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jueves, 5 de junio de 2008

Turós de Cellecs desde Sant Bartomeu

El miércoles, caminata vespertina por Céllecs, en la Sierra de la Marina, Con David, David , Esther, e Irene.

Recorrido sin grandes complicaciones, partiendo de la érmita de Sant Bartomeu de Cabanyes. De los muchos senderos que salen de ella, tomamos uno que llanea hacia el Oeste, hasta encontrarnos con las indicaciones del PR-C36. Para alcanzar el Turó de Cellecs hay que subir a la izquierda. En cambio, decidimos bajar un poco por el mismo sendero, para visitar el dolmen del Plat del Molí.

A pesar de que localizamos una señal que nos indica la proximidad del dolmen, no logramos encontrarlo, y después de un buen rato arriba y abajo, abandonamos la búsqueda, y tomamos el PR para arriba, en dirección al Turó de Mataró. Sin ninguna complicación alcanzamos su cima, coronada por una torre de vigilancia, y situada sobre el sector de escalada Contravent.

Después, continuamos hacia el Sur, por una pista forestal, hasta encontrarnos con una señal que nos indica el acceso al Turó de Céllecs. Siguiendo el sendero en unos minutos se alcanza la cima, circunvalada por una muralla, que en sus tiempos albergó un poblado ibero. Retornamos a la pista y continuamos hacia el Sur, hacia el Turó Rodó, cuya cima, circunvalada por una alambrada, alberga una explendida colección de radioenlaces y emisoras variadas. Además, hay un bloque de granito y un vértice geodésico.

Continuamos hacia el Sur por la pista, que desciende haciendo zetas, hasta encontrar un desvío a la izquierda que nos lleva a Can Tarascó. Allí, tomamos la pista hacia el Norte que, bordeando los Turós por el Este, vuelve a Sant Bartomeu.


lunes, 19 de mayo de 2008

Collserola. PR-C 35. De Montcada al Tibidabo

Ayer, con un tiempo incierto, decidimos hacer una caminata por Collserola, aprovechando el transporte público. Así podíamos empezar por Montcada y seguir hasta donde aguantaran las piernas o la méteo sin tener que volver al punto de partida. De la RENFE de Montcada enseguida localizamos las marcas del PR-C35. (carenejant per Collserola, del Besós al Llobregat sense trepitjar cap torrent)

Como la parte del Turó de Montcada ya la conocíamos, decidimos pasarlo por arriba, subiendo por la arista NE y bajando por la normal al collado con el Turó dels Quatre Pins. El sendero va por abajo, por la pista forestal, y seguramente cruce algún torrente.

Del collado la pista desciende para buscar el Coll de Montcada. El tramo del polígono del collado y la parte de subida hasta el Turó d'en Gras, ya en el lomo de Collserola, es bastante desagradecida, bastante asfalto, zonas algo sucias, y también ruido. Para este tramo seguramente sea más interesante optar por el GR-92. Una vez en el lomo de Collserola se alternan tramos de sendero con tramos de pista donde abundan los btteros. Turós solitarios con collados urbanizados. Tramos selváticos con torres de alta tensión. En conjunto, para tratarse de un entorno semiurbano, el ambiente es agradable.

Tras cruzar las cumbres de los Turós de Montcada, Valldaurá, Magarola y Santa María acabamos acercándonos al Tibidabo. En su cima aprovechamos para hacer una visita a la Basílica del Sagrado Corazón, que nos protege de la tormenta que se veía venir durante todo el día. También el parque de atracciones, al igual que la basílica de comienzos del siglo pasado, tiene algún detalle interesante. Y la torre de comunicaciones, algo más reciente.


De la torre, ya para acabar el camino, bajamos por la Budellera hasta Santa María de Vallvidrera. En un momento pasamos de un entorno urbano a otro forestal, y viceversa, lo que produce sensaciones de contraste, y a veces también, choques problemáticos.




jueves, 15 de mayo de 2008

Turó de Montcada

Pese a su modesta altura la posición del Turó de Montcada en la puerta de acceso a Barcelona desde el Vallés y su perfil afilado lo hacen candidato a una excursión vespertina, o matutina, según sea el caso. Hace ya un tiempo Aguito había publicado una reseña indicando la posibilidad de hacerlo en travesía, con unas trepaditas interesantes.

El martes se instaló una tormenta local en la zona de Sant Llorenç de Munt, así que trasladamos la excursión diaria a Collserola. Intentamos llegar con el coche hasta el cementerio de Montcada, punto de partida de la excursión, pero pillamos un poco de hora punta, y acabamos aparcando el el polígono de la Ferrería. Un poco de trekking urbano y acabamos encontrando el cementerio, y las marcas del GR-92.

Las seguimos por una pista que nos lleva hasta un depósito de agua. Justo encima de el depósito, abandonamos la pista por la izquierda, y vamos buscando senderos por terreno cómodo hasta llegar al borde de la cantera. Desde aquí ya no hay perdida, bordeamos la cantera por arriba hasta llegar al pie de la arista NE. Una trepada entretenida nos conduce a la cumbre, sin demasiados problemas. Tal vez haya algo de II. La roca no es mala en general, aunque hay que vigilar algo en algún momento.

En la cima, la foto de rigor, y continuamos, que hasta el rabo todo es toro. Iniciamos el descenso por la arista W. y vemos que el tema se pone un poco aéreo, y que el destrepe también tiene su miga, así que sin ningún complejo nos damos la vuelta, volvemos a cima y tomamos la vía normal, hacia el Sur. Además, así nos dejamos deberes, para otro día nos queda subir la arista W y bajar la NE. Para volver, llegamos al collado entre el Turó de Montcada y el Turó dels Quatre Pins. Subimos a este último, bastante menos alpino que su hermano mayor, y volvemos al collado, donde cogemos el PR-C-35, que bordea el Turó por el oeste, y nos lleva de vuelta a Montcada.

La excursión me ha aprecido realmente interesante. No tiene grandes desniveles, ni grandes distancias, ni grandes dificultades. De hecho, el desnivel, la distancia y la dificultad rozan el mínimo. Pero es un sitio curioso, donde pasar un rato. Además, con un poco de suerte se puede llegar en RENFE, o hacer la aproximación y el descenso corriendo (correr es de cobardes), o continuar por el C-35 y hacer la integral de Collserola.




miércoles, 2 de abril de 2008

Deportiva en la Palma.

El domingo nos juntamos una buena cuadrilla para hacer deportiva. Fuimos a Gelida, pero allí, Zorat nos tentó con tranquilidad, aproximación corta y grado variado. Como estabamos bastante baldados del día anterior, nos convenció enseguida para ir aquí.

Y realmente fue un acierto. Estabamos sólos y el pie de vía era muy agradable, plano, y con zona de sombra, para protegerse de la calor. Además, había vías de grados variados bastante próximas. Tal vez Tendi, Agnes y Zorat no escalaron con fanatismo, pero ya probaron alguna cosa. Vinyi y Montse también escalaron con moderación, pero probando cosas duras, y Gabi estaba un poco más cansado, y no apuró mucho. Por mi parte, escalé poco, pero bastante patético. Cada vez que me ponía los gatos era peor que la anterior.

La lista de despropósitos fue como sigue, tomando como referencia las reseñas de Zorat:

Vía 4+ Vía 16 (5c): Es algo expo, así que la pruebo con la cuerda chapada en la quinta cinta. Cuando se acaba el ir en top-rope me entra el canguele y me bajo. Montse la prueba y la encadena con aparente facilidad.

Vía 13 (5b): Es sencilla, pero a pesar de todo sufro bastante, y me tengo que escaquear del paso duro. Al menos me apunto algo en la libreta.

Vía 12 (6a): La pruebo en top-rope. Arriba es muy técnica, y los cantos duelen bastante. Me queda un buen rato para sacar la secuencia.

Vía 14 (6a+): Le doy de primero. Arriba hay un precioso desplome con mucho canto, y las cintas muy cerca. Colgándome un poco voy sacando la secuencia hasta el final del desplome. Cuando salgo, veo que tengo la chapa a la altura de la cintura, me entra el pánico y me bajo.

En resumen, que no me dí ni un paso duro con la cinta por abajo, y que hubiera sido un día para olvidar de no haber sido por la muy agradable compañía.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Sant Llorenç de Munt, Serrat Roig


Ayer sacamos un momento para descubrir un poco más de Sant Llorenç de Munt.
Desde la masía de la Barata, cruzamos la riera y seguimos unos pocos metros por la pista de Can Pelags. Dejamos a la izquierda una pista cerrada con una cadena, y antes de cruzar un barranco tomamos un sendero a la izquierda, con marcas rojas y verdes (Cami Ral). A los cinco minutos desemboca de nuevo en una pista. Hacia la derecha seguiría el Cami Ral, pero lo abandonamos y buscamos por la izquierda el hito que marca el sendero del Turó de les Rovires. Nos dirigimos hacia allí, siguiendo el sendero a veces difuso que recorre la loma sur. Atravesamos la cumbre y seguimos hasta un colladito. Bajamos por la izquierda, y perdemos cincuenta metros de altura hasta alcanzar una pista a la altura de una pronunciada curva. Cruzamos el barranco y a la salida de la curva tomamos a la derecha el sendero de Coll Prunera.
Desde Coll Prunera es totalmente recomendable acercarse al Turó de Coll Prunera, que pese a su modesta altura disfruta de una posición privilegiada en el centro de Sant Llorenç. La panorámica es magnífica, con el Castellsapera, el Montcau y la Mola, y Terrassa al Sur.

Después de la pausa disfrutando del entorno, volvemos a Coll Prunera, y tomamos la pista que recorre el lomo del Serrat dels Ginebres. El morral den Bens lo rodea por el norte. En otra ocasión habíamos intentado bajar de su cima hacia el oeste, pero lo vimos chungo y tuvimos que darnos la vuelta. Esta vez echamos un vistazo para subir por el oeste, pero la vegetación era bastante cerrada, y la cara oeste escarpada, así que no podemos completar la integral del Serrat. Tras escaquearnos el morral den Bens, llegamos al Coll dels Ginebres, el Morral Gran y el Plà dels Ginebrons.


Queda una hora para que anochezca y aún hay mucho tráfico en la autopista Mola-Montcau. Así que la abandonamos en cuanto podemos, y bajamos por la Canal del Bosc. Merece la pena acercarse un momento a la cima rocosa del Serrat Roig, con una buena vista de la Mola y de Sant Llorenç en su conjunto.

El sendero de la Canal del Bosc no está demasiado marcado, pero tampoco presenta muchos problemas. Primero se llega a un espolón, que se baja hacia la izquierda, y después el sendero abandona el fondo de la canal, y hace un par de travesías hacia la izquierda. En la parte inferior perdimos algo el sendero, pero el bosque no es muy cerrado, y la orografía tampoco supone dificultades. Con tendencia hacia la izquierda llegamos al barranco del Pi Tort para ya por pista, llegar a Can Pelags y la Barata, en unas tres horas toda la vuelta.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Sant Sadurní de Gallifa


Ayer nos fuimos a Sant Sadurní de Gallifa, por el Camí dels Feliuans. El camino es precioso, siempre por dentro del bosque, y húmedo y sombrío, por lo que parece recomendable para días calurosos de verano. En esta época tiene el aliciente de los madroños, abundantes en la parte inferior del recorrido, que ya están maduros. A pesar de que hay cingleras, en ningún momento es expuesto, se puede ir con niños sin problemas.

Se puede completar un recorrido circular bajando a Gallifa, y contemplar las ermitas y masías de la zona, pero a nosotros se nos hizo algo tarde, y los senderos y las cingleras no parecen recomendables para bajar de noche, así que optamos por deshacer el camino, y retornar al coche. Poco más de dos horas, con paradas.

Después, una visita relampago a Caldes de Montbuí, para ver la Font del Llop y las termas, comprar carquinyolis y a casa, que ya es tarde.

miércoles, 13 de junio de 2007

Cavall Bernat de Sant Llorenç de Munt

Ayer nos acercamos a Matadepera, para subir al Cavall Bernat. Siempre me había llamado la atención ver este pequeño monolito al lado de la mole de la Mola, y por fin se dio la ocasión favorable. La aproximación es sencilla, hay que entrar en la urbanización Cavall Bernat de Matadepera, y después seguir los carteles que indican "Cavall Bernat", hasta encontrarnos con el Carrer Cavall Bernat, que seguiremos hasta aparcar al final. Después, en cinco minutos llegamos al pie de la cara Este, por donde transcurre la via normal.

Encontramos un par de cordadas haciendo la via, así que nos preparamos con calma. Vaya. Nos falta un arnés. Qué desastre. Mientras andamos estudiando posibilidades para subir sólo con un arnés, uno de los chicos que andaban escalando se baja, así que le pedimos el arnés sin pudor, nos lo deja, y nos ponemos en faena.
La vía es sencilla, dos largos muy cortitos (20 y 15, tal vez).
El primero empieza por una placa vertical con dos parabolts (IV+), luego es fácil, y hay algún seguro más, y roza un poco. Se monta R en dos cosas que hay, porque hay un esparrago de parabolt sin tuerca ni chapa.

Después la chimenea, también IV+. Hay un clavo oxidado con un cable oxidado, y luego un buril con chapa móvil. Y arriba, en la cima hay otras dos cosas para montar R y rapelar. Con cuerda de 60 se llega, igualando los cabos y vigilando el final para no ir de culo al suelo.
Y eso es todo, es una escalada cómoda, que sale en poco más de una hora, contando aproximación, subida y bajada, con sombra a partir de media tarde. El equipamiento es clásico, así que mejor no probarlo demasiado.

jueves, 31 de mayo de 2007

Morral del Drac

Esta vez tocaba una vuelta nocturna por la Sierra de Sant Llorenç de Munt.
Partimos de la Torre de l'Angel, cruzamos la riera y tomamos la pista que nos lleva a Can Garrigosa. Rodeamos la masia por el Norte, y nos internamos en la canal de l'Abella. Hacemos un buen tramo por el lecho del torrente, luego se cierra un poco, así que salimos por la derecha a buscar el sendero que viene de Can Poble. Ya por buen camino, pasamos junto a un pou de glaç y subimos las últimas rampas, hasta llegar al collado del Morral del Drac. Una hora y media, yendo tranquilo. Aquí bebemos un poco de agua y atravesamos por dentro la curiosa formación rocosa, observando también las líneas de buriles que suben por sus paredes. Se está haciendo tarde, pero esta vez no tenemos prisa.
Tomamos el amplio camino que se dirige hacia el Montcau y el Coll de Estenalles. Pasamos por la salida de la canal del Pi Tort, que combinada con la canal de la Abella completan un buen recorrido por esta zona de la Sierra, pero el plan de hoy es llegar un poco más lejos, y bajar por la Carena dels Ginebres. Un error, como veríamos más adelante.
Continuamos hasta els Obits, y arriba tomamos el sendero, un poco difuso al principio y más marcado después, que sigue por la parte superior de la Carena del Ginebres. Aquí ya es bastante de noche, y debemos utilizar el frontal. Bajamos el Morral Gran por una zona rocosa con hitos, llegamos al Coll dels Ginebres y ahi no encontramos el camino que, según el mapa de la Editorial Alpina, deberá bordear por el Norte el Morral d'en Bens. Damos un par de vueltas, y al final lo pasamos por arriba. Un paso de II, y camino marcado arriba, que nos conduce a una canal que destrepamos. Está bastante empinado para ir de noche, pero está bien marcado, y vamos haciendo, hasta que el camino se pierde en una pedrera tumbada.
Está ya muy oscuro, y no tenemos buenas referencias, así que optamos por asegurar, y deshacer lo andado. El itinerario elegido era un poco arriesgado para una salida nocturna, camino desconocido, zonas de bosque, zonas escarpadas. Para otras lunas intentaremos algo más conservador.
Volvemos nuestros pasos hasta els Obits, pasamos después por la salida de la Canal del Pi Tort, pero tampoco sucumbimos a la tentación, y aseguramos bajando por la Canal de l'Abella. El camino baja hasta el Pou de Glaç y un poco después, va por la ladera, bajo la mola, dirigiéndose a Can Poble. Después, tomamos el desvío que baja directo a Can Robert, y de ahí a la Riera, directo a la Torre de l'Angel.







lunes, 28 de mayo de 2007

Puig Madrona

Este viernes, los Ferrocarriles de la Generalitat nos llevaron de excursión. La idea era conocer una parte de la Sierra de Collserola, de la que había oído hablar mucho, pero aún desconocía.
Nos bajamos en La Floresta, y enseguida nos encaramamos al lomo de la Serra de Can Juliá. El camino, marcado como PR-C-35 (pequeño recorrido, marcas blancas y amarillas) transcurre por las calles de una urbanización, la Colonia Montserrat.
Una vez abandonamos la urbanización, la calle se convierte en una pista, que enseguida podemos abandonar y continuar el resto del recorrido por el sendero, (Del Besós al Llobregat sin cruzar ningún torrente). El recorrido es agradable, y se alternan encinas, robles y pinos, colinas y collados hasta llegar al Turó de l'Alzinar (Turó de la Pineda?). Aquí deberían haber buenas vistas de la zona del Baix Llobregat y el Garraf, pero además de ser tarde, está bastante oscuro, llovizna y apenas vemos Molins de Rei.
La sierra y el camino giran hacia el Norte, bajamos a un nuevo collado, subimos al Turó de Rossinyol y bajamos a un último collado, donde encontramos el área recreativa de la Salut del Papiol, y la románica ermita del mismo nombre, y también de Santa Eulalia. Atacamos el Puig Madrona, por la Sur Directa (¿es ciclable?) y alcanzamos la cima, donde hay instalada una torre de vigilancia de incendios. Descendemos hacia el Norte, por el bosque, y salimos de él en las inmediaciones de la Masia de Can Barba. Se nos ha hecho de noche, otra vez, así que aseguramos y vamos hasta Valldoreix por pistas amplias. Nada más llegar a la entrada de la urbanización, aka Entidad Municipal Descentralizada, vemos pasar el autobús, pero tardamos en reaccionar y se nos escapa, así que nos pateamos Valldoreix entero, unos tres kilómetros, hasta llegar a la estación de los Ferrocarriles Catalanes.
Dos horas y media, bien andadas, la mitad de ellas por terreno urbanizado, pero en el resto te olvidas de que estás en medio de un entorno urbano. Poca gente, pero es que el día no invitaba, y tampoco eran horas, y sólo coincidimos con una pareja de beteteros noctámbulos. Collserola promete, tendremos que buscar otros recorridos por la zona.




viernes, 25 de mayo de 2007

Puig Castellar

Son las ocho y media, y los primeros rayos de sol asoman por el Oeste, detrás del Turó de Montcada.
¿El Oeste?
Vaya, otra vez se nos ha hecho de noche.
El resto del relato no es tan gracioso. Ayer nos acercamos a última hora a Montcada i Reixac a estirar las piernas, y tachar el Puig Castellar de la lista de las cien cimas. Vaya porquería de monte.
El trayecto empieza junto a una depuradora, y va a peor. Transcurre por el GR-92, por terreno de monte bajo en la parte inferior. La ginesta en flor le daba un poco de colorido y frescor al terreno. Más arriba debía haber encina, o al menos está rebrotando en algunos puntos, porque el terreno se vio afectado por un incendio hace unos años, y ahora está en proceso de rehabilitación. Todo aderezado con torres de alta tensión por doquier. Claramente hay torres de más. Y la cima es horrible.
A los iberos les dio por construir una urbanización allí, seguramente queriendo alejarse de la fuerte presión urbanística que sufría la primera línea de playa, y además lo hicieron con bastante mal gusto, dejando todo hecho una pena, con una valla, bancos, un porche horrible de uralita en la cima. Mejor si se hubieran fijado en como lo hacían los románicos, con mucho mejor gusto.
En media hora estamos arriba, deseando volver a la depuradora. Ya de vuelta, intento hacer una foto panorámica de Barcelona, pero necesito un trípode.
Esta foto está borrosa,
¿desea guardarla de todos modos?
OK, no la voy a poner en un poster, así que igual me da. Y a casa a cenar.
En resumen, vaya porquería de monte, mejor no ir. Aunque otros vendrán que bueno le harán.




jueves, 24 de mayo de 2007

Turo de la Carlina

Nueva excursión la Serra de l'Obac, de nuevo desde la masía de la Barata. Otra vez al límite, eliminando de nuevo la pesada cámara de fotos digital compacta y sustituyéndola por un modelo más ligero, y con soporte para telecomunicaciones. Son las exigencias de los patrocinadores, que quieren ver su imagen asociada a gestas rozando lo imposible en los medios, y el precio que hay que pagar para dedicarse en exclusiva a lo que a uno le gusta.
Total, que desde la Barata tomamos el Cami Ral hasta llegar a la cuerda de la Serra de l'Obac. Una vez en ella, o un pelín antes (marca naranja) nos desviamos hacia el Sur, para llegar al Collet Estret. Desde ahí, pasando a la vertiente Oeste de l'Obac, y subiendo ligeramente ganamos el hombro del Turó de la Carlina, donde nos encontramos este Pou de Glaç (Pozo de Hielo). Cerca de él debe haber algo que se llama Tossal de l'Áliga, que debe ser la cima que ponen en los exámenes de orientación o topografía para joder, porque por los alrededores no hay nada.
Sin decepcionarnos para nada por el fiasco, volvemos nuestros pasos y acometemos la ascensión del Turó de la Carlina, donde sí que nos llevamos una buena decepción, la cima está muy descuidada, todo bosque y monte bajo, y no hay ningún Belén, ni vértice geodésico, ni nada por el estilo. Así que no hay foto de cima, y pasamos de largo en dirección al Torrent de la Escaiola. Así completamos una maja travesía circular, pasando por la Roca del Corb, el Puig Codina y la Punta dels Caus Cremats, una bonita cima con un bonito nombre y una trepadita sencilla (I). Debería haber fotos de todos estas cimas, pero tuve graves problemas técnicos con el manejo de tan avanzada tecnología.
La noche se echaba encima y habíamos prescindido de los frontales para ahorrar peso, así que acabamos la jornada bajando presurosos y alcanzando el área recreativa del Torrent de la Escaiola en el momento en que empezábamos a pensar que tendríamos que utilizar el soporte para comunicaciones de la cámara de fotos para llamar al 112.
Ya desde allí, bien de noche, carretera y manta, dos kilómetros en dirección al Coll de Estenalles, y llegamos a la Barata. 450 metros de desnivel y unas dos horas de pateo, contando varias vueltas intentando localizar el Tossal de l'Àliga y un rato largo haciendo fotos para nada, porque no se quedaban guardadas.

martes, 8 de mayo de 2007

Castellsapera

La sorpresa de ayer fue la ascensión al Castellsapera. Aprovechando una ventana de bonanza meteorológica lanzamos un ataque a la cima, en estilo alpino, reduciendo el peso al mínimo para aumentar las posibilidades de cumbre. La ascensión era tan al límite que el solo peso de la cámara digital compacta hubiera podido comprometer el éxito de la expedición, así que la imagen del sol cayendo a punto de esconderse en Agulles os la tendréis que imaginar.
Al final los riesgos tomados dieron su fruto con la preciada cumbre, número 10 en la carrera de les cent cims. Ahora, a por las 90 que quedan.

Pues eso, bonito paseo, partiendo de la Barata, caminar 200 metros por la carretera hacia Estenalles y tomar la senda a la izquierda (hito verde metálico). A los pocos metros se convierte en una pista, y hay que seguir las marcas de aceite del bulldozer, no hay perdida. Después, vuelve a ser senda, alguna zeta y se gana el lomo de la Serra de l'Obac. Se pasa a la vertiente oeste y se sube al Castellsapera por una canal con orientación SW, fácil, 45 minutos. Se puede bajar hacia el NE y continuar al Turó de Tres Creus, pero hace falta un cuarto de hora más.
La foto es de archivo, tomada desde el oeste, la subida es por la canal arbolada de la derecha.

jueves, 3 de mayo de 2007

Intento al Castellsapera



El domingo no madrugamos lo suficiente como para coincidir con Òskar en la Cresta del Sol, que era la tarea programada, así que nos zambullimos en la red, tratando de encontrar algo acorde a nuestras capacidades y la climatología. La respuesta la encontramos en el blog de Gatsaule: el Castellsapera. Se trata de un nuevo escollo en el ímprobo trabajo de conseguir las cien cimas, donde nadie regala nada. Partimos pues hacia Rellinars, aparcamos en el Carrer Sant Pere, y bajamos la calle hasta la riera, donde nos encontramos con el GR5. El camino atraviesa primero un bosque mixto de pino silvestre y torres de alta tensión, hasta llegar a una masía semiderruida (Les cases). Después, gana altura suavemente, bajo las paredes de conglomerado de la Roca del Duc y el Castell de Bocs. Después de haber casi rodeado este, en su cara este, un hito a la izquierda de la pista, junto a dos pinos juntos, nos indica el camino a esta aparentemente inexpugnable cima. En la parte inferior hay una corta chimenea (II), poco expuesta, equipada con cuerda fija. Después se llega a la cima superando unas gradas, fáciles pero expuestas, haciendo travesías a la izquierda cuando parezca necesario. Se destrepa por el camino de bajada, y se retoma el GR5. Con un corto repecho llegamos a la cadena del Cami Ral. El camino pasa junto a El Paller de tot l'Any, precioso nombre para una también preciosa montaña. La subida también apetece, pero la roca es considerada sagrada por los aborígenes, así que lo respetamos y continuamos nuestro camino. El Castellsapera nos espera. Al acercarnos a él dudamos en la forma de afrontar la ascensión, si de adelante para atrás, si por la derecha o por la izquierda, y acabamos flanqueándolo por la izquierda, siguiendo el GR, y llegando al Turó de Tres Creus. Desde la cima podemos observar la cara Norte del Castellsapera, y detrás vemos claramente un nublado más negro que el sobaco de un grillo, así que salimos por piernas de allí, y logramos llegar al coche casi sin mojarnos. El Castellsapera tendrá que ser en otra ocasión. Cuatro horas y media todo, subiendo con mucha calma, y bajando un poco ligeros.

Días después, revisando la lista dels Cent Cims, observo que aparece el Turó de Tres Creus, así que corro a apuntármelo. Parece que algunas cimas sí las regalan.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Puigsacalm




Este sábado nos acercamos al coll de Bracons, para subir al Puigsacalm, un paso más un la frenética carrera hacia las cien cimas. El recorrido, reseñado aquí por Amunt, es sencillo, del collado se toma el sendero hacia el Norte, señalizado con marcas rojas y azules. Transcurre en su mayoría por hayedos, y algún prado. En otoño debe ser especial, pero ya en primavera es un lujo. Después de subir cien metros de desnivel, el sendero abandona la cresta, y nosotros abandonamos el amplio sendero, y nos dirigimos por otro sendero menos marcado en dirección de la Roca del Corb. Por pendientes a veces empinadas, llegamos a su cima. Seguimos la cresta hasta alcanzar el Puig Tosell Xic, y después el Puig Tosell Gran. Y ya sin grandes desniveles, por el Puig de les Cibaderes, los Rasos del Manter y un último repecho para alcanzar la cima del Puigsacalm. Debería haber buenas vistas de la parte Oriental del Pirineo Oriental, pero el día estaba oscuro, y bastante que no nos cayó una buena tormenta.
Hasta aquí es una hora y media, merece la pena caminar quince minutos más, hasta el Puig des Llops, desde donde hay una buena vista del propio Puigsacalm. Para la vuelta optamos por el camino clásico, por la Font Tornadissa.