viernes, 9 de mayo de 2008

L'esquirol. Sant Llorenç de Munt. Vía Normal.

Ayer volvimos al párking del Cavall Bernat. La tarea del día no era muy larga, así que sin muchas prisas nos dirigimos al esquirol. De frente la roca impresiona, pero por la parte trasera, por donde discurre la vía normal, presenta un aspecto más accesible.



Lo normal es hacerlo de una tirada. Se supera el muro de entrada, IV con buenos bolos, protegiéndose con una recuperable y un buril. Se atraviesa un poco a la derecha para alcanzar la fisura fácil (III). Antes ponemos otra recuperable. En la fisura aleja algo, pero es sencillo. A la salida, en la terraza de la derecha hay un clavo nuevo. Se le pone una cinta larga, pero no mucho, porque viene el momento All-Bran de la vía, una travesía a la izquierda, con roca discreta protegida con clavos cincuentenarios. Tres movimientos y se acaba la vía. Arriba hay una encina con cordinos, un spit nuevo con anilla y una plaqueta con un mosquetón de descuelgue oxidadín.
Salen casi treinta metros de tirada.



Después, de la R se sale caminando hacia la cima, un bloque suspendido en el vacío, al que se llega tras un corto paso de II. El día está gris, y ya es casi de noche, así que tampoco estamos mucho, y nos vamos para abajo. Marisa no había rapelado nunca, pero no se le da mal. Plegamos las cuerdas y llegamos al coche en un plis-plas, antes de que se nos haga de noche, aunque la vía de hoy era corta y sin aproximación, con lo cual no es mucho mérito.

miércoles, 7 de mayo de 2008

Pic del Martell. Retorno Mágico

Ayer tocaba otra sesión de escalada vespertina al Pic del Martell. Esta vez entramos por la Retorno Mágico, pero nos olvidamos de la reseña, así que con un poco de incertidumbre nos metemos al primer largo. La idea es que la vía va para arriba por lo fácil, y que está bastante limpia.

L1 (IV): A la izquierda de donde comienza la vía hay una fisura con su correspondiente fisurero. Hacia él me dirijo, lo chapo y compruebo que no es tan fácil, y que tal vez la vía no fuera por ahí. Intento colocar otro seguro más arriba, pero no acierto a ver la manera. Me estoy un rato hasta que me convenzo de que los cantos no son malos, y apretando un poco salgo por arriba, lo que me deja sin aliento para el resto del largo. Tampoco es mucho problema, porque el resto es fácil. Se pasa junto a una reunión de buriles (poner una recuperable, chapar y seguir), se cruza una repisa y por un diedro fácil se llega a una buena R, terrazita, dos buriles y puente de roca.

L2 (IV+): De la R se supera un primer diedro. Encima se puede tirar recto, por una canal que está tan rota como parece, pero mejor tirar un poco a la izquierda (hay un clavo) y superar el resalte por unas fisuras tiesas con muy buen canto. Arriba hay otro clavo donde Montse monta R con dos aliens, porque entre un diedro y otro roza algo.

L3(IV): Lo que sería el final del L2 es una canal con vegetación, fácil. Después, se entra en una placa amplia, acanalada. Se sube cómodo, y parece que debe protegerse a placer, pero tengo un día espeso, y no acierto con los trastos, y malmeto un par de friends hasta que encuentro un puente de roca, que sí que me queda apañado. Las canales tienen un poco de tendencia a izquierda, y cuando parece que debe estar la reunión, aparece, en una buena repisa. Hay un puñado de buriles y un parabolt.

L4(IV): Encima de la R hay un espoloncito, y a la izquierda una línea de parabolts. Pues la vía va por la derecha del espolón, por lo fácil. Hay otro fisurero empotrado y Montse coloca otro más para incorporarse al espolón. Después, se va haciendo cada vez más fácil, es una trepada por bloques, hasta que la pared se acaba. Ya arriba del todo aparece un parabolt, y después, una buena R con otros dos parabolts.

Cuando llego yo a la R todavía hay bastante luz. Los dos primeros largos se nos han amontonado un poco, pero los dos últimos se nos han dado bien, y hemos conseguido salir en tiempos. Además, viendo la reseña comprobamos que hemos seguido la vía casi al completo, sobre todo por que el trazado es evidente. La vía está bastante limpia, la guía de Barcelona y alrededores la pone como semiequipada, pero apenas hay dos clavos y buriles en las reuniones. A pesar de eso tampoco hace falta llevar muchas cosas.

martes, 6 de mayo de 2008

Aresta Brucs a la Saca Gran




Este domingo llevamos a Óscar a escalar. Queríamos algo sencillo, pero que también tuviera un poco de altura. Buscando por ahí encontramos esta vía de Riera y Cerdá, que este año hace las bodas de oro, y acertamos. Con la cuerda por arriba se hace bastante bien. Tiene un par de pequeñas travesías pero no son problemáticas. Yendo de primero tampoco es un paseo, dos seguros por largo no dan para muchas alegrías, hay que ir atento.

Subir a Montserrat un domingo primaveral a mediodía es una odisea. El párking del monasterio está lleno, pero los Mossos nos dejan pasar hacia Can Massana. Allí también cuesta encontrar un sitio, pero logramos aparcar. El camino de las Portellas es entretenido, con alguna trepadilla, y un tramo con cuerda fija, y enseguida estamos al pie de vía. Hay un parabolt encima de una encina hermosa.

L1 (30 mts. IV): Para llegar al parabolt entro por la izquierda, por una placa lisa, chapo un buril, creo que de la vía Stephanie, y me encaramo a la encina. También se puede llegar a la encina por la fisura, por la derecha, algo terroso. El largo sigue la fisura, a mitad tumba bastante y hay otro parabolt. Otro tramo de cuarto por la fisura ancha hasta que se acaba. Entonces hay un clavo oxidado cabeza abajo, y una travesía a la derecha hasta la reunión. Si te abstraes del clavo y de donde para el anterior seguro es bastante sencillo. Dos parabolts con anilla. A Óscar le cuesta un poco ponerse a escalar, pero luego sube bien. La travesía final, fácil pero con posible pendulillo, no le supone ningún problema. La reunión es casi colgada, y le impresiona bastante.

L2(30 mts. IV+): Comienza por un muro tieso a buscar un parabolt. Después de chaparlo ya no hay problemas, unos metros más tiesos, una baumeta con un cintajo (mejor chaparlo sin mirar de dónde está cogido) y luego tumba. En la rampa tumbada hay otro párabolt, y se sale a una cómoda y soleada terraza. Un poco a la izquierda esta la R2, otra vez parabolts con anillas. Óscar pasa sin problemas, y está más cómodo en esta R que en la anterior. Aquí se puede sentar, y ver el paisaje, y hacer fotos.

L3(30 mts, IV): Se sale todo a estribor, para buscar la zona más tumbada. Hay un parabolt y un buril antes de alcanzar una buena laja. Bordeándola por la derecha encontramos el segundo parabolt. Luego, nos incorporamos a ella y ya fácil tiramos a cima. Un poco antes está la R3, dos parabolts. A Óscar se le amontona la travesía bajo la laja. Tiene buenos pies, y tirando de invertido sale cómoda, pero no es demasiado intuitivo. Después de un rato, Montse acaba convenciéndole de que puede hacerlo, y acaban llegando los dos a cima.

Corre algo de aire, así que monto un pasamanos hasta el rápel, en la otra cara de la aguja. La instalación da un poco de cosa al verla, pero mirándola bien resulta sólida. Comemos algo, disfrutamos del ambiente y para abajo. Un corto rápel nos deja en un colladito, y de ahí, una canal con algún destrepe de II en el pie de vía. Usamos la cuerda para asegurar a Óscar, pero se baja sin problemas, teniendo un poco de cuidado con las piedras sueltas.

Ya de vuelta al coche volvemos a sacar la cuerda para descolgar a Óscar en el tramo de cuerda fija. Después de haber estado por ahí arriba se le nota más cómodo con las cuerdas.