mí me agradó. Un paso fino al principio, luego más fácil y luego andar hasta la cima.

Foto de cima los cuatro y dos rápeles hacia el norte, con las cuerdas de sesenta, por la vía normal.

Y para el bar de Toño, a ver qué se cuenta la gente que va bajando de las paredes, alguno más puntual que otros. Ha habido de todo, Directa as Cimas, deportiva en el Puro, Carnavalada, Murciana, Adamelo, deportiva en Los Volados, Mosquitos... Y a cenar a Murillo. Cuarenta personas nada menos nos juntamos, entre ellas varios bloggers.