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martes, 8 de enero de 2008

Hielo en Plan

De nuevo habíamos quedado con Tino y Xose. Esta vez para despedir el año pinchando hielo, en la boca Norte del Tunel de Bielsa. Nos juntamos en el párking, las condiciones son buenas, hielo con buen color aunque tal vez poco, muy poca nieve y mucha gente. Les saludamos, pero no vamos con mucha gana de batalla así que les dejamos a ellos enfrascados en la Diagonal y nos bajamos a Saint Lary, a ver si esquiamos.

Hay niebla por la zona, y las condiciones son desagradables, así que nos damos la vuelta. Y pasa que al salir a la boca Sur el tiempo mejora, y nos vuelven a entrar ganas de hacer cosas. Así que nos buscamos algo a nuestra medida, para probar cosas.

En Plan encontramos un par de resaltes de hielo, en bastante buenas condiciones por la parte sencilla, y un poco escasos de hielo y con algo de agua por la parte difícil. El primero será 2+/3 por lo fácil, y el segundo 3, en los dos salen unos quince metros de hielo, y treinta de largo. Dándole por lo duro saldrá 4/4+. Está equipado con árboles para rapelar, y con tres tornillos se hace bien. Como novedad, estreno el Shunt que me ha traído el Olentzero. Son un par de rápeles muy tumbados y aún así encuentro que el aparato es una maravilla. No me explico cómo he podido bajar por los Volados sin él. Son ganas de sufrir.

martes, 6 de noviembre de 2007

Montó por el corredor E.

El Monto no destaca precisamente por su altura, ya que esta rodeado de montañas como Eriste, Llardana, Bachimala, Culfreda o Suelza que lo superan ampliamente. Sin embargo sus fuertes y uniformes pendientes hacen que la ascension no carezca de ambiente en ningun momento.

Al corredor E del Monto se accede desde el sendero que lleva desde la Virgen Blanca hasta el refugio de Tabernés (PR, marcas blancas y amarillas). Podemos iniciar la marcha bien desde abajo, desde la Virgen Blanca, en la pista de Biados, junto al puente del Zinqueta de la Pez, o bien desde arriba, siguiendo un poco por la pista de Biados, para coger despues la de Tabernes. Despues de cruzar de nuevo el rio Zinqueta, aparcamos y tomamos el camino hacia abajo en la segunda curva de herradura a derechas. La primera opción lleva una media hora, y la segunda unos cientos de metros.

Para alcanzar la base del corredor seguimos una marcada canal de avalanchas que nos conduce directamente hasta la base. A partir de aqui ya no hay perdida. 600 metros todo para arriba, por pendientes uniformes de 45º con algún pequeño resalte de 50 o 60º segun condiciones, tal vez en hielo o mixto. En la parte superior pierde algo de pendiente y se ensancha. En ese momento hay que buscar ligeramente la izquierda para buscar un nuevo estrechamiento que otra vez por pendientes de 45º nos lleva hasta una brecha en la arista SE, a unos 2350m.

Aqui el ambiente se duplica, pero siguiendo por el filo de la arista (II algo suelto) llegamos a la cima E (2475 m.), donde acaban las dificultades.

Para descender, seguimos la arista cimera hasta la cima W (2478m.) y descendemos por la loma hacia el N, hacia el amplio collado. Una vez en el, tenemos dos opciones: tomar la normal del Monto hacia el O, para bajar hasta el barranco Sallena y seguir el GR-11 hasta Virgen Blanca, o bien descender hacia el Este, en direccion a Tabernes, para por terreno algo escarpado y perdedor, bajar hasta el rio Zinqueta de la Pez y seguirlo hasta el punto de partida.

DESNIVEL: 700 m.
HORARIO DE SUBIDA: 4 horas
DIFICULTAD: AD (II,50º)
MATERIAL: Cuerda de 60, un tornillo o dos, ancla y estaca de nieve, y algun fisurero y cintas cosidas para la arista.
MEJOR ÉPOCA: De Diciembre a Abril, pero:
EL CORREDOR ES MUY PROPENSO A AVALANCHAS. ORIENTACION ESTE. A COMENZAR MUY TEMPRANO Y NUNCA CON RIESGO DE ALUDES. CAEN COSAS. LLEVAR EL CASCO PUESTO DESDE LA APROXIMACION

martes, 15 de mayo de 2007

Posets por el corredor Jean Arlaud


Levantarse a la una y media de la mañana suele dar pereza, pero como habíamos pasado media noche de vivac a pelo bajo lluvia intermitente y otra media noche hacinados en el coche, pues tampoco se echa mucho de menos el saco. Así, con un par de horas dormidas entre los tres arrancamos para arriba, y cinco horas de penurias después tiré la siguiente foto, ya en la entrada del corredor.


Las informaciones de quince dias antes de Pau, y las fotos e informaciones recogidas sobre el terreno el dia anterior por el señor Horn nos presagiaban buenas condiciones, tirando a sencillo. Y así hubiera sido de no ser por un pequeño detalle: la meteo.

Las nubes habían impedido el rehielo, le toco a Lluis abrir huella todo el camino, y todo el corredor. Y lo peor era el viento, fuerte y muy racheado, que hacía peligroso el descenso por la arista Norte. Así, nos metimos en faena, barajando seriamente la opción de destrepar o rapelar el corredor.

Una vez dentro del corredor se nos olvidan todos los males. Hay que ir concentrado todo el tiempo, poniendo especial atención en los dos resaltes de hielo. El primero es un paso de superación, tieso pero corto, con hielo excelente al principio y peor cuando tumba. En el segundo hay 5 o 6 metros de hielo un poco más irregular, cubierto de nieve, a 60º. Después, terreno cuarenta y cinco hasta la cornisa, que parecía amenazante, pero no es para tanto, pequeñita, y apenas desploma, y se pasa por la izquierda a cuarenta y cinco. Dos horas muy agradables de corredor.

A la salida, vuelta a la realidad, viento huracanado en el collado, el destrepe es inviable, nos queda elegir entre cima y arista norte o bajar hacia el Sur, rodear Espadas y coger el GR11 para volver a Viadós, pero con niebla y sin mapa no nos convence, así que vamos a cima, from lost to the river. Bebemos un poco, hacemos la obligada foto de cima (yo quería foto y ellos no, así que les obligué), y emprendemos el descenso, por la arista norte.

Sesenta grados por la vertiente oeste, ochenta por la este y nosotros andando por un filo donde apenas caben los dos pies juntos. Con viento con rachas muy fuertes. No todo es malo, hay una huella excelente, y la nieve está muy bien. Lluis y Montse pasan cómodos, pero yo y mi vértigo decidimos que hay que ir con calma, me siento un rato con un pie a cada vertiente para respirar, y llego a la cima norte. Desde allí, la huella por la arista abandona el filo, se sigue un poco, y a la que se ve claro se baja a saco por palas de cuarenta y, hasta el glaciar.

Aquí hacemos una parada para contemplar el corredor, donde todavía andan un par de cordadas, nos cruzamos con la gente que sube, mitad a pie mitad foqueando, seguimos para abajo con nieve pasta, pero bastante huella, llegamos al bosque, logramos cruzarlo sin ver la cabaña del Clot, y sin perdernos, cruzamos la Palanca de Añes Cruces, y atravesamos las granjas de Viadós, nuestras particulares praderas de Valhalla, pues por fin podremos quitarnos las botas.

Han sido once horas de dura batalla, durmiendo poco, enfrentándonos a la lluvia, a la nieve, al viento, al frío, al cansancio, al miedo. Hacían falta muchas ganas, y tanto Montse como Lluis las tenían, y saber dónde se está, que lo sabían. Así, lo difícil se hace fácil, y lo duro se hace soportable.

lunes, 7 de mayo de 2007

Primavera


Este fin de semana tocaba primavera.

Alejarse de los desniveles, de los ritmos.

Alejarse de los grados, de los metros






Este fin de semana tocaba disfrutar

del color, de la luz,

de la primavera.








Disfrutar al verse rodeado de vida,

que surge por todas partes,

y sentir que se es parte de ella.