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lunes, 6 de octubre de 2008

Paret del Grau. Coll de Nargó.

El sábado fuimos a escalar a Coll de Nargó. Haciendo tiempo, pues las mañanas ya son frescas. Subimos a Coll Piquer, aparcamos y examinamos las reseñas en busca de vías asequibles para escalar en paralelo, pues somos una buena cuadrilla. Nos decantamos por la zona central, Josep, Toni y Montsem harán la Peti qui peti, Silvia y Sergi la Cainejo y Montse y yo comenzaremos por medio de las dos vías.

Si fa sol (L1:5c,L2:5b): Comienzo desafinando, el primer largo tiene pasos más duros de lo que estoy acostumbrado a hacer, y tengo que pararme a mirármelo bastante. Además, la cámara me estorba, y casi va pared a bajo. Después de mirarlo, los pasos son factibles, pero de fe y equilibrio. La segunda tirada le toca a Montse. Bastante discontinua y con la parte superior algo feota. Arriba se monta R en un parabolt y un clavo. Para bajar, destrepamos con cuidado hacia el colladito de la cresta, donde está Silvia en la R2 de su vía, y rapelamos de una vez con cuerdas dobles, unos cincuenta metros.

Cainejo (L1:5b,L2:5a): Intercambiamos vías con Sergi y Silvia. Las tres primeras chapas son comunes con la vía anterior, y sufro menos que en la vez anterior. Después viene una sección de canalizos que da nombre a la vía, donde vuelvo a pasar apuros. Pese a todo, consigo encadenar. Por la izquierda Sergi encadena también Si fa sol. La segunda tirada comienza con un tramo vertical con canto, atlético, que Montse resuelve bien, para acabar con una rampa tumbada, con seguros lejos, que lleva al colladito del rápel.

Peti qui peti (L1:5b,...): Después de las dos vías ya estamos un poco cansados y deshidratados, pero vemos que Montsem y compañía se han dejado una cinta en la primera tirada, así que subimos a recuperarla. La vía comienza algo más técnica que las anteriores, y entro arrastrado. Después se decanta en clara diagonal a la izquierda. La cinta estaba abandonada en un clavo, fuera de la línea de la vía, en roca algo sucia. Aprovecho una planta de romero en una fisura para lazarla y llegar en A0 al clavo, recupero la cinta y continúo la travesía diagonal. Llegando a la R hay un paso por una repisa, fácil pero gracioso, donde vuelvo a sufrir y tengo que hacer A0 para llegar a la cadena. Ahora, debí haberme descolgado para que Montse desmontara la vía en toprope, pero ni se nos ocurrió, así que aseguré a Montse desde la R, que subió sin problemas, y rapelamos los dos.

Nos juntamos todos al pie de vía, recogemos las cosas y bajamos a Coll Piquer a picar algo. Después, para acabar el día, un poco más de deportiva, en Coll Piquer.

Boix Coix (4c): Vía corta, de unos ocho metros, con un spit de chapa fina a mitad de vía. Muy dura para su grado. El descuelgue de un único parabolt con anilla, mejor seguir hasta la reunión de arriba (V/A0).

Efectes secundaris (6a+): La continuación de la anterior. Paso la placa naranja en A0 hasta llegar a la parte superior, muy vertical, pero de canto generoso, que sale sin problemas. Con la cuerda por encima Montse pasa la entrada por Boix Coix sin problemas, y consigue resolver la placa naranja, colocándose bien.

Quinque surf (5c): Vía corta y concentrada, que va a la misma anilla que Boix Coix. En toprope me parece imposible, hasta que me cantan la secuencia. Después un probarla un par de veces consigo hacer el paso de placa vertical con poco canto usando los pies y la cabeza, y las manos sólo para equilibrar. De nuevo en vez de hacer R en la anilla mejor hacer V/A0 hasta la R de efectes secundaris.

Ya hemos escalado más de lo habitual, así que damos por concluida la jornada y bajamos al pueblo a buscar algo de comer.

martes, 31 de julio de 2007

Vira del Embarradère. Midi d'Ossau. Cara Norte. (650 mts. AD)

Cuando Manolito (Horn) nos comentó la posibilidad de hacer esta vía no lo dudamos. Adaptamos los planes para la ocasión, y el sábado por la tarde llegamos a Pombie, justo a tiempo del último turno de la cena, buena y abundante. Después, charlamos un rato con Pedro, Fern, Toni, Susi y Manolito de sus andanzas pasadas y venideras, disfrutamos un poco de la luna llena e intentamos hacer alguna foto, sin mucho éxito.

El domingo nos levantamos para ser los primeros para desayunar, y a las siete de la mañana comenzamos a andar, hacia el Col de Suzon. Susi, Pedro, Fern y Toni, que van a subir por la normal, se lo toman con un poco más de calma, pero al poco seguirán nuestros pasos. Al llegar al Col de Suzon hay que seguir unos metros por la normal del Midi, para una vez que se ve la brecha de Moundelhs dirigirse hacia ella flanqueando. Destrepamos la brecha hacia el Oeste, y cruzamos la pedrera, rumbo a la brecha de los austriacos, evidente. Hora y media desde Pombie.

Una vez en la brecha, nos ponemos el arnés y el casco, e intentamos localizar el camino. Unos metros ANTES de la brecha de los austriacos hay que encaramarse a la placa, III fino al principio, luego II, para llegar a terrenos más sencillos después. Aquí debemos continuar en dirección al gendarme hacia el Oeste. El terreno está bastante trillado, y hay cairns, la orientación no es problema. Hay alguna chimenea corta, con algún paso suelto de III.

La chimenea que lleva a la brecha del gendarme es del estilo de las de la normal, II+, o III buscando lo difícil. Después viene el paso del gendarme, aéreo pero con bien de canto para pies y manos(aragon360grados: Midi d´Ossau:cara norte y Embarradere). Y un sistema de canales y placas tumbadas, II, que nos dejan en el hombro Noroeste. Aquí ya podemos ver la vira del Embarradère, y el Pilar homónimo, confluyendo en el Piton de la Fourche.

Un hito grande marca la entrada de la vira del Embarradère. También hay hitos que siguen hacia arriba, por la Norte Clásica, hay que vigilar un poco o tocará volver a bajar hasta la entrada de la vira
. Un destrepe fácil por terreno delicado, y unos metros de caminar en un terreno grandioso, con paredones arriba y abajo. Y después, nos internamos en la profunda chimenea.

Un primer resalte se pasa por la placa de la derecha (III). Luego llega lo chungo. Una cinta en el bloque empotrado de arriba parece que marca el camino a seguir. Superamos el nevero, que presenta alguna dificultad adicional, visualizamos la chimenea y vemos claramente que no es por ahí. Pinta vertical, liso y mal para proteger. Tal vez haciendo ramonage de ese pueda salir, pero no vamos a probarlo. En cambio, atacar la pared de la derecha por unas viras parece asequible primero e incierto después.

Destrepamos el nevero, con poco arte, y le toca a Manolito buscarse la vida por la pared derecha. Travesía fácil a derechas, y después, más que nada hacia arriba. Encuentra un clavo nuevo a la altura del paso interesante de III+, hay que subir mucho los pies, y Montse sufre después en ese paso, pero acaba dendo la talla. Hay algún otro paso, y algún otro clavo en buen estado, y se llega a la arista sobre el pilar del Embarradère. Un paso aéreo sobre un colladito y entramos al terreno fácil de la Fourche. Abandonamos las mochilas un momento y nos encaramamos al Piton de la Fourche. Un regalo. Merecido, porque el esfuerzo no ha sido pequeño, pero un regalo poder estar ahí y disfrutar del ambiente.

Segunda vez en la Fourche de este año para Montse, y tercera para Horn y para mí, así que esta vez no nos asomamos al corredor sur, y nos dirigimos directo a las dalles grises. Hay un clavo nuevo al principio, el de la salida de la placa sigue ahí, con el clásico chapaje por debajo del pie, y también hay un cintajo dudoso en la chimenea de salida de las placas. En la terraza de arriba, un gran bloque para hacer R. Horn comentó que en invierno había metido un alien en la travesía, pero es chunga de proteger, y es II o II+, aunque la primera vez se haga más dura.

Y después, un rato de andar (I) , y buscar las canales(III) que nos dejan a cinco minutos de la cima.

Arriba ya llevan un buen rato Pedro, Fern, Susi y Toni disfrutando de la cumbre, y al llegar nosotros aún se quedan otro rato más, disfrutando del día, del paisaje, y de los quesos de Roncal y Gabas. Y para abajo por la normal.

La tercera chimenea se destrepa bien, por la zona de la izquierda. Para la segunda y la primera sacamos la cuerda. Al pie de la primera chimenea, Manolito, demostrando lo gran alpinista que es, se adelanta al grupo para llegar al refugio el primero, e ir poniendo unas cervezas a enfriar.
Y poco más. De Pombie para abajo, luego intentamos en vano buscar un sitio donde nos den de comer a las seis de la tarde, así que carretera y manta, y cada uno a su casa. Y pensando ya en buscar otra ocasión para volver. Será por vías.



viernes, 13 de abril de 2007

Clocheton sur

Después de bajar del Imouzer y llegar a las tiendas, nos entró el marrón. A las cinco de la tarde comenzó a nevar con fuerza, así que nos encerramos en la tienda.
No tenía pinta de parar, de hecho estuvo hasta media noche, dejando entre cinco y diez centimetros de nieve, pero al final la noche se quedó rasa.
El objetivo del día era el Afella y la idea era subir al collado de los Clochetons, perder algunos metros por el lado de Lepiney, y cruzar hasta Tizi Melloul, para llegar a las cimas por el Oeste, por rampas fáciles.
Las condiciones no son las del día anterior, la capa de nieve fresca ha evitado el rehielo, además, todos estamos más cansados. Bueno, todos no, Toni sigue muy fuerte, y abre toda la huella hasta el collado, en unas tres horas. En el collado, decepción. Tizi Melloul está muy lejos. La bajada por la vertiente Oeste pinta muy empinada, atravesar a media ladera impracticable, tirar directo a cima por la arista Norte es III, pero la nieve es inestable, y la roca está mojada o cubierta de nieve. Abandonamos la idea del Afella, así que toca retirada.
Del collado hacia el Sur están los Clochetons, tres pináculos de roca, bastante verticales. De memoria, la normal debe salir IV. Pero la parte del collado no parece demasiado difícil. Convenzo a Montse para subir, y el resto comienza a descender hacia el refu. Trepamos, sin saber muy bien dónde vamos a llegar. Travesía a derechas, pelín descendente (I), muro tieso (III), repisa a izquierdas(II), canal descompuesta (I-) , bloque sobre el filo de la arista (III), y de repente se ha acabado la roca, y estamos en la cima. En vez de hollarla, nos agarramos a ella, que es una aguja curiosa, hacemos un par de fotos, y destrepamos con cuidado hasta el collado, y ya con más alegría, hasta el refu. El Afella quedará para otra ocasión.

jueves, 12 de abril de 2007

Toubkal

Suena el despertador a las seis de la mañana. Hace frío fuera del saco, y cuesta moverse. El agua se ha congelado dentro de la tienda, habrá hecho -10ºC o así. Nos preparamos, sin darnos demasiada prisa, y echamos a andar. Sigue haciendo mucho frío. Pasamos el refugio, ya ha salido casi todo el mundo, pero tampoco es que haya mucha urgencia. El tiempo es bastante estable en esta época del año, lo que quiere decir que a partir de mediodía las nubes de evolución tapan las cimas, y también sube niebla del fondo del valle, pudiendo acabar todo en una tormenta de nieve, pero hasta las dos del mediodía no hay demasiada prisa.
Hay un rehielo brutal, la nieve cruje bajo los crampones, y es lo único que se escucha. Vamos subiendo hacia el falso collado. De los 3200 metros hasta los 3700 es una pendiente convexa, en la que no ves más de una pequeña parte de lo que queda por delante, así que avanzamos poco a poco hasta que aparece el sol. Y el frío intenso desaparece de repente. Hay que darse crema, ponerse las gafas de sol y quitarse ropa hasta quedarse en camiseta. La subida por el Ikhibi sur no tiene misterio. Primero se pasa junto a la cascada del refugio, después se alcanza el bosque de bloques de piedra, se llega a la olla bajo el Tizi'n'Toubkal y se sube casi hasta el collado. En este punto, Toni, que está muy fuerte y siempre va por delante, se desvía, como estaba previsto hacia el Toubkal Oeste. Montse y yo le seguimos como podemos. Cuando llegamos a la cima él ya lleva un rato. Unas fotos, esperamos un poco, pero vemos que el resto del grupo ha decidido renunciar a esta cima secundaria y dirigirse a la cumbre principal. Así que desandamos nuestros pasos, volvemos al collado, y atacamos ya la cima del día. De camino nos cruzamos con bien de gente que baja, y alcanzamos a David, Irene, David y Esther. Él tramo final es una cuesta de tierra, no demasiado incómoda, y arriba hay una pala de nieve demasiado helada como para hacerla sin crampones. Y un último tramo, de 15 o 20 º de inclinación, en el que se notan los efectos de la altura. Foto de grupo con el horrible vértice geodésico, techo para Esther, y dudas para la bajada. Yo quiero hacer el Imouzzer, colecciono cimas (alias tatxamendi), Toni se va a subir a cualquier cosa que le pongan delante y el resto del grupo anda algo más cansado, y prefiere bajar por lo sencillo. David comenta que la bajada por el Ikhibi norte no es complicada, y acabamos tirando por allí. En el collado Norte David, Toni y yo dejamos las cosas para subir al Imouzzer, y el resto bajan con calma. La cima del Imouzzer es una sorpresa. Se suben un par de falsas cimas, con algún destrepe sencillo hasta que se llega a la brecha que defiende la auténtica cima. Bajar directo a la brecha parece chungo, pero por la derecha se va bien, y se recupera la brecha por un corredor. Y ahí llega el paso de la risa, dos o tres metros de II donde la gracia está en la entrada, ya que hay que abrir un pie al vacío, colocarlo en el sitio bueno, y subirse a él. Foto de cima, y rápido para abajo, que ya se nos ha echado la niebla. La bajada por el Ikhibi Norte es muy recomendable, apenas llega a 40º en algún punto, y no es tan concurrida como la sur. Al llegar al fondo del valle principal hay que ir arrimándose a la izquierda para no bajar metros de más, y llegar a la zona de acampada bajo el refugio sin apenas perder altura.