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martes, 14 de octubre de 2008

Rocostage de Riglos

Este fin de semana acudimos a Riglos, con la intención de disfrutar de un fin de semana en buena compañía, y ya de paso, cogernos a algún bolo si se podía. El viernes de camino se nos hizo tarde, y hasta medianoche no llegamos a la estación de Riglos.


Pero el sábado ya llegamos al párking, donde ya nos tenían preaparada la leche caliente y todo. Con detalles así, cómo nos vamos a perder un evento de estos.Hace un día excelente, y las cordadas se van repartiendo por los diferentes mallos.
Iran y Eneko al Pisón, a darle un pegue a la Escoria Oriental.

Jose, Josu y Raúl a intentar la Murciana en el día.


Makoki y compañía al Mango del cuchillo.

Arkaitz y Eider van al Adamelo, pero encuentran tráfico, así que optan por cambiar a los mallos pequeños, y hacer doblete con la Anorexia al Mallo Colorado y la Edil a la Aguja Roja.


Gatta, Karles y sus familias van a Loarre, en busca de roca más segura para los peques, pero tampoco allí la encuentran. De todas maneras no se aburren, y los pequeños llegan cansados a la hora de la cena.

Todas las cordadas cumplen sus objetivos y acaban los respectivos rápeles antes de que entre la tormenta, y nos vamos reuniendo para comentar la jugada antes de la hora de cenar. Además, tenemos la visita de Álvaro, que está enorme y no para, Laura y Vica. Después, migas, cordero, sobremesa, una copa en el bar de Toño y a la cama. Bueno, algunos no.

Al día siguiente, lluvia y despedidas. Seguro que volvemos a vernos pronto. Y también volveremos a Riglos, que hay cuentas pendientes.

lunes, 28 de enero de 2008

Marchando una de vermouth

Este sábado nos fuimos a hacer la vía "Marchando una de Vermouth", en la cara Este del Culivillas. Le dan 250 metros, AD, 55º max, así que para qué vamos a usar mapas, ni topos, ni nada. Con la información que se ve a la izquierda nos pusimos los crampones y tiramos para arriba. Así nos fue.

El viernes, convocados por Vica, nos juntamos con Jose, Mapicas, Manolito (Horn) y Kurro, que acudió engañado creyendo que era una concentración para hacer travesía. Jose, Vica, Mapicas y Horn tienen en la libreta el corredor de los franceses, a la Este del Anayet. Van fuertes, y la reseña no les achanta, pese a que los largos 3 y 4 tengan semejanzas notables con la Directa de los Martínez al Urriellu. A nosotros nos viene algo grande, y nos quedamos con el Culivillas, que hay que madrugar menos.

Echamos a andar sin saber donde está el monte. Así, nos pasamos de largo el acceso a la cara este. Unos franceses que pasan por allí nos enseñan la topo de la cara N-NW. Está mejor orientada, y tiene una canal central AD, 250 mts. 50º. Cambiamos entonces de objetivo, y subimos hasta el pie de esta cara. La pared tiene muy buena pinta, con zonas grandes de hielo que parecen tumbadas. Llegamos a la rimaya, donde ya están los franceses, pero estos van muy lentos, y nos parece mal adelantarlos, y también nos parece mal quedarnos pasando frío en la R, así que nos vamos a otra cosa al lado, que pinta sencilla. Cuando llegamos, los franceses todavía no han salido de la R1.

Cambiamos pues de objetivo, y cometemos un nuevo error de principiante, el mayormente conocido como Manolete. Confiamos en el clásico aforismo de que las cosas de lejos se ven más pinas, y nos encontramos con lo contrario. 45 que pasa a 50, luego se empina, nieve bastante inconsistente, algo de mixto, las cuerdas en la mochila. 15 metros para arriba fuera de la zona de confort, hasta llegar a un sitio donde malamente proteger, sacar la cuerda de la mochila, meter un clavo y para abajo.

Pasado el mediodía una banda se mete en la N del Culivillas donde aún no ha pegado el sol aún, y sigue presentando un buen aspecto. Nosotros nos vamos para abajo, y al llegar el barranco nos encontramos con Vica y Jose, que han triunfado en el corredor de los Franceses, y compartimos con ellos el resto del descenso. No hay como estar fuerte para subirse a todos los sitios.

miércoles, 4 de julio de 2007

Arista de Peyreget, III edición.

Al final nos juntamos siete personas para celebrar el cambio de semestre en Pombie. Pocos, pero muy apañados. Optamos por subirnos a la arista del Peyreget, una actividad larga pero no muy complicada, y que no es problemática para hacer en grupo.

Quedamos a las seis y media para desayunar, lo cual sienta bastante mal cuando has llegado al refu a la una y media de la mañana, pero enseguida el café nos despeja.

Esquivando sarrios y marmotas llegamos en media hora al collado del Peyreget. De allí tomamos la ruta que marca Angulo, llegando a la punta Emmanuelle y siguiendo la arista por debajo, evitando las dificultades, primero por el Oeste y luego por el Este. Trepadas y destrepes sencillos nos llevan al pie de via. Pasamos el circo, y llegamos al pie de la chimenea de III+. Aún no sacamos la cuerda, pero está en el límite. Arriba de la chimenea había una reunión/instalación de rápel con dos buriles sintonizables, y ahora hay además un parabolt. Y en eso llegamos a la cima del Petit Pic, en unas tres horas.

Después de comer un poco, descenso delicado hasta la Fourche. Estamos diez y hacemos un poco de atasco, pero una vez instalado todo bajamos rápido. Fraccionamos 15+25, con dos cuerdas. Se puede bajar también atando dos cuerdas, pero recuperar es delicado, o con un sólo rápel de 30 metros montado arriba, con lo que toca destrepar algo (a estas alturas un nevero) o montado abajo, con lo que hay que arrimarse con cuidado a la instalación de abajo. Después del rápel está el punto más delicado de la travesía, el destrepe hasta la Fourche, de I por terreno suelto. Tenemos algún problema con unas piedras que quieren atacar a Vica y Galder, pero no llega ni a susto.

Y de la Fourche para arriba. Vamos bien de tiempo, así que dejamos pasar a la pareja que ya había esperado en los rápeles, tal vez un guía con su cliente.
Llegamos a las lajas, y hay pelea para dárselas de primero. No hay nada mejor que ir bien acompañado al monte.

Montse y Galder consiguen los cabos calientes, y los llevan bien. Hay un clavo nuevo en la entrada de la travesía de las dalles grises, salen fácil (II+), chimenea de III y reunión en un bloque.

Después es fácil conociendo el camino, un par de chimeneas de III, algo más sencillas que la del Petit Pic, cinco minutos por bloques y llegamos a la cima, en cinco horas desde abajo, no está mal.

Hay bastante gente, pero bajamos por las chimeneas de la normal sin aglomeraciones. En un ratito más llegamos al refugio. La cerveza está caliente, impidiendo un día perfecto, no podía salir todo bien.

Además, Galder, Nagore , Eva, Jose y Vica se van para casa, y nos quedamos Montse y yo con el riesgo de tormentas del domingo.