lunes, 15 de septiembre de 2008

El escondite. Roques de Cosdevía

Nuevo rockostage en Cavallers. El programa es el mismo que en el anterior, dormir viendo llover en el párking de Caldes de Boi, descartar el granito y bajar en busca de mejores climas. Para el sábado elegimos el Escondite, en las Roques de Cosdevía, en el pantano de Escales. Nuestros ánimos escalatorios no están demasiado altos, pese a todo aún probamos cuatro vías en el sector Epi y Blas. Las vías tienen entorno a veinte metros, muy verticales con alguna zona que tira para atrás. El grado bueno para triunfar en el sector es entorno al 7a, pero con V+/6a hay suficientes cosas para pasar el día.:

Epi y Blas (V+): La monta Òskar, sin sudar. En las chapas de arriba desploma mucho, y me paro a mirármelo. Después de mirarlo, compruebo que desploma mucho. Montse y Eva la prueban y también coinciden en que desploma mucho y que los cantos están lejos. Con toda esa información, le doy un segundo pegue y la encadeno, usando sólo los cantos buenos y pasando rápido el desplome.

(6a): A la izquierda de Epi y Blas. Trampeo en A0 el paso de placa de la mitad, y llego al final de la fisura desplomada, pero no sé continuar. Como no hay presión por recuperar las cintas me bajo y lo dejo así.

(6a): Muro ligeramente desplomado, con buen canto. La pruebo en top-rope, memorizando tres movimientos cada vez, y haciéndolos sin respirar y sin colocar los pies. Fatal.

La Mano Negra (7a+): Me engañan para que suba a desmontarla, que lo chungo está abajo y las chapas están juntas. Sufro mucho, pero acabo encadenándola en top-rope, colgándome a descansar varias veces. Creo que de una cinta no hice A0. Pisando las chapas le doy V+/A0. Lamentable.

A parte de esto, lo mejor estuvo en la compañía de la gente que andaba por ahí, ver a la gente disfrutar escalando cada uno en su grado, ver a Sergio y Eva recuperándose de sus lesiones, juntarnos todos a cenar. La pena fue que no hubiera nadie grabando el vuelo de Pep.

Queremos una California.

1 comentario:

vaignbici dijo...

Menos mal que estabas ahi para frenar mis aspiraciones a 'hombre-pajaro'

Pep