martes, 25 de marzo de 2008

Graus

Graus tiene algo que lo hace especial.

Normalmente es sólo un punto de paso, camino de los valles pirenaicos de la Ribagorza y el Sobrarbe. Pero hay que ir un poco más allá de la travesía, y hacer una parada en el pueblo, admirar la plaza mayor con sus soportales, y subir hasta la Basílica de la Peña. Merece la pena.



1 comentario:

gatta dijo...

bonito post! tengo familia en Graus y en esa plaza he pasado muchas tardes, un lugar preciso!