martes, 29 de julio de 2008

Céllecs. Placa del Quatre

Escapada rápida a Céllecs, con Marisa. Aparcamos en Sant Bartomeu, y en un cuarto de hora nos plantamos en la placa del Quatre. El croquis de los accesos de la Guía de Barna es bastante bueno, y llegamos a la primera. Desde el collado entre el Turó de Céllecs y el Turó Rodó, donde está la antena, subimos unos metros hasta este último, y en un apartadero de la pista, a la izquierda, encontramos el sendero que lleva encima de las vías. En menos cincuenta metros llegamos a la parte superior del sector. Bajamos por la derecha y llegamos al pie de vía. Las vías tienen diez o doce metros, y están bien equipadas con parabolts y químicos. Es sombrío por la tarde, se está bien, pero el calor y la humedad suponen un handicap.

Vía 2a (IV+, diedro): Diedro fisurado. Bavaresa de abajo a arriba, aprovechando el canto. Marisa lo encadena, y desmonta la vía. Pronto hará lo mismo en los sextos.



Vía del Quatre (V): Lo del Quatre viene de la forma que tiene la fisura. Lo del V sí que no sé de dónde viene. Es una escalada un tanto extraña, me cuesta equilibrarme para chapar, y me acabo colgando de todo. En la primera pasada saco los pasos y pongo las cintas. Montse y Marisa le dan en top, con bastante éxito. Le doy un segundo pegue, pero no encuentro la manera de chapar la segunda, y me cojo de la cinta para no llegar al suelo con la cuerda en la mano. Aún la pruebo otra vez, llego al mismo sitio y, esta vez sí, consigo pasar la cuerda por el mosquetón. Del revés. Qué paquete. El punto rojo se queda para otro día.



Escupe Guadalupe (6a): Como está el top montado, probamos a ver cómo es, pero nos pilla lejos aún.

jueves, 24 de julio de 2008

Contrafuerte oriental al Midi d'Ossau

Simpatica escalada de iniciación según los autores (Munsch, Ravier y Thivel) de Roca, nieve y hielo en Pirineos.

Una definición bastante acertada. Dificultades moderadas y escaso compromiso dentro de el magnifico ambiente de las paredes del Midi d´Ossau. La vía recorre el contrafuerte oriental, perfil derecho del Midi tal como se ve desde Pombie, bastante cerca de la vía normal. No es nada perdedora. El abandono es posible en la mayor parte del recorrido, bien andando por viras, bien mediante un rapel, siempre a la derecha, claro.

Dificultad: (AD, IV)

Longitud:300 metros.

Horario:3 horas para la via. 3/4 de hora más hasta cima.

Material: 2 de 60, fisureros, friends, cintas para bloques. Sólo hay tres clavos en todo el recorrido, y un spit para el destrepe al final de la via.

Aproximación:
Seguir la vía normal hasta la base de la primera chimenea. Unos pocos metros a la izquierda hay una amplia repisa donde preparar los cacharros.



Recorrido de la vía
:

L1: Atacar directo primero por placa y luego por diedros poco marcados. Roca con mucho liquen, y presas no muy claras (IV-). Este primer largo marca la dificultad de la vía. Llegar hasta que la pared pierde inclinación. (40 m)
L2: Por terreno fácil (II, I y luego andar) llegar a la base del muro del tercer largo. (50 m)
L3: Atacar el muro de roca bastante fraccionada (III) por la derecha, ir cruzando hacia la izquierda y salir por un diedro a montar R en la parte superior. (30m)
L4: Seguir el filo de la arista (III) y montar reunion al principio de unas placas tumbadas (40m).
L5: Superar las placas, que van perdiendo dificultad (II, I, andar) y darle al ensamble hasta la base de un pequeño murito (90m)
L6: Superar el corto murito (II+) y llegar por terreno fácil hasta la base del diedro desplomado (40m)
L7: Apretar un poco en la entrada al diedro (IV), dos clavos, seguir a la derecha por diedro chimenea y luego por una amplia fisura a la izquierda (otro clavo, seguramente de la primera de P. Daudu, J. Fayet, R. Olliver y J. Ravier del 1 de diciembre del 57). (50 m, escaqueable por la derecha)
L8: Descender un par de metros a una brechita y atacar un muro bastante tieso (III). En la parte superior, montar R con la cuerda en un bloque del tamaño de un R5. (30m)
Ahora, sólo falta una trepadita (I+) para colocarnos encima de una brecha. Un destrepe aéreo y delicado (III+) o un corto rápel (5-10m) de un spit M8 nos situa en la brecha, desde la que se alcanza rápidamente la via normal de acceso, junto a la cruz que marca el descenso por la tercera chimenea
Descenso:
Por la vía normal.

lunes, 14 de julio de 2008

Pic del Martell. Carrozas

Ayer volvimos al Pic del Martell, con Marisa. Es un poco fuera de temporada, porque pega el sol de lleno desde que amanece hasta media tarde. Sin embargo, la tormenta del sábado y una ligera brisa hicieron que la escalada fuera llevadera, o que, al menos, el calor no fuera el principal problema.

Después de barajar varias opciones, elegimos la Carrozas. La guía de Barcelona y alrededores le da IV,III,V,III, con las reuniones equipadas, así que confiamos en encontrarnos una vía fácil en su mayor parte, seguramente sucia y algo selvática, con algún tramo fino a proteger para pasar un poco de miedo.

La aproximación es corta, y cuesta abajo, y en veinte minutos estamos a pie de vía. Una cordada ya ha empezado la Herboristas, y el calor ha espantado al resto de la gente. Nuestra vía empieza en el rincón a la izquierda de la Herboristas.

L1(IV): Comienza Montse. La entrada es algo sucia, por la vegetación. Al principio cuesta encontrar los cantos entre los matojos. Pero ensegida la cosa cambia, y aparece la roca, fisuras, canto. Hay un buril, un poco desplazado de la vía, y más arriba un diedrito fisurado, tieso, protegido con un cordino nuevo en un puente de roca, que se ve desde el pie de vía. Se supera el diedro y se llega a la R, un spit con anilla y tres buriles que hay que chapar con expreses, porque los mosquetones de seguro no entran.

L2(III): Me toca a mí. Montse ya me había comentado que era un tercero algo peculiar, así que voy avisado. Empieza por un sistema de pequeñas fisuras, bastante vertical. Para empezar, coloco un fisurero, un friend y un alien. Otro se me queda atascado al colocarlo, y como no estoy para andar dándole tirones, lo chapo para que no se caiga y tiro para arriba con fe. Llego a una zona más tranquila, coloco otra pieza y sigo hacia la salida del largo. La roca arriba es muy compacta, mal para proteger, así que coloco bien el Camalot #3 antes del paso, y tiro para arriba, escalando un poco, poniendo bien los pies y ayudándome de laterales para las manos, algún canto bueno y con ayuda del árbol supero el techito y llego a una buena repisa para montar R. Busco un poco por la izquierda y encuentro la R2 de Fronteras del Infinito, tres parabolts con cadena, y me la apropio. Me he llevado el sacafisureros, y Montse tiene bastantes problemas para recuperar alguno de los cinco friends que he metido, y es que cuando los andaba colocando estaba bastante pillado.

L3(V): Otro para mí. De la R se busca el marcado diedro. La primera parte se pasa bien en ramonage. Después llega el paso clave, un diedro vertical con agujeros. Abajo se monta un buen puente de roca, pero después es más sencillo escalarlo que protegerlo. Hay un buril a la salida, y gracias a él y a el Camalot del #2 salgo en A0, con más miedo que vergüenza. Después el diedro pasa a ser una canal, y ya es sencillo, sólo hay que vigilar algún bloque dudoso e ir subiendo. A la izquierda encuentro la R3 de Fronteras, dos spits y un parabolt, y monto ahí.

L4(III): Ahora le toca a Montse. Contábamos con una caminata hasta la parte superior de la pared, pero aún queda tela que cortar. La canal continúa unos metros, hasta que desaparece, y hay que buscar por dónde es. Montse le tira recto, por un bloquecillo con su desplomillo protegido por un par de buriles. Lo supera y ataca un muro vertical muy fisurado, que supera también. Así, llega a la última panza. Chapa un buril e intenta superarla, pero los cantos le pillan lejos y abajo los pies son malos. Lo prueba por un lado y por otro. Al final, intenta una travesía, pero pierde el equilibrio, resbala y el buril aguanta la caída. Después de la panza, un spit y un desplomillo con cantos en los que te puedes caer dentro llegan a la parte superior de la pared. Se monta R en un puente de roca y ya está.

Foto de grupo arriba de la pared, con la playa al fondo, un cuarto de hora hasta el coche, también cuesta abajo, y a Castelldefells, a buscar un garito con cervezas, que falta hacen.

La vía me ha parecido buena, con dificultades homogéneas en todos los largos, poco equipamiento (un buril o dos por largo) y buenas reuniones, y sencilla de proteger. No es tan fácil como indica la reseña, aunque es probable que en el último largo hicieramos el de la Fronteras del Infinito. En todo caso, recorrido recomendable, con la roca impecable, muy adherente, que ya es decir tratándose del Pic del Martell.