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miércoles, 20 de agosto de 2008

Nieva en Agosto

Puente de la Asunción en el valle de Tena. Nos juntamos el jueves a cenar con Manu Horn, Emilio y Traba, en el bar Willy de Sallent de Gállego. Sobre la mesa, reseñas varias de espolones, aristas y paredes. Montones de opciones que se diluyen al amanecer del viernes. Ha nevado por encima de 2300, y el día está muy cerrado.

Perreamos por Escarrilla, Sallent y el Portalet, donde al menos estiramos un poco las piernas. Manu y Traba se suben al Pène Mieytadère, cuya mayor dificultad es escribir el nombre correctamente. Buscamos la meteo para el día siguiente, que no es demasiado buena. Pese a ello, Emilio, Manu y Traba se preparan para intentar la cresta de Costerillou. Nosotros no lo vemos tan claro, y optamos por un plan que salga en el día, la cresta Garmo Negro-Algas-Argualas.

Llegamos al lago de Panticosa, muy corrupto, y lo cruzamos rápido para encontrar el camino de las Mallatas. La pendiente es mantenida, y vamos subiendo sin pausa hasta llegar al collado de Pondiellos. Allí el ambiente es muy frío, y nuestros ánimos también, así que decidimos bajarnos. Al poco de eso, comienzan a caer copos de nieve. La isocero se ha pasado a saludarnos este finde, pero como no teníamos muchas ganas de verla, nos largamos en busca de otros planes.

Al otro lado del monte, Emilio, Lluis y Manu tienen más de lo mismo, lluvia y nieve en la tienda, y amanecer con niebla, lo que les hace bajarse de vacío también.

lunes, 23 de abril de 2007

Bazias


Este sábado nos dimos un paseo por Panticosa. Había venido Jokin, desde Colombia, y quería hacer esquí de travesía, así que, haciendo un poco de malabares, nos acoplamos al NordwandStage reconvertido por la calor, y combinamos un grupo multidisciplinar. Horn, Jokin, Kurro, Nadia y el Principe se dedicarían a foquear, Estefania y Rodri al clásico estilo "si me hundo es por que quiero", y Montse y yo nos estrenamos en eso de emular a Federer.
A las siete estabamos en la embotelladora. Sepa el señor Nozar que el infierno existe y es eterno.
Cruzamos el resort y alcanzamos el GR-11. Se ve poca nieve, parece que tocará portear hasta la cima, pero a la salida del bosque, a 2000 metros, el manto es continuo, y esquiable. En esa cota hay ya rehielo, con lo que la progresión a pie no es demasiado penosa, y hay quien se calza las cuchillas. También hay quien no, y se va por lo más helado, y consigue alguna quemadura leve.

En eso que vamos llegando al cuello de Brazato, comprobamos que caminar sobre las aguas no es tan complicado, disfrutamos de las vistas del vecino Comachibosa, y ya desde la cima, de las cumbres del circo de Gavarnie. De bajada, podemos apreciar el gran contraste entre los que se disfrutan de deslizarse por la nieve, y los que cada tres pasos se hunden hasta la ingle, ya que para ellos la nieve ya está en un estado deplorable. En un punto intermedio, a los discípulos de Federer sólo nos queda agradecerle su gran aportación al mundo de la montaña.

Para completar el día, reunión en el restaurante del Camping de Escarrilla, donde nos dan algo caliente de comer y nos juntamos con otras gentes, que nos cuentan otras historias