Mostrando entradas con la etiqueta Tena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tena. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de septiembre de 2008

Poco nuboso

Con intervalos de nubes medias y altas. Vientos flojos de componente sur y este.

Con ese pronóstico del tiempo, la reseña de la cresta de Costerillou y toda la chatarra pertinente salimos del refugio de Respomuso, en dirección al glaciar de Latour, un poco antes del amanecer.

Una hora después nos juntamos en un vivac con un trío de escaladores que contemplan, todavía desde el saco, la cresta del Diablo. A ellos también les ha engañado el hombre del tiempo. Despotricamos un poco contra él y continuamos el camino hacia la brecha de Latour, más que nada para hacer un poco de piernas.

Tras dos horas de porteo desde el refugio, el panorama se confirma: una única nube, pero muy muy grande y anclada en al cota 2800, y vientos fuertes, que arriba en la cresta serán aún peores.

Otra vez será.

Refugio de Respomuso


Este domingo huimos de la Fiesta Mayor de Sabadell y nos subimos a dormir al refugio de Respumoso. Grande, tal vez demasiado, y cómodo. Regentado por el gran escalador aragonés Ursi Abajo y familia, que nos dieron alojamiento, comida y buen trato. Permanece cerrado durante la temporada de invierno, principalmente debido a la tristemente conocida exposición a los aludes del refugio y sus accesos.

El camino de acceso y el entorno es precioso, sólo por eso vale la pena acercarse, pero a parte hay un buen número de ascensiones.

El teléfono del refugio es el 974.33.75.56

miércoles, 20 de agosto de 2008

Nieva en Agosto

Puente de la Asunción en el valle de Tena. Nos juntamos el jueves a cenar con Manu Horn, Emilio y Traba, en el bar Willy de Sallent de Gállego. Sobre la mesa, reseñas varias de espolones, aristas y paredes. Montones de opciones que se diluyen al amanecer del viernes. Ha nevado por encima de 2300, y el día está muy cerrado.

Perreamos por Escarrilla, Sallent y el Portalet, donde al menos estiramos un poco las piernas. Manu y Traba se suben al Pène Mieytadère, cuya mayor dificultad es escribir el nombre correctamente. Buscamos la meteo para el día siguiente, que no es demasiado buena. Pese a ello, Emilio, Manu y Traba se preparan para intentar la cresta de Costerillou. Nosotros no lo vemos tan claro, y optamos por un plan que salga en el día, la cresta Garmo Negro-Algas-Argualas.

Llegamos al lago de Panticosa, muy corrupto, y lo cruzamos rápido para encontrar el camino de las Mallatas. La pendiente es mantenida, y vamos subiendo sin pausa hasta llegar al collado de Pondiellos. Allí el ambiente es muy frío, y nuestros ánimos también, así que decidimos bajarnos. Al poco de eso, comienzan a caer copos de nieve. La isocero se ha pasado a saludarnos este finde, pero como no teníamos muchas ganas de verla, nos largamos en busca de otros planes.

Al otro lado del monte, Emilio, Lluis y Manu tienen más de lo mismo, lluvia y nieve en la tienda, y amanecer con niebla, lo que les hace bajarse de vacío también.

lunes, 4 de febrero de 2008

Marchando otra de vermouth.

Este sábado tocaba otra vez el Culivillas.
La idea era continuar en el punto donde habíamos abandonado la semana anterior. El pronóstico del tiempo era algo incierto, un poco de nieve de madrugada y luego muy nuboso mejorando a lo largo del día. Pasamos la noche en el Corral de Mulas, algo de ventisca y bastante frío fuera, y algo mejor dentro del coche. De paso homologamos el Xsara Picasso para dormir tres. Al amanecer, empezaron a aparecer claros, y al empezar a caminar ya se veía que iba a ser un día soleado.

En la aproximación la nevada de la noche apenas había servido para ocultar la huella de los días anteriores, así que resultó un poco más trabajosa que la anterior vez. La pala Norte del Culivillas se hace larga, pero acabamos llegando al circo superior, donde nos preparamos el material, que esa lección ya la habíamos aprendido. Al pie del cono del pie de vía sacamos la cuerda, y me pongo en faena.

Tiro directo hacia la reunión que habíamos abandonado. Compruebo que no es lo mismo ir a pelo, a vista y con un mochilón en la espalda que con la cuerda, la mochila ligera y conociendo la vía y sabiendo que arriba está la R montada. Con todo, meto un friend, y me hubiera gustado proteger algo más, pero no es fácil, y si el otro día subí, pues hoy también. Llego arriba, y en conjunto me parece difícil (D). Me anclo a la reunión, espero a que se me descongelen las manos y comienzo a recuperar a mis segundas, que suben sin más dificultades que las de vencer el frío.

El segundo largo debe ser una travesía a la izquierda, hasta ganar el eje de la canal. El comienzo se protege bien con friends medianos, pero el último paso tenía sorpresa. Hay que hacer un pequeño destrepe de un par de metros para llegar a la canal, pero desploma. Así que hay que buscar el camino por arriba, pero hay que darse un paso de bavaresa en mixto demasiado complicado para lo que sabemos hacer. Además, volver hasta la R es sencillo. Con esas opciones, me vuelvo a la R, y le pido a Montse que se lo mire. Hace la travesía, comprueba que sólo es un paso el que nos separa de la canal, prueba la bavaresa, pero se le mueve un pie, y se le quitan las ganas de mixtos, así que agachamos las orejas y para casa.

El rapel por la canal es como un dejà vu de la situación de la semana anterior, aunque esta vez hemos avanzado diez metros más. Además, vemos el resalte de hielo por donde va la vía y que evitamos el finde anterior para no sacar la cuerda, y ahora nos parece sencillo. Es tarde ya para meterse otra vez para arriba, así que lo dejamos para otra ocasión.

Llegamos al párking a buena hora, y además nos da el sol, con lo que aparcamos la idea de volver a casa, y optamos, en cambio, por descender el río Gállego, por Caldearenas y Javierrelatre, hasta Murillo. Aún llegamos a tiempo de ver la puesta del sol en los mallos de Riglos ...

lunes, 28 de enero de 2008

Marchando una de vermouth

Este sábado nos fuimos a hacer la vía "Marchando una de Vermouth", en la cara Este del Culivillas. Le dan 250 metros, AD, 55º max, así que para qué vamos a usar mapas, ni topos, ni nada. Con la información que se ve a la izquierda nos pusimos los crampones y tiramos para arriba. Así nos fue.

El viernes, convocados por Vica, nos juntamos con Jose, Mapicas, Manolito (Horn) y Kurro, que acudió engañado creyendo que era una concentración para hacer travesía. Jose, Vica, Mapicas y Horn tienen en la libreta el corredor de los franceses, a la Este del Anayet. Van fuertes, y la reseña no les achanta, pese a que los largos 3 y 4 tengan semejanzas notables con la Directa de los Martínez al Urriellu. A nosotros nos viene algo grande, y nos quedamos con el Culivillas, que hay que madrugar menos.

Echamos a andar sin saber donde está el monte. Así, nos pasamos de largo el acceso a la cara este. Unos franceses que pasan por allí nos enseñan la topo de la cara N-NW. Está mejor orientada, y tiene una canal central AD, 250 mts. 50º. Cambiamos entonces de objetivo, y subimos hasta el pie de esta cara. La pared tiene muy buena pinta, con zonas grandes de hielo que parecen tumbadas. Llegamos a la rimaya, donde ya están los franceses, pero estos van muy lentos, y nos parece mal adelantarlos, y también nos parece mal quedarnos pasando frío en la R, así que nos vamos a otra cosa al lado, que pinta sencilla. Cuando llegamos, los franceses todavía no han salido de la R1.

Cambiamos pues de objetivo, y cometemos un nuevo error de principiante, el mayormente conocido como Manolete. Confiamos en el clásico aforismo de que las cosas de lejos se ven más pinas, y nos encontramos con lo contrario. 45 que pasa a 50, luego se empina, nieve bastante inconsistente, algo de mixto, las cuerdas en la mochila. 15 metros para arriba fuera de la zona de confort, hasta llegar a un sitio donde malamente proteger, sacar la cuerda de la mochila, meter un clavo y para abajo.

Pasado el mediodía una banda se mete en la N del Culivillas donde aún no ha pegado el sol aún, y sigue presentando un buen aspecto. Nosotros nos vamos para abajo, y al llegar el barranco nos encontramos con Vica y Jose, que han triunfado en el corredor de los Franceses, y compartimos con ellos el resto del descenso. No hay como estar fuerte para subirse a todos los sitios.

lunes, 23 de abril de 2007

Bazias


Este sábado nos dimos un paseo por Panticosa. Había venido Jokin, desde Colombia, y quería hacer esquí de travesía, así que, haciendo un poco de malabares, nos acoplamos al NordwandStage reconvertido por la calor, y combinamos un grupo multidisciplinar. Horn, Jokin, Kurro, Nadia y el Principe se dedicarían a foquear, Estefania y Rodri al clásico estilo "si me hundo es por que quiero", y Montse y yo nos estrenamos en eso de emular a Federer.
A las siete estabamos en la embotelladora. Sepa el señor Nozar que el infierno existe y es eterno.
Cruzamos el resort y alcanzamos el GR-11. Se ve poca nieve, parece que tocará portear hasta la cima, pero a la salida del bosque, a 2000 metros, el manto es continuo, y esquiable. En esa cota hay ya rehielo, con lo que la progresión a pie no es demasiado penosa, y hay quien se calza las cuchillas. También hay quien no, y se va por lo más helado, y consigue alguna quemadura leve.

En eso que vamos llegando al cuello de Brazato, comprobamos que caminar sobre las aguas no es tan complicado, disfrutamos de las vistas del vecino Comachibosa, y ya desde la cima, de las cumbres del circo de Gavarnie. De bajada, podemos apreciar el gran contraste entre los que se disfrutan de deslizarse por la nieve, y los que cada tres pasos se hunden hasta la ingle, ya que para ellos la nieve ya está en un estado deplorable. En un punto intermedio, a los discípulos de Federer sólo nos queda agradecerle su gran aportación al mundo de la montaña.

Para completar el día, reunión en el restaurante del Camping de Escarrilla, donde nos dan algo caliente de comer y nos juntamos con otras gentes, que nos cuentan otras historias