martes, 31 de julio de 2007

Vira del Embarradère. Midi d'Ossau. Cara Norte. (650 mts. AD)

Cuando Manolito (Horn) nos comentó la posibilidad de hacer esta vía no lo dudamos. Adaptamos los planes para la ocasión, y el sábado por la tarde llegamos a Pombie, justo a tiempo del último turno de la cena, buena y abundante. Después, charlamos un rato con Pedro, Fern, Toni, Susi y Manolito de sus andanzas pasadas y venideras, disfrutamos un poco de la luna llena e intentamos hacer alguna foto, sin mucho éxito.

El domingo nos levantamos para ser los primeros para desayunar, y a las siete de la mañana comenzamos a andar, hacia el Col de Suzon. Susi, Pedro, Fern y Toni, que van a subir por la normal, se lo toman con un poco más de calma, pero al poco seguirán nuestros pasos. Al llegar al Col de Suzon hay que seguir unos metros por la normal del Midi, para una vez que se ve la brecha de Moundelhs dirigirse hacia ella flanqueando. Destrepamos la brecha hacia el Oeste, y cruzamos la pedrera, rumbo a la brecha de los austriacos, evidente. Hora y media desde Pombie.

Una vez en la brecha, nos ponemos el arnés y el casco, e intentamos localizar el camino. Unos metros ANTES de la brecha de los austriacos hay que encaramarse a la placa, III fino al principio, luego II, para llegar a terrenos más sencillos después. Aquí debemos continuar en dirección al gendarme hacia el Oeste. El terreno está bastante trillado, y hay cairns, la orientación no es problema. Hay alguna chimenea corta, con algún paso suelto de III.

La chimenea que lleva a la brecha del gendarme es del estilo de las de la normal, II+, o III buscando lo difícil. Después viene el paso del gendarme, aéreo pero con bien de canto para pies y manos(aragon360grados: Midi d´Ossau:cara norte y Embarradere). Y un sistema de canales y placas tumbadas, II, que nos dejan en el hombro Noroeste. Aquí ya podemos ver la vira del Embarradère, y el Pilar homónimo, confluyendo en el Piton de la Fourche.

Un hito grande marca la entrada de la vira del Embarradère. También hay hitos que siguen hacia arriba, por la Norte Clásica, hay que vigilar un poco o tocará volver a bajar hasta la entrada de la vira
. Un destrepe fácil por terreno delicado, y unos metros de caminar en un terreno grandioso, con paredones arriba y abajo. Y después, nos internamos en la profunda chimenea.

Un primer resalte se pasa por la placa de la derecha (III). Luego llega lo chungo. Una cinta en el bloque empotrado de arriba parece que marca el camino a seguir. Superamos el nevero, que presenta alguna dificultad adicional, visualizamos la chimenea y vemos claramente que no es por ahí. Pinta vertical, liso y mal para proteger. Tal vez haciendo ramonage de ese pueda salir, pero no vamos a probarlo. En cambio, atacar la pared de la derecha por unas viras parece asequible primero e incierto después.

Destrepamos el nevero, con poco arte, y le toca a Manolito buscarse la vida por la pared derecha. Travesía fácil a derechas, y después, más que nada hacia arriba. Encuentra un clavo nuevo a la altura del paso interesante de III+, hay que subir mucho los pies, y Montse sufre después en ese paso, pero acaba dendo la talla. Hay algún otro paso, y algún otro clavo en buen estado, y se llega a la arista sobre el pilar del Embarradère. Un paso aéreo sobre un colladito y entramos al terreno fácil de la Fourche. Abandonamos las mochilas un momento y nos encaramamos al Piton de la Fourche. Un regalo. Merecido, porque el esfuerzo no ha sido pequeño, pero un regalo poder estar ahí y disfrutar del ambiente.

Segunda vez en la Fourche de este año para Montse, y tercera para Horn y para mí, así que esta vez no nos asomamos al corredor sur, y nos dirigimos directo a las dalles grises. Hay un clavo nuevo al principio, el de la salida de la placa sigue ahí, con el clásico chapaje por debajo del pie, y también hay un cintajo dudoso en la chimenea de salida de las placas. En la terraza de arriba, un gran bloque para hacer R. Horn comentó que en invierno había metido un alien en la travesía, pero es chunga de proteger, y es II o II+, aunque la primera vez se haga más dura.

Y después, un rato de andar (I) , y buscar las canales(III) que nos dejan a cinco minutos de la cima.

Arriba ya llevan un buen rato Pedro, Fern, Susi y Toni disfrutando de la cumbre, y al llegar nosotros aún se quedan otro rato más, disfrutando del día, del paisaje, y de los quesos de Roncal y Gabas. Y para abajo por la normal.

La tercera chimenea se destrepa bien, por la zona de la izquierda. Para la segunda y la primera sacamos la cuerda. Al pie de la primera chimenea, Manolito, demostrando lo gran alpinista que es, se adelanta al grupo para llegar al refugio el primero, e ir poniendo unas cervezas a enfriar.
Y poco más. De Pombie para abajo, luego intentamos en vano buscar un sitio donde nos den de comer a las seis de la tarde, así que carretera y manta, y cada uno a su casa. Y pensando ya en buscar otra ocasión para volver. Será por vías.



martes, 24 de julio de 2007

Huyendo de la lluvia en Pont de Suert

Fin de semana rockero en Pont de Suert. O esa era la intención, en un principio.
La cosa comenzaba con muy mal color, con rancheras en las fiestas de Llesp el viernes por la noche. Subimos a dormir a Caldes, aún con intención de escalar en Cavallers, Los mundos de Edena, o algo así. Antes de amanecer ya teníamos la tormenta encima, así que aguantamos un rato durmiendo para recuperarnos del trasnoche y bajamos al camping para ver cómo andaba el personal.
Rocódromo de la ECEM
No había muchas ideas, igual en Morata no llueve, pero pilla muy lejos, así que sólo queda ir al rocódromo de la ECEM, en el polideportivo del pueblo.
No es roca, pero al menos no llueve, y pasamos la mañana y el principio de la tarde. Constato que si estás seis meses sin entrenar pierdes toda la fuerza, y que técnica nunca he tenido.
Escales, sector del puente
A eso de las seis, después de comer, sale el sol, y nos bajamos a Escales, a buscar roca seca. En "el puente", en Sopeira, encontramos casi todas las vías practicables, así que llenamos las chapas de cintas, y escalamos un rato. También hay quien se atreve a bañarse en el río.
Yo hago Volando voy, IV+ y Kalachacra, IV, esta última en bambas. Intento el V+ a la izquierda de Volando voy, saco la entrada bien, pero después de chapar la segunda se me monta el biceps, y lo dejo antes de romperme algo. Montse hace todo esto, y también un V largo y fino, con los cantos de arriba encharcados.
También se encadena por ahí otro V+, y Josu e Iran prueban el 6b de la derecha entrando por el 6c que está seco. A eso de las nueve y media chapan el garito, así que nos vamos a cenar.
En el Pont de Suert sigue lloviendo con intensidad, así que tampoco hay prisa esta vez por irse a dormir.
El domingo, otra vez madrugar poco. Hacemos cónclave en el cámping, celebramos el cumple de Archeo, y tras mandar a Josu a hacer reconocimiento, nos decantamos por la cercana Viuet, entre el Pont de Suert y Vilaller.
Viuet
Aquí está todo seco, y la aproximación es corta. Nos quedamos en las vías del desfiladero, los buenos a la izquierda, y los malos a la derecha. Jose y Eneko sufren los 6a+ que les han tocado, y Balerdi, Archeo, Porma, Montse y yo nos peleamos con el V y V+ del espolón del sector derecha oeste. Me arrastro por la fisura de V, pero le pongo el punto rojo. Los brazos aún los tengo así del sábado, y tenemos cena, así que plegamos, y hasta otra ocasión.
Para un próximo evento estaban las opciones de montarlo de un día para otro, o bien de poner una fecha para después hacerlo en otra.





martes, 17 de julio de 2007

Dent d'Orlu. Cara Sur. Josephine (1000 mts, D)

El sábado subimos a Ax les Thermes, para subir a la Dent d'Orlu. El objetivo es la vía Josephine, 1000 metros y 26 largos. Nunca nos habíamos metido en un fregado de esas dimensiones, así que estamos un poco nerviosos. De grado no es muy dura, la reseña del equipador, Gerard Pouliquen, marca 1 largo de 5b, otro de 5a+, siete de 5a, seis de 4c, cuatro de 4b, cinco de 4a, un 3c y un 3b, así que el problema es más de cantidad que de calidad. De material, la reseña dice seis cintas y las reuniones. Nosotros llevamos quince cintas largas, con la idea de empalmar largos, y yendo de tres en tres nos sobraba alguna cinta, pero porque también nos ahorrábamos algún chapaje de vez en cuando. El tramo de la taillante hacia arriba, incluyendo la parte de arista Oeste es muy de aventura, se puede prever llevar algo de material para proteger algun paso, tal vez un juego de fisus, que tampoco pesa tanto, o un friend de esos de leva triple que te saca de todos los aprietos. Si no, a lazar lo que se pueda y pasar un poquito de miedo, que el resto de la vía es muy relajado.
De cuerda, hasta la R21 hay una anilla por reunión. Si llueve no hay manera de salir por arriba en las placas, así que hay que llevar para rapelar 45 metros. Nosotros llevamos una de deportiva de 70 y un cordino de 30 para recuperarla, pero es más cómodo una de deportiva de 50 y otra de 50 por si hay que retirarse.
Nos levantamos antes de amanecer, entramos al camino en el paso canadiense con el frontal, nos perdemos un poquito por el bosque (un primer gran tocho rocoso se pasa por la derecha) y llegamos en hora y media al pie de via. Una vez cerca no hay perdida. Una cuerda ayuda a superar un resalte, y después un pasamanos conduce al pie de vía. En la roca, una flecha recto marca Ithaque y una desvío a la izquierda Josephine.
L1(4b. 40 m.): Empiezo yo y me luzco, para ir avanzando empalmo con el siguiente largo, que tiene un paso fino. Mientras recupero a Montse miro la reseña, y veo que me he metido en el L2 de la Ithaque, así que ella se queda en la R1 y yo rapelo.
L2(4a, 35 m.) y L3(5a, 45 m.): En la tónica general de esta primera parte, terrazas y pasos aislados. El primer quinto ni se nota. Como vamos con la cuerda de 70, el segundo sale antes de que el primero haga R. No es problema, porque está equipado a cañón.
L4(5a, 40 m.) y L5(4b, 45 m.): Aquí sí que se nota el quinto, un paso de adherencia al comienzo, que hay que mirarse un poco. Después más terrazas.
L6(5a+, 25 m.): Aquí la vía hace una curva, y el paso de quinto es fácil, pero en travesía, así que no empalmamos.
L7(5a, 25 m.): Vuelve a hacer otra curva. Le di creyendo que era 3b y me pareció duro y que la primera chapa alejaba, el único aleje de toda la vía.
L8(3b, 40 m.) y L9(5b, 40 m.): Se camina hasta la R8, después se empina bastante, está bien protegido. Estiramos la cuerda otra vez. Acaba pesando un poquito, pero tampoco mucho.
L10(4a, 40 m.): El paso de cuarto está al final, el resto es una trepada.
En la R10 encontramos una fuente. Además, acaba la primera parte de la vía, siguiendo el Couloir del Capucin, y gira a la derecha para adentrarse en el circo Sur. Un buen sitio para hacer una pausa, y echar un trago de agua, y comer algo.
L11(4c, 40 m.),L12(4c, 40 m.) y L13(4b, 40 m.): Empieza la adherencia, no es más complicado que seguir la linea de chapas, y evitar pisar los hilos de agua que corren por la placa, con lo que acabaría la adherencia. Uno de los parabolts de la R12 tiene una buena pedrada, así que optamos por el ensamble.
L14(4c, 40 m.) y L15(5a, 45 m.): Un largo de adherencia y después, en el mini circo se ataca por unos diedrillos a la derecha.
L16(4c, 45 m.),L17(4b, 35 m.) y L18(4c, 25 m.): Más adherencia. Luego toca andar, así que por no dejar el L18 huérfano lo ensamblamos con los anteriores.
Aquí acaban las placas del circo Sur, y toca otro trago de agua, y comer un bocado, y echar alguna foto a la pared sur, donde están las vías de escalada. Después se camina en travesia herbosa a la izquierda, hasta llegar al pie del corredor que llega a la Taillante.
L19(4a, 45 m.) y L20(5a, 45 m.): Sencillo al principio, pero después tal vez sea el largo más duro de la vía. Aquí la cuerda pesa un poco también.
L21(5a, 45 m.) y L22(5a, 30 m.): Últimas placas, algún paso aislado. La salida a la Taillante es grandiosa. La cuerda de 70 llega. Contra todo pronóstico, vamos en tiempos de reseña, a quince minutos por largo.
L23(3c/E0, 40 m.): La embolada del día. La vía va en travesía andando por la cara sureste, y sube por la canal empinada hasta una gruta. Yo me meto por la arista, bloques sueltos y enebros descompuestos. Muy malamente vuelvo a la vía, y encuentro un par de parabolts. La cuerda se traba y a Montse le toca enebrar.
L23 bis(3c, 40 m.): Ahora sí, andando hasta la gruta. Un spit a la derecha.R23 en sombra, un spit y un merlet a huevo.
L24(4c, 40 m.): La vía ha cambiado, ahora el equipamiento es más de aventura, un spit y un puente de roca, rampas herbosas y pasos sueltos. El paso de cuarto es duro.
L25(4a, 40 m.): Un corredor lleva a la arista este, algún spit, enebros y bloques lazables. Reunión en un bloque, en la arista.
L26(4a, 30 m.): Por la arista, buscando lo fácil, no se si es el cansancio acumulado, pero se hace bastante duro. Hay un parabolt y un cáncamo fino para hacer R, o bien dos parabolts un poco más arriba.
Y hasta aquí llega la vía. Pero aún no ha acabado lo bueno. Después aún tiramos tres largos más por la arista Este, chapando parabolts que seguían apareciendo, y lazando el filo de la arista. La reseña marca II y III, pero algún murito vertical había, así que no sé yo. Y eso, ocho horas de vía hasta la cima. Nos encontramos a unos chicos de Sabadell, que han hecho la Tapes y nos hacemos mutuamente foto de cima. Hasta entonces habíamos andado solos por la pared.

Y de la bajada, qué contar. Pues que nos perdimos en el bosque.
La idea es sencilla, de cima se baja andando por la normal hasta el collado al Norte. Después, se cruza bajo la cara NE hasta el col de Brasseil, se sigue la cresta del Sarrat de Brasseil en su totalidad, y se baja por los prados en dirección SE hacia una cabaña que está a tomar por en medio de un prado. De camino, en un bosque de álamos hay varias fuentes de agua fresca.
Antes de llegar a la cabaña se puede hacer un todo recto por el bosque, según Dennis Corpet en el punto donde dos piedras en el prado de arriba entran en conjunción con tres abetos en el bosque. Localizamos el punto, y bajando a saco por el bosque encontramos un camino que volvía hacia el Oeste, pero no debía ser el bueno, porque aquello estaba muy cerrado, y cada vez peor, y se nos va a hacer de noche, y ahora bajamos a saco pendientes de 60 sin vernos los pies por la vegetación, y aquello de allí lejos parece el camino, y este barranco como se cruza, y eso sí que va a ser el camino, un punto rojo, estamos salvados, pero cuatro horas en vez de dos, con la paliza que llevamos. Y nada más, un montón de zetas por el bosque d'En Beys y llegamos a la carretera, entre los dos párkings, a dos minutos del coche.
Nada más, duro retorno a casa, y agujetas en todos los músculos.
Y satisfacción, porque es una actividad dura y exigente, al menos para nosotros, que el Corpet ese que mento arriba se la hizo en dos horas y media.