martes, 12 de junio de 2007

Museo Dali y Cap de Creus

Domingo dominguero en el Empordá, con visita al Museo Dalí de Figueres, a un tiempo indescriptible, impactante e impresionante. Imprescindible.

Después, paseo marítimo por Cadaqués, no tan impactante y un
intento fallido de visitar la casa de Dalí en Port Lligat (abren hasta las 20:30 en verano, pero sólo hasta las 17:30 hasta el 15 de Junio).

Y ya que estabamos ahí, nos acercamos al Cap de Creus con la intención de darnos un paseo hasta Hondarribia, pero intuimos que se nos va a hacer tarde, y no llevamos frontal, así que lo dejamos para otro día. La zona del Cabo es muy bonita, pero parece seca y calurosa, para dar algún paseo en invierno estará muy bien.

lunes, 11 de junio de 2007

Parc Güell.

El viernes tocaba Gaudí.

Como soy un inculto iletrado, tampoco me voy a extender mucho, así que sólo diré que el Parque Güell me pareció un derroche de imaginación, creatividad y buen gusto.

Casa Milá y Casa Batlló merecen un vistazo, pero por fuera, porque al precio que está la entrada parece que no hubieran acabado de pagar la hipoteca.

Para acabar, dimos una vuelta a la Sagrada Familia. Asombra ver como la genialidad de una persona marca el carácter de una ciudad entera.

Me encantó la visita, sin duda me volveré a dejar caer por ahí alguna tarde. Intentaré llevar la cámara de fotos, a ver si consigo sacar algo en claro.

Y para juntar esto con el tema del blog, subimos al Turó de les Tres Creus, cumbre secundaria de la Sierra del Carmel, pero, a pesar de ello, con vistas panorámicas sobre la ciudad de Barcelona.

lunes, 4 de junio de 2007

Pedraforca

Ayer domingo nos acercamos al Pedraforca. La idea era escalar algo sencillo por la cara norte, pero problemas logísticos variados retrasaron nuestra salida. Y cuando más nos acercabamos a Berga, más gris se ponía el día. Así que eliminamos la opción de entrar en la tarde en una chimenea de III con una tormenta, y nos decantamos por hacer la normal por la canal del Verdet. Muchos coches en el párking, y mucha gente durante toda la ruta, posiblemente demasiada gente.
El Pedraforca es un pico emblemático para el montañismo catalán, y se nota. Nos dedicamos pues, a masificar la montaña, y a pulir la caliza. El recorrido no tiene perdida. Echamos un trago de agua en la Collada del Verdet, y atacamos la canal. Hay algo de tráfico, lo evitamos por la izquierda, es tercero o así, pero no brilla, y no está lleno de gente. La roca está realmente fría, no sé cómo nos hubiéramos apañado de habernos metido a escalar.
Llegamos a la cima Norte, hay varios niños pequeñitos, de unos cuatro añitos, encordados y disfrutando de sus primeras escaladas. Unas trepadas más, arriba y abajo y llegamos a la cima del Pollegó Superior. Ya desde lejos se oía el murmullo de la gente hablando en la cima. Otro trago de agua y para abajo.
Hasta la enforcadura es fácil, sólo hay que tener cuidado en no tirar piedras. Y después, la mítica tartera del Pedra, ideada sin duda por el señor Vibram para vender más suelas. La sufrimos en silencio, poniendo especial cuidado en el resalte de la parte inferior, para no lapidar a los que nos preceden, y salimos de ella.
En veinte minutos más llegamos al refugio Lluis Estasen. Cuatro horas la vuelta entera, parando poquito. Después, vuelta a casa, parando en Maçaners para la preceptiva foto del Pedra.
Hacemos un amago de acercarnos a la cresta del Mercadal, pero se nos pasa rápido, y la dejamos para otro día.