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martes, 8 de mayo de 2007

Castellsapera

La sorpresa de ayer fue la ascensión al Castellsapera. Aprovechando una ventana de bonanza meteorológica lanzamos un ataque a la cima, en estilo alpino, reduciendo el peso al mínimo para aumentar las posibilidades de cumbre. La ascensión era tan al límite que el solo peso de la cámara digital compacta hubiera podido comprometer el éxito de la expedición, así que la imagen del sol cayendo a punto de esconderse en Agulles os la tendréis que imaginar.
Al final los riesgos tomados dieron su fruto con la preciada cumbre, número 10 en la carrera de les cent cims. Ahora, a por las 90 que quedan.

Pues eso, bonito paseo, partiendo de la Barata, caminar 200 metros por la carretera hacia Estenalles y tomar la senda a la izquierda (hito verde metálico). A los pocos metros se convierte en una pista, y hay que seguir las marcas de aceite del bulldozer, no hay perdida. Después, vuelve a ser senda, alguna zeta y se gana el lomo de la Serra de l'Obac. Se pasa a la vertiente oeste y se sube al Castellsapera por una canal con orientación SW, fácil, 45 minutos. Se puede bajar hacia el NE y continuar al Turó de Tres Creus, pero hace falta un cuarto de hora más.
La foto es de archivo, tomada desde el oeste, la subida es por la canal arbolada de la derecha.

jueves, 3 de mayo de 2007

Intento al Castellsapera



El domingo no madrugamos lo suficiente como para coincidir con Òskar en la Cresta del Sol, que era la tarea programada, así que nos zambullimos en la red, tratando de encontrar algo acorde a nuestras capacidades y la climatología. La respuesta la encontramos en el blog de Gatsaule: el Castellsapera. Se trata de un nuevo escollo en el ímprobo trabajo de conseguir las cien cimas, donde nadie regala nada. Partimos pues hacia Rellinars, aparcamos en el Carrer Sant Pere, y bajamos la calle hasta la riera, donde nos encontramos con el GR5. El camino atraviesa primero un bosque mixto de pino silvestre y torres de alta tensión, hasta llegar a una masía semiderruida (Les cases). Después, gana altura suavemente, bajo las paredes de conglomerado de la Roca del Duc y el Castell de Bocs. Después de haber casi rodeado este, en su cara este, un hito a la izquierda de la pista, junto a dos pinos juntos, nos indica el camino a esta aparentemente inexpugnable cima. En la parte inferior hay una corta chimenea (II), poco expuesta, equipada con cuerda fija. Después se llega a la cima superando unas gradas, fáciles pero expuestas, haciendo travesías a la izquierda cuando parezca necesario. Se destrepa por el camino de bajada, y se retoma el GR5. Con un corto repecho llegamos a la cadena del Cami Ral. El camino pasa junto a El Paller de tot l'Any, precioso nombre para una también preciosa montaña. La subida también apetece, pero la roca es considerada sagrada por los aborígenes, así que lo respetamos y continuamos nuestro camino. El Castellsapera nos espera. Al acercarnos a él dudamos en la forma de afrontar la ascensión, si de adelante para atrás, si por la derecha o por la izquierda, y acabamos flanqueándolo por la izquierda, siguiendo el GR, y llegando al Turó de Tres Creus. Desde la cima podemos observar la cara Norte del Castellsapera, y detrás vemos claramente un nublado más negro que el sobaco de un grillo, así que salimos por piernas de allí, y logramos llegar al coche casi sin mojarnos. El Castellsapera tendrá que ser en otra ocasión. Cuatro horas y media todo, subiendo con mucha calma, y bajando un poco ligeros.

Días después, revisando la lista dels Cent Cims, observo que aparece el Turó de Tres Creus, así que corro a apuntármelo. Parece que algunas cimas sí las regalan.