viernes, 4 de mayo de 2007

Tened cuidado

Un amigo me envía esto:

Con esto solo un mensaje a todos, tened cuidado.
Repasemos los nudos propios y del compañero, prestemos más atención a esas maniobras fáciles pero que de un descuido acabas 200m mas abajo...
Todos hemos tenido resbalones, sustos,etc...
Esa caída en la aguja negra arrancando un seguro de la reunión, ese rappel con péndulo y golpeo en la pedriza, ese mini alud en el corredor de no sé donde, ese rayo en la Salenques, etc...
Como veis todos tenemos historias de compañeros muy cercanas o algunas propias, intentemos que se queden ahí, en historias pasadas y sin repetición.
Y por cierto, nadie muere haciendo lo que mas quería y mas le gustaba, eso son gilipolleces, siempre quedan montañas por subir, vías por probar o barrancos por descender.
Será el destino, será la fatalidad, lo que quieras, pero el hecho es ese, pasas a engrosar una estadística. Y ya van unos cuantos cercanos, mas o menos conocidos, que se quedan allí arriba.
Con esto no quiero ni desanimaros ni nada, sólo reflexionemos un poco y tenerlo en cuenta en la proxima salida... una vez mas TENED CUIDADO!!!

Un abrazo, Luis

jueves, 3 de mayo de 2007

Intento al Castellsapera



El domingo no madrugamos lo suficiente como para coincidir con Òskar en la Cresta del Sol, que era la tarea programada, así que nos zambullimos en la red, tratando de encontrar algo acorde a nuestras capacidades y la climatología. La respuesta la encontramos en el blog de Gatsaule: el Castellsapera. Se trata de un nuevo escollo en el ímprobo trabajo de conseguir las cien cimas, donde nadie regala nada. Partimos pues hacia Rellinars, aparcamos en el Carrer Sant Pere, y bajamos la calle hasta la riera, donde nos encontramos con el GR5. El camino atraviesa primero un bosque mixto de pino silvestre y torres de alta tensión, hasta llegar a una masía semiderruida (Les cases). Después, gana altura suavemente, bajo las paredes de conglomerado de la Roca del Duc y el Castell de Bocs. Después de haber casi rodeado este, en su cara este, un hito a la izquierda de la pista, junto a dos pinos juntos, nos indica el camino a esta aparentemente inexpugnable cima. En la parte inferior hay una corta chimenea (II), poco expuesta, equipada con cuerda fija. Después se llega a la cima superando unas gradas, fáciles pero expuestas, haciendo travesías a la izquierda cuando parezca necesario. Se destrepa por el camino de bajada, y se retoma el GR5. Con un corto repecho llegamos a la cadena del Cami Ral. El camino pasa junto a El Paller de tot l'Any, precioso nombre para una también preciosa montaña. La subida también apetece, pero la roca es considerada sagrada por los aborígenes, así que lo respetamos y continuamos nuestro camino. El Castellsapera nos espera. Al acercarnos a él dudamos en la forma de afrontar la ascensión, si de adelante para atrás, si por la derecha o por la izquierda, y acabamos flanqueándolo por la izquierda, siguiendo el GR, y llegando al Turó de Tres Creus. Desde la cima podemos observar la cara Norte del Castellsapera, y detrás vemos claramente un nublado más negro que el sobaco de un grillo, así que salimos por piernas de allí, y logramos llegar al coche casi sin mojarnos. El Castellsapera tendrá que ser en otra ocasión. Cuatro horas y media todo, subiendo con mucha calma, y bajando un poco ligeros.

Días después, revisando la lista dels Cent Cims, observo que aparece el Turó de Tres Creus, así que corro a apuntármelo. Parece que algunas cimas sí las regalan.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Puigsacalm




Este sábado nos acercamos al coll de Bracons, para subir al Puigsacalm, un paso más un la frenética carrera hacia las cien cimas. El recorrido, reseñado aquí por Amunt, es sencillo, del collado se toma el sendero hacia el Norte, señalizado con marcas rojas y azules. Transcurre en su mayoría por hayedos, y algún prado. En otoño debe ser especial, pero ya en primavera es un lujo. Después de subir cien metros de desnivel, el sendero abandona la cresta, y nosotros abandonamos el amplio sendero, y nos dirigimos por otro sendero menos marcado en dirección de la Roca del Corb. Por pendientes a veces empinadas, llegamos a su cima. Seguimos la cresta hasta alcanzar el Puig Tosell Xic, y después el Puig Tosell Gran. Y ya sin grandes desniveles, por el Puig de les Cibaderes, los Rasos del Manter y un último repecho para alcanzar la cima del Puigsacalm. Debería haber buenas vistas de la parte Oriental del Pirineo Oriental, pero el día estaba oscuro, y bastante que no nos cayó una buena tormenta.
Hasta aquí es una hora y media, merece la pena caminar quince minutos más, hasta el Puig des Llops, desde donde hay una buena vista del propio Puigsacalm. Para la vuelta optamos por el camino clásico, por la Font Tornadissa.