Los hoodoos son unas curiosas formaciones rocosas rollo Castildetierra, arenisca con un sombrero de roca más dura que les protege de la erosión. En Banff hay unos, justo al lado del Tunnel Mountain Campground (Village I). De la tienda al mirador llegamos en cinco minutos. Los hoodoos no son muy grandes, ni muy bonitos, pero salen en las guías y hay un párking donde suele haber autobuses que paran cinco minutos.
Después, tomamos el sendero (Hoodoos trail)

paralelo a la carretera en dirección a Banff. Tras cosa de un kilómetro, la abandona, y atraviesa el bosque descendiendo hasta la orilla del Bow River, bajo los cortados de Tunnel Mountain. Este tramo es absolutamente bucólico, con el río, el bosque, las ardillas. Para disfrutar con calma. Una pequeña cuesta con una barandilla nos conduce a Surprise Corner, y las cosas cambian de repente.
Al otro lado del río el Spray River desemboca en el Bow, y hay grandes barcas hinchables con un remero y dos docenas de turistas con chalecos salvavidas, a modo de rafting. También una fila de turistas vadean a caballo el río Spray.

Y hay más gente al otro lado del río. Y detrás destaca el tamaño de

l Banff Springs Hotel.
Pero la sorpresa son las Bow Falls. El Bow River, que lleva bien de agua, baja de golpe 15 o 20 metros, en una especie de rápidos, espectaculares y ruidosos. Todo muy escénico.

Después de los rápidos, el río vuelve a la calma, y entramos a Banff por el parque, de nuevo bucólico, a la orilla del río.
Lo cruzamos, y remontamos la orilla derecha del río en dirección al Sundance Canyon. Pasamos Cave & Basin, la cueva y el estanque de aguas termales que propiciaron el nacimiento del Banff National Park. Hay que pagar para visitarlas, así que pasamos de largo. Seguimos junto al río. La zona es pantanosa, pero el sendero está asfaltado, y es más propio para bicicletas que para peatones.
En una hora o así desde Banff se llega a la entrada del cañón, que es bastante flojito. No lleva demasiada agua, ni es encajonado ni tiene ningún salto remarcable.

A pesar de eso, tanto el sendero que lo remonta como el de vuelta a través del bosque son agradables. Comemos algo, hoy sí, en el área de picnic y regresamos a Banff completando el Marsh Loop Trail, sendero que recorre la pantanosa orilla derecha del Bow, y acabamos llegando a Banff, al Cascade Garden, bucólico sup. Otra vez se nos ha vuelto a ir la mano con los kilómetros, y otra vez demasiado asfalto. Pero al menos ya nos hemos quitado los senderos de Banff y alrededores.