jueves, 31 de mayo de 2007

Morral del Drac

Esta vez tocaba una vuelta nocturna por la Sierra de Sant Llorenç de Munt.
Partimos de la Torre de l'Angel, cruzamos la riera y tomamos la pista que nos lleva a Can Garrigosa. Rodeamos la masia por el Norte, y nos internamos en la canal de l'Abella. Hacemos un buen tramo por el lecho del torrente, luego se cierra un poco, así que salimos por la derecha a buscar el sendero que viene de Can Poble. Ya por buen camino, pasamos junto a un pou de glaç y subimos las últimas rampas, hasta llegar al collado del Morral del Drac. Una hora y media, yendo tranquilo. Aquí bebemos un poco de agua y atravesamos por dentro la curiosa formación rocosa, observando también las líneas de buriles que suben por sus paredes. Se está haciendo tarde, pero esta vez no tenemos prisa.
Tomamos el amplio camino que se dirige hacia el Montcau y el Coll de Estenalles. Pasamos por la salida de la canal del Pi Tort, que combinada con la canal de la Abella completan un buen recorrido por esta zona de la Sierra, pero el plan de hoy es llegar un poco más lejos, y bajar por la Carena dels Ginebres. Un error, como veríamos más adelante.
Continuamos hasta els Obits, y arriba tomamos el sendero, un poco difuso al principio y más marcado después, que sigue por la parte superior de la Carena del Ginebres. Aquí ya es bastante de noche, y debemos utilizar el frontal. Bajamos el Morral Gran por una zona rocosa con hitos, llegamos al Coll dels Ginebres y ahi no encontramos el camino que, según el mapa de la Editorial Alpina, deberá bordear por el Norte el Morral d'en Bens. Damos un par de vueltas, y al final lo pasamos por arriba. Un paso de II, y camino marcado arriba, que nos conduce a una canal que destrepamos. Está bastante empinado para ir de noche, pero está bien marcado, y vamos haciendo, hasta que el camino se pierde en una pedrera tumbada.
Está ya muy oscuro, y no tenemos buenas referencias, así que optamos por asegurar, y deshacer lo andado. El itinerario elegido era un poco arriesgado para una salida nocturna, camino desconocido, zonas de bosque, zonas escarpadas. Para otras lunas intentaremos algo más conservador.
Volvemos nuestros pasos hasta els Obits, pasamos después por la salida de la Canal del Pi Tort, pero tampoco sucumbimos a la tentación, y aseguramos bajando por la Canal de l'Abella. El camino baja hasta el Pou de Glaç y un poco después, va por la ladera, bajo la mola, dirigiéndose a Can Poble. Después, tomamos el desvío que baja directo a Can Robert, y de ahí a la Riera, directo a la Torre de l'Angel.







lunes, 28 de mayo de 2007

Cresta del Sol

Ayer domingo nos acercamos a Sant Llorenç de Morunys con la intención de escalar la cresta del Sol. Nos saltamos el párking, y llegamos casi hasta el cruce de Berga para poder dar la vuelta, lo cuál nos sirvió para localizar un restaurante, y comprobar que la parte superior de la cresta estaba cubierta por la niebla. Entre eso, que el día anterior había llovido, y que hacían 10 grados estuvimos a punto de no entrar al párking y volvernos para casa. Pero aparcamos, y comenzamos a seguir la reseña para la aproximación.
Los primeros pasos para encaramarse al túnel me parecieron muy finos, si eso es segundo, tendremos que apretarle bien al IV+. Después, el día se va abriendo, la reseña es precisa y el camino está bien fitado, y encontramos sin ningún problema el spit que marca el principio de la cresta. Aquí nos ataviamos para la ocasión. También nos ponemos los gatos, aunque no debe ser problema ir en zapatillas hasta la R0. Hacer la vía en zapatillas ya será otra historia.
Le doy al primer largo. La entrada está algo húmeda, pero llego a la primera chapa. Paso la cuerda, respiro y busco la siguiente. Había oído hablar de alejes, y tenía algo de respeto, léase miedo.
-¿Dónde estará?
-Ah, ¡ahí está!. Y tiene un maillon, y otra chapa al lado.
-Mira que va a ser la R1.
-Pues en algún sitio estará. Además, si aleja es que es fácil. Así que para arriba.
Doy un par de pasos y veo la segunda chapa, que estaba en su sitio, pero escondida detrás de un bolo. Y a partir de ahí, a disfrutar. Sigo hasta montar la R2 en los pinos. Llega Montse, contenta porque la cresta hace honor a su nombre y nos empieza a pegar el sol, y le ataca al L3, la veo desaparecer, y le voy dando cuerda.
-Vaya, parece que los 30 metros son casi 35. O 40. Casi 60.
Cuando me recupera yo tampoco veo la R3, ¿tal vez haya desaparecido?
Recogemos la cuerda, y otro tramo de andar, I, II, III hasta el último resalte.
El L5 tiene una roca excelente, y un equipamiento tirando a deportivo. Da pena que se acabe.
Pero aún queda bajar. Se baja un poquito hacia el Norte y se flanquea hasta el collado. Y desde ahí, todo recto para abajo. Canal, bloque empotrado, rapel y ferrata/maderata.
Todo, desde el principio hasta el final, estupendamente indicado en la reseña de Aspavil. La vía está equipada con buen gusto, sólo echamos de menos una instalación de rapel al principio de la peculiar ferrata, o en el centro del barranco, para llegar al suelo sin jugarse el tipo más de la cuenta, que la ferrata es algo precaria.
Como último apunte, nos costó cinco horas de coche a coche, y llegamos justo a la hora de comer.

Puig Madrona

Este viernes, los Ferrocarriles de la Generalitat nos llevaron de excursión. La idea era conocer una parte de la Sierra de Collserola, de la que había oído hablar mucho, pero aún desconocía.
Nos bajamos en La Floresta, y enseguida nos encaramamos al lomo de la Serra de Can Juliá. El camino, marcado como PR-C-35 (pequeño recorrido, marcas blancas y amarillas) transcurre por las calles de una urbanización, la Colonia Montserrat.
Una vez abandonamos la urbanización, la calle se convierte en una pista, que enseguida podemos abandonar y continuar el resto del recorrido por el sendero, (Del Besós al Llobregat sin cruzar ningún torrente). El recorrido es agradable, y se alternan encinas, robles y pinos, colinas y collados hasta llegar al Turó de l'Alzinar (Turó de la Pineda?). Aquí deberían haber buenas vistas de la zona del Baix Llobregat y el Garraf, pero además de ser tarde, está bastante oscuro, llovizna y apenas vemos Molins de Rei.
La sierra y el camino giran hacia el Norte, bajamos a un nuevo collado, subimos al Turó de Rossinyol y bajamos a un último collado, donde encontramos el área recreativa de la Salut del Papiol, y la románica ermita del mismo nombre, y también de Santa Eulalia. Atacamos el Puig Madrona, por la Sur Directa (¿es ciclable?) y alcanzamos la cima, donde hay instalada una torre de vigilancia de incendios. Descendemos hacia el Norte, por el bosque, y salimos de él en las inmediaciones de la Masia de Can Barba. Se nos ha hecho de noche, otra vez, así que aseguramos y vamos hasta Valldoreix por pistas amplias. Nada más llegar a la entrada de la urbanización, aka Entidad Municipal Descentralizada, vemos pasar el autobús, pero tardamos en reaccionar y se nos escapa, así que nos pateamos Valldoreix entero, unos tres kilómetros, hasta llegar a la estación de los Ferrocarriles Catalanes.
Dos horas y media, bien andadas, la mitad de ellas por terreno urbanizado, pero en el resto te olvidas de que estás en medio de un entorno urbano. Poca gente, pero es que el día no invitaba, y tampoco eran horas, y sólo coincidimos con una pareja de beteteros noctámbulos. Collserola promete, tendremos que buscar otros recorridos por la zona.